Tenso ambiente laboral: acusaciones de “misoginia”, “amedrentamiento” y “ofensas” cruzan semana en el Congreso
El nuevo ciclo legislativo en el Congreso ha traído consigo una serie de episodios controversiales. Y esta semana el ambiente se volvió a tensar en dependencias del poder legislativo, con varios cruces entre parlamentarios. La situación está generando preocupación en el Parlamento, donde varios piden cuidar las formas y el trato entre los colegas de cara a los cuatro años que aún quedan del ciclo.
Acá algunos de los episodios que generaron polémica: La diputada del Partido Republicano, Valentina Becerra, solicitó formalmente este martes remitir antecedentes a la Comisión de Ética tras denunciar un hecho que, a su juicio, constituye una amenaza por parte de la diputada Emilia Scheneider hacia un integrante de su equipo parlamentario. La diputada expuso que durante una sesión de la Comisión de Educación, en la que participaban la ministra de Educación, uno de sus asesores estaba registrando el desarrollo de esta, práctica que calificó como habitual dentro del trabajo legislativo. Según relató Becerra, la diputada Emilia Schneider -quien estaba dormitando en la misma comisión- se levantó de su asiento, se acercó a su equipo y emitió una advertencia directa: “Si llega a salir algo en redes sociales, ya sé quién fue, así que cuidado”.
Becerra calificó la frase como un acto de amedrentamiento. A su vez, Schenider sostuvo que “lamento profundamente esta polémica y entiendo que se busque generar polémicas para desviar el foco, para figurar, qué sé yo, pero lo que señala la diputada por su intervino al presidente es completamente falso, se lo digo mirándolo a la cara. Yo jamás le he señalado a su asesor que tenga cuidado (0:19) conmigo porque nadie tiene que tener cuidado conmigo, yo no ando amenazando a nadie, no me dedico a eso.
Entonces con eso quiero cerrar la polémica”. En tanto, este miércoles otra tensa situación se vivió en la Cámara de Diputados durante la votación del permiso solicitado por el expresidente Gabriel Boric para viajar fuera de Chile. Fue el diputado UDI Sergio Bobadilla quien desató la polémica con un comentario que terminó siendo cuestionado transversalmente.
“El expresidente de la República está pidiendo autorización para ausentarse del país. Yo hago la sugerencia, démosle permiso, pero sin retorno”, señaló. Las críticas fueron de todos los sectores.
Mientras la vicepresidenta de la Cámara, Ximena Ossandón (RN) señalo que el comentario “no corresponde”, el socialista Daniel Manouchehri planteó que las palabras no debían quedar registradas. son declaraciones que ofenden. En este país sí hubo pasajes con solamente el pasaje de ida y se llamó exilio militar, señaló el socialista.
A su vez, el diputado Gonzalo Winter (FA) hizo una reflexión: “Son cuatro años de convivencia de los 155, en donde está toda la ciudadanía observándonos, mirándonos y esperando que este lugar sea el lugar al cual acudimos para solucionar los problemas de la gente y no para hacernos los graciosos”, subrayo. Otro episodio polémico se hizo público esta semana en el Congreso, cuando la diputada Zandra Parisi (PDG) anunció que impulsará acciones formales contra el diputado Cristián Contreras, quien solo horas antes había sido expulsado de la bancada del Partido de la Gente. Al respecto Parisi señaló que: “Me he sentido violentada políticamente.
He sentido y he escuchado a una persona misógena”, afirmó. En esa línea, agregó que “lo mínimo que debemos esperar es el respeto entre diputados, entre senadores y eso no se da. Esto no se puede dejar pasar, soy mujer, tengo 62 años, estoy trabajando por mi Chile y no merezco ser insultada y violentada políticamente por un diputado”.
La tarde del miércoles otro episodio se produjo en la sala de la Cámara. Mientras se votaban solicitudes de acuerdos y resoluciones, el diputado del Partido Republicano, Benjamín Moreno,emplazó directamente al socialista Manoucheheri. “Quien utilizó a la PDI para mandar a revisar cámaras fue el amigo del diputado Manouchehri cuando estaba acusado de violación”, dijo el republicano, generando una reacción generalizada de asombro en el hemiciclo.
Para el analista y decano Facultad Economía, Gobierno y Comunicaciones Universidad Central de Chile, Marco Moreno: “El clima que se observa en el Congreso —marcado por disputas, descalificaciones es expresión de una fragmentación que se vuelve crispación. No es solo ruido político, es un deterioro del estándar de interacción". Asimismo, añadió que “las consecuencias para la gobernabilidad son claras: dificulta la construcción de acuerdos, eleva los costos de negociación y tensiona la tramitación legislativa.
En un sistema ya fragmentado, este tipo de dinámicas no solo ralentiza la agenda del gobierno, sino que también erosiona la legitimidad del propio Congreso como espacio de deliberación”.
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