Ovallinos reflexionan sobre los cambios de la ciudad en su aniversario
A 195 años de su fundación, vecinos y comerciantes que han sido testigos del crecimiento de Ovalle comparten cómo ha cambiado la ciudad en el tiempo, destacando avances en conectividad, espacios públicos y calidad de vida, en una comuna que mantiene su identidad. En cada aniversario, Ovalle se llena de vida. Las calles, los encuentros y las conversaciones que surgen en torno a esta fecha no solo celebran un nuevo año para la ciudad; también invitan a mirar hacia atrás.
Más allá de los actos oficiales, la ciudad se mira a sí misma a través de quienes la han vivido por décadas, en una mezcla de recuerdos, transformaciones y expectativas. En ese ejercicio, la memoria de sus habitantes se transforma en un relato colectivo donde pasado y presente se entrelazan. Las imágenes del pasado aparecen con claridad en el relato de Mónica Cortés, quien recuerda una ciudad muy distinta a la actual.
“Yo me acuerdo de los carretones en los que viajábamos para venir desde el interior a la ciudad, no había colectivos. Uno se trasladaba en el Corralito o la Pedregalina y era todo mucho más lento”, señaló, evocando una época donde la movilidad y la conexión con otros sectores eran más limitadas. Ese contraste con el presente es uno de los elementos que más se repite entre quienes han sido testigos del desarrollo de Ovalle.
Para Leonardo Núñez, quien llegó a la comuna siendo niño, los cambios más significativos se han dado en materia de infraestructura. “El cambio es espectacular. La conectividad ha mejorado muchísimo, sobre todo con caminos hacia sectores rurales.
Eso ha sido clave en que crezcan también las localidades rurales”, afirma, destacando cómo estas obras han incidido directamente en la calidad de vida de la población. Una ciudad que se expandeEl crecimiento urbano también es parte de esa transformación. Nuevas poblaciones, mayor actividad comercial y espacios públicos renovados han ido configurando una ciudad más dinámica.
Así lo percibe Carmen Alfaro, comerciante del sector céntrico, quien ha visto de cerca estos cambios. “La plaza ha cambiado y está cada vez más hermosa. Antes era muy oscura en la noche, ahora está iluminada y más verde, se ve distinta”, comentó, valorando las intervenciones que han mejorado la imagen del principal punto de encuentro de la comuna.
En esa misma línea, Alfaro también destacó las nuevas formas de disfrutar la ciudad, como las actividades al aire libre que han ido ganando espacio en los últimos años. “Ahora se están haciendo trekking en los cerros, y la gente puede ver Ovalle desde arriba, se ve maravilloso”, expresó, valorando estas instancias que permiten redescubrir el territorio desde otra perspectiva. A esa mirada se suma la de quienes han llegado más recientemente.
Nicolás Pantelacos, quien vive en Ovalle desde hace pocos años, reconoce diferencias importantes respecto a otras ciudades del país. “Es más chico, más fácil de recorrer y más verde que muchos otros lugares. Eso se nota y es algo muy positivo que se debe resaltar”, señaló, resaltando atributos que, desde fuera, también se valoran.
Identidad que se mantienePese a los cambios, hay elementos que, según los propios vecinos, permanecen en el tiempo. La tranquilidad y el sentido de comunidad aparecen como rasgos que definen a Ovalle y que se mantienen como parte de su identidad. En ese sentido, uno de los espacios que más se repite en el relato de los entrevistados es la plaza de armas, reconocida como un punto de encuentro y símbolo de la vida local.
Ya sea por su renovada imagen o por el valor que ha tenido históricamente, vecinos coinciden en que sigue siendo un lugar representativo de la ciudad y un espacio donde se expresa parte importante de su identidad. “Ovalle siempre ha sido bonito. Lo que más destaco es la tranquilidad y sus espacios públicos, como la alameda o la plaza de armas”, sostuvo Humberto Contreras, quien asegura que, incluso con el crecimiento, la ciudad conserva una esencia que la distingue.
Esa valoración no solo responde a aspectos físicos, sino también a una forma de vida que muchos consideran más pausada en comparación con otras zonas del país, lo que sigue siendo un factor de arraigo para sus habitantes. Una ciudad que sigue proyectándoseA 195 años de su fundación, Ovalle aparece como una ciudad en constante transformación. Los avances en conectividad, infraestructura y espacios públicos son ampliamente valorados por sus habitantes, dando cuenta de una ciudad que ha sabido crecer y adaptarse en el tiempo.
Entre los recuerdos de una ciudad más simple y la valoración de un presente en constante crecimiento, Ovalle celebra un nuevo aniversario reafirmando su identidad. Una ciudad que ha sabido avanzar sin perder su esencia, y que sigue construyéndose a partir de la mirada y la experiencia de quienes la habitan día a día.
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