Petróleo sigue escalando ante amenaza de Trump de atacar pozos petroleros y la isla de Jark en Irán
La quinta semana de guerra en Medio Oriente partió con señales que se inclinan en favor de un escenario de escalada de las hostilidades. Así lo leyó el mercado, que reflejó sus inquietudes en una nueva jornada de alzas en el valor del petróleo, cuyo suministro sigue golpeado por el bloqueo del estrecho de Ormuz. En el caso del crudo Brent, el barril subió 0,19% y cerró la jornada en US$ 112,78.
Con ese leve incremento, acumula un salto mensual récord de 55% en marzo, superando el avance de 46% que registró en septiembre de 1990, durante la primera Guerra del Golfo. En tanto, el WTI repuntó 3,25% hasta los US$ 102,88 el barril, sobrepasando el umbral de los tres dígitos por primera vez desde julio de 2022, durante el primer año de la guerra en Ucrania. En este caso, el avance de marzo va en 53%.
Partiendo la semana, el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a marcar el ánimo cuando a primera hora en Truth Social aseguró que había “gran progreso” en las conversaciones con un “régimen nuevo y más razonable” en Teherán. Sin embargo, lo que encendió las alarmas fue su nueva amenaza de ataques a infraestructura iraní. “Si por alguna razón no se llega pronto a un acuerdo, lo cual es probable, y si el estrecho de Ormuz no se abre inmediatamente al tráfico marítimo, concluiremos nuestra ‘estancia’ en Irán destruyendo por completo todas sus centrales eléctricas, pozos petrolíferos y la isla de Jark (¡y posiblemente todas las plantas desalinizadoras!
), que deliberadamente aún no hemos ‘tocado’”, indicó el mandatario. Las propuestas que ha puesto sobre la mesa EEUU son “poco realistas, insensatas y excesivas”, aseguró este lunes el ministerio de Asuntos Exteriores de Irán. Las islas en la mira de EEUU Justamente, algunas islas iraníes han sido mencionadas por distintos expertos como posibles blancos de ataques estadounidenses, en consideración de las recientes movilizaciones de fuerzas hacia el Medio Oriente.
La última semana llegaron a la región las unidades 82° Aerotransportada y la 31° Expedicionaria, mientras que durante la primera quincena de abril llegaría la 11° Expedicionaria. Juntas totalizan 7. 500 soldados (revisar infografía).
Al nororiente del Golfo Pérsico, la isla Jark, mencionada por Trump, es considerada como una arteria vital para la industria petrolera de la nación persa. Con apenas 20 kilómetros cuadrados, recibe en sus costas alrededor del 90% de las exportaciones de crudo del país. Aunque sus dimensiones y relevancia la configuran como un posible blanco para un ataque de EEUU, su cercanía a la costa continental de Irán, a solo 25 o 30 kilómetros de distancia, implica un riesgo permanente para quienes quieran ocuparla.
Otra de las islas que estaría en la mira es Qeshm, la más grande del Golfo con más de 1. 400 kilómetros cuadrados. Pero lo que la vuelve estratégica es, más bien, su ubicación en la herradura que se forma en el estrecho de Ormuz, así como informes que indican que alberga misiles antibuque, minas, drones y aeronaves de ataque de la Guardia Revolucionaria de Irán.
Al igual que con Jark, su cercanía a Irán continental también representa riesgos para quienes decidieran ir a atacarla en terreno. Por otra parte, el Wall Street Journal consignó este lunes que la Casa Blanca estaría considerando una operación militar para extraer casi 450 kilogramos de uranio iraní. Sin embargo, la incursión -considerada en extremo peligrosa por implicar el despliegue en territorio iraní- no estaría zanjada por Trump, quien estaría instando a sus asesores a presionar al régimen teocrático a aceptar una entrega voluntaria de ese material como condición para poner fin a la guerra.
Irán sigue reticente a un acuerdo Justamente, este lunes el vocero del ministerio de Asuntos Exteriores de la nación persa, Ismail Baghaei, calificó las propuestas que Washington ha puesto sobre la mesa para un alto al fuego de “poco realistas, insensatas y excesivas”, descartando cualquier tipo de acuerdo a corto plazo. El funcionario iraní además comentó en una conferencia de prensa que Teherán había recibido mensajes a través de intermediarios que indicaban la disposición de EEUU a negociar, después de una reunión celebrada el domingo en Islamabad entre los ministros de Asuntos Exteriores de Pakistán, Egipto, Arabia Saudí y Turquía para debatir los esfuerzos de mediación. Sin embargo, Baghaei criticó las propuestas: “Nuestra postura es clara.
Estamos sufriendo una agresión militar. Por lo tanto, todos nuestros esfuerzos y fuerzas se centran en defendernos”. De momento, parecen pocos los incentivos para que la República Islámica se allane a un acuerdo.
Es más, el columnista jefe de asuntos exteriores de Financial Times, Gideon Rachman, indicó que el régimen teocrático podría ver favorecida su posición internacional gracias al conflicto. Según expuso el experto en una columna publicada este lunes, “el aprovechamiento por parte de Irán de su control sobre el estrecho (de Ormuz) implica que la República Islámica ahora puede aspirar a mucho más que simplemente sobrevivir al ataque de EEUU e Israel. Tiene una posibilidad real de emerger de la guerra con una posición internacional fortalecida”.
Según reportes, Irán está cobrando US$ 2 millones por permitir el paso seguro de buques a través de la vía marítima. Rachman consideró que en el futuro tanto los países del Golfo como los europeos podrían estar dispuestos a pagarlo.
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