Pedro Espinoza: Suprema confirma condena contra exjefe de operaciones de la DINA
La Segunda Sala Penal de la Corte Suprema mantuvo las condenas en contra de dos exagentes de la Dirección de Inteligencia Nacional, DINA, por su responsabilidad en el secuestro calificado de Rodolfo Marcial Núñez Benavides, militante del Partido Comunista y quien se desempeñaba como vendedor de lácteos al momento de su detención el 18 de mayo de 1976. Núñez estuvo prisionero en Villa Grimaldi y Simón Bolívar, y a la fecha permanece como desaparecido. Los ministros Manuel Antonio Valderrama, Leopoldo Llanos y María Cristina Gajardo, así como los abogados integrantes Juan Carlos Ferrada y Eduardo Gandulfo, dejaron a firme las condenas contra los exfuncionarios del Ejército Pedro Espinoza Bravo (brigadier) y Juvenal Piña Garrido, (sargento primero) a la pena de 10 años de presidio mayor en su grado mínimo, como autores del delito de secuestro calificado de la víctima.
Espinoza, cabe recordar, fue el jefe de operaciones de la DINA y estuvo encargado tanto de las actuaciones de esta fuera del país como dentro del mismo. De hecho, fue el primer jerarca de la DINA en ser condenado en 1993, junto con el director de la misma, Manuel Contreras, por el homicidio en Washington de Orlando Letelier. En secuestro de Núñez Benavides también estuvo condenado el coronel Juan Morales Salgado, quien falleció el año pasado, y que en vida fue jefe de la Brigada Lautaro, en cuyo cuartel ubicado en la calle Simón Bolívar, de La Reina, llevaban solo a prisioneros políticos que iban a ser ejecutados, a los que asesinaban de un modo distinto al de otros cuarteles, pues en este los asfixiaban o les inyectaban cianuro.
Tras ser ejecutadas, las víctimas eran lanzadas al mar o sepultadas en la antigua mina que existía en la cuesta Barriga. Piña Garrido y Espinoza Bravo permanecen actualmente cumpliendo condenas por diversos delitos de lesa humanidad, en el Centro Penitenciario Colina I y en Punta Peuco, respectivamente. “Tras 52 años desde la detención y posterior desaparición de Rodolfo Núñez Benavides, su familia ha logrado encontrar un poco de justicia.
El fallo dictado por la Segunda Sala de la Excelentísima Corte Suprema constituye un hito significativo en la larga y dolorosa búsqueda de la verdad”, expresó la querellante Carolina Vega, del Estudio Caucoto Abogados, agregando que “hoy existe una condena que se suma a las penas que ya cumplen los victimarios. Sin embargo, la justicia sigue incompleta: aún no sabemos dónde se encuentra Rodolfo Núñez Benavides. Mientras no se conozca su destino final, la lucha por la verdad y justicia continuará”.
De acuerdo con la investigación realizada por la ministra en visita extraordinaria Marianela Cifuentes, Espinoza tenía bajo su mando a todas las Brigadas Regionales de la DINA, desde Arica a Punta Arenas, incluyendo a la Brigada de Inteligencia Metropolitana (BIM), comandada por el teniente toronel de Ejército Carlos José Leonardo López Tapia, también fallecido. Justamente de la BIM dependía la Brigada Lautaro, en cuyo interior operaba un escuadrón de exterminio llamado “Delfín”, cargo de otros dos agentes ya fallecidos: el Capitán de Ejército Germán Barriga Muñoz y el teniente de Carabineros Ricardo Víctor Lawrence Mires, quienes tenían como misión el perseguir y exterminar a la dirigencia del Partido Comunista, que trabajó inicialmente en el centro de detención clandestino denominado Villa Grimaldi y, luego, en el cuartel Simón Bolívar. En ese contexto, el 18 de mayo de 1976, alrededor de las 15:00 horas, en avenida Departamental al llegar a avenida Ochagavía, agentes de la DINA detuvieron a Rodolfo Marcial Núñez Benavides, militante del PC, quien viajaba junto a su hijo Rodolfo Francisco Núñez Moya en un station wagon marca Renault.
Ese mismo día, la DINA allanó la casa de Núñez Benavides, en la comuna de La Cisterna. Inicialmente, los captores mantuvieron encerrado a Rodolfo Marcial Núñez Benavides en el cuartel Villa Grimaldi, ubicado en avenida José Arrieta N° 8. 200 de la comuna de Peñalolén, recinto que estaba a cargo del teniente coronel de Ejército Carlos José Leonardo López Tapia.
Tras ello, Rodolfo Núñez Benavides fue trasladado hasta el cuartel de la Brigada Lautaro, donde la última vez que se le vio estaba en poder del entonces cabo Juvenal Piña, que pertenecía a la agrupación “Delfín”.
¿Te pareció importante esta noticia?
Compártela y mantén informado a Chile