Reducción en salud: gestión, eficiencia y resultados
17. 251. 054.
647 millones de pesos. Ese es el monto asignado en la Ley de Presupuesto para salud en 2026. Frente al recorte del 3% en todos los ministerios algunos han discutido si en este sector se debe hacer.
La respuesta es: Sí. No solo es posible, sino también necesario. Desde hace años observamos cómo se destinan millones de pesos al sistema sin que ello se traduzca en un mejor acceso ni en una atención oportuna para las personas.
Por el contrario, persisten las cirugías suspendidas, la escasez de insumos y el aumento de las deudas en dispositivos médicos. El problema no es la falta de recursos, sino cómo estos han sido gestionados, impidiendo cumplir el objetivo de atender a más pacientes y de mejor manera. Lee también...
Ministra Chomali asegura que recorte del 3% en Salud no afectará la atención directa de pacientes Martes 17 Marzo, 2026 | 15:08 El escenario es claro: en los últimos cuatro años hemos sido testigos de un aumento sostenido tanto del presupuesto en salud como de las listas de espera. Esto demuestra que un mayor gasto no necesariamente se traduce en mejores resultados. De hecho, en diversos hospitales, pese a incrementos significativos en los recursos asignados, la producción hospitalaria ha disminuido en el mismo período.
Lo anterior evidencia que existen recursos que no están siendo utilizados de manera eficiente ni están llegando donde más se necesitan: los pacientes. Por ello, antes de afirmar que una reducción presupuestaria afectará la atención, es fundamental reconocer que existe un amplio margen para optimizar el uso de los recursos disponibles. Para avanzar en esta línea, es clave revisar en profundidad los gastos a nivel central y, especialmente, en los servicios de salud, donde los costos administrativos han crecido de forma considerable.
Sólo a modo de ejemplo, el 46% del presupuesto total asignado a los Servicios de Salud corresponde a recursos humanos. Revisar esta proporción y reducir costos innecesarios permitiría liberar recursos que pueden ser redirigidos directamente a la atención clínica. Disminuir el gasto en un 3% es viable si se enfoca en eliminar ineficiencias, duplicidades y áreas de uso inadecuado de recursos.
Más aún, este proceso puede convertirse en una oportunidad para fortalecer el sistema de salud, haciéndolo más ágil, transparente y centrado en las personas. Cada recurso mal asignado no solo representa una ineficiencia, sino también una falta ética, especialmente cuando existen necesidades urgentes en salud. Los recursos de todos los chilenos deben ser administrados con responsabilidad y destinados exclusivamente a quienes realmente los necesitan.
Asimismo, no solo es necesario identificar dónde se está gastando mal, sino también dónde es posible invertir mejor para generar ahorros sostenibles. En este sentido, la incorporación de inteligencia artificial y nuevas tecnologías puede contribuir significativamente a reducir costos operativos, optimizar procesos y liberar tiempo de los equipos de salud para labores de mayor valor, mejorando así el desempeño del sistema. Cada peso bien invertido no solo permite reducir gastos, sino también aumentar la capacidad de respuesta del sistema, disminuir las listas de espera y mejorar la calidad de la atención, al tiempo que fortalece áreas históricamente rezagadas.
Lee también... La Moneda estaría evaluando flexibilizar recorte del 3% ante dificultades en ministerios clave Jueves 02 Abril, 2026 | 21:52 Cada decisión ineficiente en el uso de los recursos tiene consecuencias que van más allá de lo económico: impacta directamente en la oportunidad de diagnóstico, en la evolución de las enfermedades y, en muchos casos, en la vida de las personas. Un recorte del 3% no debe entenderse como un recorte, sino como una oportunidad urgente para ordenar el sistema, recuperar la eficiencia y asegurar que cada recurso se traduzca efectivamente en más y mejor salud para las personas.
¿Te pareció importante esta noticia?
Compártela y mantén informado a Chile