“Postfúbol”, el libro que explica la nueva dinámica de un deporte ahora regido por lo viral
“Si alguien no entiende el postfútbol, no va a entender mucho el próximo Mundial”, afirma el escritor chileno Juan Pablo Meneses en una entrevista a EFE sobre su libro ‘Postfútbol’ (Planeta, 2026), en el que propone que el fútbol que conocimos cambió y se rige por diferentes lógicas atadas al contenido viral. “En el Mundial verán cosas que dirán: “a que raro esto”, pero no lo van a asociar como yo lo hago en el libro”, dice Meneses, quien propone que el fútbol actual es una disciplina nueva influenciada por dinámicas de industrias como la tecnología, narcotráfico o el porno. “Todo el cambio del fútbol tiene que ver con que nosotros estamos cambiando, y de allí la economía, el dinero, la inteligencia, la moda, el narco, el porno, la vigilancia”, dice mencionando algunos de los temas que abordan los capítulos de su libro.
Su propuesta en el libro, aclara, responde a la intención de sus otras obras “lo que siempre hago es tratar de abrir un tema no cerrarlo”. Meneses dice que el fútbol ha tomado herramientas de “industrias”, no desde el punto de vista moral, sino de estrategia de funcionamiento. “El narco o el porno son ‘industrias’ que han crecido mucho que han generado un tipo de consumidor especial en el que se ha terminado de transformar el del fútbol, que responde a estímulos rápidos y que está buscando una transformación casi inmediata y ese tipo de usuario del hincha del fútbol es copiado”, argumenta.
En el caso del narcotráfico, el escritor sostiene que el fútbol copió su estructura de poder porque “los dueños (de clubes) son los que antiguamente eran los intermediarios”. Si el fútbol ha cambiado, para Meneses la FIFA también “en la era anterior la FIFA controlaba el negocio, en la era actual el negocio controla a la FIFA”, asegura y añade que la institución “ya no es la intocable”. “Ahora casi que es la intermediaria entre los grandes fondos económicos y dueños de los equipos”, afirma.
El fútbol, para el periodista, responde al consumo frenético regido por los algoritmos y esto determina el comportamiento de los futbolistas e impulsa el negocio de los representantes de jugadores. “Los niños no quieren ser futbolistas, quieren ser estrellas del postfútbol, entonces cualquier cosa que los acerque a eso, y este deporte es para eso”, expone. Meneses se extiende con un ejemplo: “Me lo dijo un ‘coiffeur’ de un futbolista (peluquero), con un buen peinado yo puedo hacer –lo mismo que peinan a las vacas para los campeonatos de animales– que un futbolista valga mucho más porque llaman la atención, ni siquiera tengo que aprenderme el apellido”.
“Hoy día un futbolista que no tenga un buen manejo de redes (sociales) es una desgracia financiera para él mismo, lo dice toda la gente de la industria”, comenta. Para su visión del postfútbol estas dinámicas se relacionan con otras situaciones presentes en el mercado de traspaso y compra venta de jugadores: “porque igual no vas a durar mucho, porque este tema de la inmediatez nada dura mucho”. “Un niño que quiere ser futbolista y piensa que se va a quedar en un club toda la vida va a terminar viendo su vida como un fracaso y no como un logro de pertenencia”, afirma.
Meneses dice que el postfútbol “es una industria internacional donde lo que importa es la movilidad”, que el éxito está en rotar, juntar millas y camisetas. De cara al Mundial de México, Estados Unidos y Canadá, en junio próximo, lo cataloga como “el primero 100 % de postfútbol” y que el de Catar en 2022 “fue el ensayo general”. “El número de cambios, de países, se está hablando de que para el próximo (Mundial) ya deberían haber más países y es muy probable que en poco más esté todo el mundo jugando, y que no se juegue solo un mes sino durante tres meses, y todo así, cosa que genera mucha adicción y atrapa mucho a la gente”, cerró.
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