"Michael" celebra una verdad incuestionable: El rey del pop fue único en la historia
Un eufórico público grita el nombre del artista, quien se prepara para salir al escenario en su primera gira en solitario, pero antes debemos conocer su viaje, cómo logró llegar hasta ese momento en el que su carrera tomó un rumbo completamente independiente. Es que "Michael", la película biográfica sobre la vida de Michael Jackson, no escapa de las tradiciones del género, siendo tremendamente reverencial en la exploración de la vida personal y creativa del icónico "rey del pop", con muchas luces y pocos claroscuros. Pese a ello, la película logra sobresalir al ser más que un concierto para la gran pantalla, poniendo énfasis en la leyenda y en una realidad incuestionable, de que solo habrá un "rey del pop" y nunca existirá nadie como él.
Teniendo a Antoine Fuqua ("Día de Entrenamiento") en la dirección, "Michael" aborda una época concreta de la vida de Jackson, desde sus inicios musicales junto a sus hermanos como los Jackson 5 hasta la independencia artística total que vino tras su séptimo álbum, "Bad", a fines de los '80. Ello deja fuera la etapa más controversial y dramática del cantante, pues las acusaciones por abuso sexual surgieron en 1993. Aunque esto se explica en cláusulas judiciales que impidieron su representación, lo cierto es que el largometraje opta por el camino correcto al centrarse en estos años formativos y establecer como eje narrativo la conflictiva relación del músico con su dominante padre Joseph Jackson, interpretado con enorme destreza por Colman Domingo.
Un hombre de familia manipulador y violento, que resuelve cualquier cuestionamiento con su cinturón y que Michael ve como un muro imposible de sortear, haciendo que otros le hagan frente por él constantemente. Jaafar Jackson, sobrino del artista, logra salir airoso en su interpretación del "rey del pop", capturando las expresiones, gestos y formas de actuar tan particulares de Michael con gran maestría, yendo de menos a más, hasta el punto de sentir que el legendario artista vuelve a la vida en la pantalla. Su versión de Michael Jackson es la de un niño que nunca creció, reconociéndose en su adorado "Peter Pan" y el país de Nunca Jamás, buscando imágenes paternas en todos lados y viendo a sus mascotas como sus reales amigos.
Juliano Krue Valdi es aún más brillante con su versión de Michael en la niñez, en pleno apogeo de los Jackson 5. Cuando la película pone el foco en el proceso creativo y el impacto cultural de Jackson, es donde logra sus mejores momentos. La imposibilidad de mantenerse quieto en el estudio al grabar, el entendimiento cinematográfico en su visión musical y artística, abrazar las enseñanzas de los maestros del pasado de las distintas artes, además de entender su relevancia como una figura de cambio para la comunidad negra.
Una secuencia que sobresale es aquella que involucra la creación de "Beat it", donde Michael ve en su proceso creativo una forma de propiciar el cambio, observando en él una fuerza que puede hacer una diferencia significativa para su gente. La figura que se muestra en "Michael" es la del altruista y generoso, del genio algo infantil, estrafalario y solitario, que se transformó en el artista más grande de todos los tiempos. La película deja de manifiesto que la historia aún no ha terminado, estando muy lejos de ser una versión definitiva sobre la vida del "rey del pop", siendo más bien una celebración de una verdad que nadie puede cuestionar: no hay ni habrá nadie más como Michael Jackson en la historia.
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