Putin y Xi endurecen postura sobre Medio Oriente y acusan a EEUU de agravar crisis globa
Los presidentes de Rusia y China, Vladimir Putin y Xi Jinping, afirmaron que Medio Oriente atraviesa una “encrucijada crítica” y advirtieron que una nueva escalada militar contra Irán sería “inaceptable”, en medio del aumento de las tensiones internacionales y del impacto sobre los mercados energéticos globales. Durante una reunión realizada en el Gran Salón del Pueblo de Pekín, ambos mandatarios insistieron en la necesidad de retomar las negociaciones para evitar un deterioro mayor de la situación regional, especialmente tras los recientes ataques impulsados por Estados Unidos e Israel contra territorio iraní. En una declaración conjunta, Moscú y Pekín sostuvieron que las acciones militares contra Irán “violan el Derecho Internacional y las normas fundamentales de las relaciones internacionales”, además de poner en riesgo la estabilidad en Medio Oriente y el flujo internacional de energía.
Xi Jinping aseguró que una desescalada ayudaría a reducir las tensiones geopolíticas y evitaría nuevas interrupciones en las cadenas de suministro globales, especialmente en el mercado petrolero, donde cualquier conflicto en la zona puede disparar los precios internacionales del crudo y afectar el comercio mundial por miles de millones de dólares. El mandatario chino presentó además una propuesta de cuatro puntos orientada a alcanzar una salida diplomática y llamó a construir un “consenso internacional” para contener la crisis. En paralelo, Rusia y China expresaron preocupación por la creciente militarización del Ártico por parte de Estados Unidos y sus aliados, y condenaron cualquier “provocación” entre potencias nucleares.
Ambos gobiernos acusaron además a Washington de debilitar el sistema internacional de control de armas tras el deterioro del tratado nuclear Nuevo START. Putin y Xi también cuestionaron a Japón por la acumulación de materiales nucleares sin suficientes garantías sobre su uso exclusivamente civil, y advirtieron sobre eventuales riesgos de seguridad en Asia-Pacífico. La cumbre sirvió además para reforzar la alianza estratégica entre Moscú y Pekín.
Ambos países acordaron ampliar la cooperación militar, aumentar las patrullas marítimas y aéreas conjuntas y profundizar la coordinación política frente a lo que consideran “amenazas globales”. Xi destacó que la relación bilateral atraviesa uno de sus mejores momentos desde la firma, hace 25 años, del Tratado de Buena Vecindad y Cooperación Amistosa entre ambas potencias. Putin, en tanto, afirmó que Rusia y China desempeñan un “papel estabilizador” en el escenario internacional y aseguró que el comercio bilateral continúa creciendo de manera sostenida, especialmente en áreas vinculadas a energía, transporte, logística y tecnología.
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