Reconstrucción tras incendios: 199 niños de Punta de Parra vuelven a clases gracias a escuela modular
En 45 días se construyó una escuela modular que permitirá que 199 niños y niñas de la localidad de Punta de Parra, en Tomé, retomen su año escolar tras los incendios del verano en la Región del Biobío. El espacio fue inaugurado oficialmente este viernes, marcando un hito en el proceso de recuperación de la zona y evidenciando el impacto de la colaboración público-privada en contextos de emergencia. Autoridades nacionales y regionales, entre ellas la ministra de Desarrollo Social y Familia, María Jesús Wulf, y representantes de Desafío Levantemos Chile asistieron a la actividad.
La directora subrogante de la Escuela Punta de Parra, Elizabeth Carrera dijo estar agradecida de que la ayuda se acercara a ellos después de la tragedia. “Nos dieron la oportunidad de darle dignidad a nuestros niños y de regalarles una zona segura. Nuevamente podremos entregarle a los alumnos contención y amor, pero por sobre todo, y saber lo que sabemos hacer: educar”, manifestó.
Nicolás Birrell, presidente de Desafío Levantemos Chile, en tanto, afirmó que el “que los niños volvieran a clases no era un deseo, era una prioridad absoluta”. “Hoy cumplimos nuestra promesa en tiempo récord. Esta infraestructura es la prueba de que cuando el mundo público y el privado se unen con voluntad y eficiencia, lo imposible se vuelve realidad.
No solo levantamos muros, estamos devolviendo la normalidad, la alegría y los sueños a una comunidad que nos enseñó lo que es la resiliencia tras haberlo perdido todo”, afirmó La obra contempla 800 metros cuadrados de construcción distribuidos en 55 módulos de alto estándar, emplazados en un terreno de 1. 250 metros cuadrados. Esta infraestructura, que cuenta con accesibilidad y aislación térmica, no solo albergará a 199 alumnos, sino que también asegurará un espacio integral para las familias del sector.
Patio techado, comedor, biblioteca, área de juegos y equipamiento de primera línea, son parte del nuevo establecimiento. La colaboración público-privada fue fundamental para el equipamiento del recinto. Arcos Dorados, a través de su marca McDonalds, implementó la biblioteca.
La empresa Seigard estuvo a cargo de la implementación de la sala PIE, así como también contribuyeron la Fundación Luksic, Decathlon y Entel.
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