Trump cuestionado en el mundo: Cómo sus críticas al papa lo alejaron de Meloni y otros aliados
"No soy un gran seguidor del papa León. Él es una persona muy liberal, y es un hombre que no cree en detener el crimen", dijo Trump el domingo a la prensa. El Mandatario también acusó al pontífice de "jugar con un país que quiere un arma nuclear".
El líder republicano no se quedó ahí y, minutos más tarde, publicó un duro mensaje en su red Truth Social: "No quiero un papa que critique al presidente de Estados Unidos, porque estoy haciendo exactamente aquello para lo que fui elegido, DE MANERA APLASTANTE, es decir, reducir la criminalidad a niveles históricamente bajos y crear el mercado bursátil más grande de la historia", escribió. Estos últimos comentarios de Trump lo ponen nuevamente en el ojo de las críticas. Ya cuestionado por sus constantes amenazas sobre Irán y la posible "destrucción de una civilización entera", esta vez el Presidente de Estados Unidos vuelve a ser cuestionado, y no solo por sus detractores, sino que también por algunos de sus grandes aliados en el planeta.
Los dichos del Mandatario, ciertamente, pusieron en la encrucijada a un sector político afín al republicano, pero también cercano a la Iglesia que no va a permitir una arremetida contra su máximo líder. El distanciamiento con Meloni No hay dudas de que Giorgia Meloni es la gran aliada de Donald Trump en Europa. Desde el retorno del republicano a la Casa Blanca, la primera ministra italiana ha sabido equilibrar entre su buena relación con el estadounidense y los lazos con la Unión Europea, que ve al norteamericano como un factor de desestabilización.
Sin embargo, todo indica que ese vínculo está quebrado. De partida, Meloni rechazó involucrarse en el conflicto en Irán asegurando que "no es nuestra guerra". La relación se cortó aún más después de que la Mandataria cuestionara los dichos de Trump sobre el papa León XIV.
Primero, publicó un mensaje sutil en el que deseaba que el pontífice "fomente la resolución de conflictos" en su viaje a África. Horas más tarde, la primera ministra subió la puntería tras el rechazo unánime de todo el arco político italiano a las acusaciones de Trump: "Creía que el sentido de mi declaración de esta mañana había quedado claro, pero lo reitero con mayor claridad. Considero inaceptables las palabras del presidente Trump dirigidas al Santo Padre", remarcó.
Este martes, tras todo el revuelo que causó su declaración, la gobernante insistió en sus palabras: "Las declaraciones, en particular sobre el pontífice, fueron inaceptables. He expresado mi solidaridad al papa León y le digo más: yo no me sentiría tranquila en una sociedad en la que los líderes religiosos hacen lo que dicen los líderes políticos. No en esta parte del mundo", sostuvo ante los medios en una feria vinícola en Verona.
En la ocasión, Meloni reivindicó el poder cuestionar a los aliados: "La relación de Italia con Estados Unidos dura desde hace algún que otro año, ¿no? No depende de los gobiernos. Nosotros tratamos de dar lo máximo en cada contexto, considerando a Estados Unidos como un aliado estratégico y prioritario", señaló.
Por eso declaró que "cuando se tiene amigos o aliados, particularmente si son estratégicos, hace falta también tener la valentía de decir cuando no se está de acuerdo. Y eso es lo que hago cada día: cuando estoy de acuerdo lo digo, igual que cuando no lo estoy", sostuvo. Y agregó: "Creo que eso beneficia a Europa, a Estados Unidos y a Occidente en general".
La respuesta de Trump no se hizo esperar: "Es ella (Meloni) la que es inaceptable, porque no le importa si Irán tiene un arma nuclear y volaría por los aires a Italia en dos minutos si tuviera la posibilidad", dijo en entrevista con el diario italiano Corriere della Sera. "Ya no es la misma persona, e Italia no será el mismo país. La inmigración está matando a Italia y a toda Europa", sentenció el republicano, tras confirmar que Meloni y él no hablan "desde hace mucho tiempo".
"Quiso hacerse el gracioso" No solo Meloni cuestionó los dichos de Trump. Desde el apartido ultraderechista español Vox también criticaron al Presidente estadounidense, con quien tiene mucha afinidad. "Quiso hacerse el gracioso y se pasó de frenada", afirmó el secretario general del grupo parlamentario de la colectividad, José María Figaredo, en diálogo con Telecinco.
Desde el partido defendieron la labor de León XIV: "La misión del papa no es la de someterse al escrutinio de ningún político y él mismo ha indicado que no va a entrar a debatir ni a responderle a Trump y yo quisiera también mantenerme en esa línea", afirmó la portavoz de Vox en el Congreso de los Diputados, Pepa Millán. "Lo lógico es que el papa esté a favor de la paz y del no a la guerra", sostuvo Millán, quien agregó: "En eso estamos todos. Cosa diferente es que (el presidente español, Pedro) Sánchez haya utilizado ese eslogan de forma perversa como si aquí el único que estuviera en contra de la guerra fuera él".
Las críticas también se hicieron sentir en Estados Unidos. El obispo Robert Barron, que hace unos días aplaudía a Trump como invitado de Pascua en la Casa Blanca, calificó las declaraciones del Mandatario de "totalmente inapropiadas e irrespetuosas" y lo instó a disculparse. Los cuestionamientos crecieron después de que el Presidente estadounidense publicara en sus redes sociales una foto generada con IA que lo muestra a él mismo como un salvador similar a Jesucristo, lo que indignó a los cristianos conservadores, la gran mayoría de ellos cercana al republicano.
"QUITE ESTO, SEÑOR PRESIDENTE", publicó David Brody, un destacado comentarista de la Christian Broadcasting Network, quien apoya a Trump. "Usted no es Dios. Ninguno de nosotros lo es.
Esto va demasiado lejos. Se pasa de la raya", agregó. Mientras, el Mandatario ha insistido en sus palabras contra el papa y se niega a disculparse.
Habrá que esperar como seguirá su relación con varios de sus aliados.
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