Trump advierte un “muy mal futuro” para la OTAN si aliados no ayudan a abrir el estrecho de Ormuz
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una dura advertencia a los países aliados al señalar que la OTAN podría enfrentar un “muy mal” escenario en el futuro si sus socios no colaboran activamente en los esfuerzos para reabrir el estratégico estrecho de Ormuz, cuya navegación se ha visto afectada tras el conflicto militar con Irán. En una entrevista concedida al medio Financial Times, el mandatario sostuvo que los países que dependen del petróleo que transita por esa vía marítima deberían involucrarse directamente en las operaciones para garantizar su funcionamiento. “Es apropiado que quienes se benefician del estrecho ayuden a asegurar que nada malo ocurra allí”, afirmó, aludiendo especialmente a Europa y China, que -según explicó- dependen en mayor medida del crudo proveniente del Golfo que Estados Unidos.
El líder de la nación norteamericana fue más allá al advertir que la falta de cooperación podría tener repercusiones dentro de la alianza militar occidental. “Si no hay respuesta o si es una respuesta negativa, creo que será muy malo para el futuro de la OTAN”, declaró. Las declaraciones de Trump surgen después de que Washington solicitara a varias potencias -entre ellas Francia, Japón, Corea del Sur, Reino Unido y China- sumarse a un esfuerzo conjunto para reabrir el estrecho, considerado uno de los principales puntos estratégicos del comercio energético mundial.
A través de esta ruta marítima circula cerca de una quinta parte del petróleo que se comercializa globalmente, lo que ha generado preocupación en los mercados tras el cierre de facto de la vía, ocurrido luego de que Estados Unidos e Israel iniciaran operaciones militares contra Irán hace más de dos semanas. La situación ha impactado directamente en los precios internacionales del crudo, que el domingo alcanzaron los 106 dólares por barril, lo que representa un aumento cercano al 45% desde el inicio de las hostilidades. Pese a su llamado a una acción conjunta, Trump manifestó dudas sobre la disposición de los aliados a colaborar con Washington en el conflicto.
“Tenemos algo llamado OTAN. Hemos sido muy amables. No teníamos que ayudarles con Ucrania… pero lo hicimos.
Ahora veremos si ellos nos ayudan a nosotros”, sostuvo. El mandatario agregó que desde hace tiempo ha advertido que la relación dentro de la alianza funciona en una sola dirección. “Siempre he dicho que estaremos para ellos, pero ellos no estarán para nosotros, y no estoy seguro de que lo estén”, afirmó.
Consultado sobre el tipo de apoyo que espera de los países aliados, Trump respondió que se requiere “lo que sea necesario”, mencionando específicamente el despliegue de barcos barreminas, de los cuales Europa dispone en mayor número que Estados Unidos. Asimismo, planteó la posibilidad de acciones militares más directas contra fuerzas iraníes desplegadas en la costa del Golfo. “Queremos gente que pueda eliminar a algunos actores problemáticos a lo largo de la costa iraní”, indicó, en referencia a operaciones destinadas a neutralizar drones o minas navales que -según Washington- estarían siendo utilizadas para obstaculizar la navegación.
El presidente estadounidense también dirigió su presión hacia Xi Jinping, líder de China, país que -según afirmó- obtiene gran parte de su suministro energético a través del estrecho de Ormuz. “Creo que China también debería ayudar, porque recibe el 90% de su petróleo desde esos estrechos”, señaló. Al respecto, indicó que espera conocer la posición de Pekín antes de un eventual viaje oficial a China programado para fines de mes, encuentro que podría convertirse en la primera visita del mandatario al país asiático desde el inicio de su segundo mandato.
Incluso dejó abierta la posibilidad de aplazar la cumbre si no hay señales de cooperación. “Nos gustaría saberlo antes de eso… Podríamos retrasarlo”, afirmó. Durante la entrevista, el presidente estadounidense también expresó frustración por la reacción inicial del Reino Unido, aliado histórico de Washington.
Según relató, tras solicitar apoyo al primer ministro británico, Keir Starmer, Londres inicialmente se mostró reacio a involucrarse en la operación. “El Reino Unido podría considerarse el aliado número uno… y cuando les pedí que vinieran, no quisieron venir”, dijo Trump, agregando que posteriormente ofrecieron enviar dos barcos cuando -según él- el peligro principal ya había sido neutralizado. “Necesitamos esos barcos antes de ganar, no después de ganar”, enfatizó.
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