URGENTE.CL
● EN VIVO
Opinión| América Latina y la peligrosa costumbre de crecer poco
URGENTE
🏛️POLÍTICA
21:00 · Chile

Opinión| América Latina y la peligrosa costumbre de crecer poco

Compartir

Por José NavarroAmérica Latina volverá a crecer poco. Esa es, en el fondo, la noticia más importante del nuevo informe de la CEPAL, aunque el dato parezca menor en apariencia. La región crecería apenas 2,2% en 2026, una décima menos que lo proyectado hace solo unos meses, y con ello completaría cuatro años consecutivos atrapada en un mediocre promedio cercano al 2,3%.

No es una crisis, pero tampoco una buena noticia. Es algo más complejo y más peligroso: la consolidación de un estancamiento crónico que la región comienza a normalizar como si fuera inevitable. Lo más preocupante no es solo que América Latina crezca poco, sino que ya parece haber aprendido a convivir con esa fragilidad.

El problema no está únicamente en la desaceleración de 2026, sino en la persistencia de un patrón: economías que avanzan sin impulso, empleo que crece con debilidad, inversión que no despega y productividad que sigue siendo la gran deuda estructural del continente. La CEPAL lo dice con lenguaje técnico: baja capacidad para crecer. Traducido al lenguaje cotidiano, significa una región que produce menos de lo que necesita para sostener bienestar, reducir desigualdad y generar estabilidad.

El contexto internacional, por supuesto, no ayuda. El conflicto en Medio Oriente, el alza del petróleo, la inflación global y el menor dinamismo de socios clave como China, India y Europa vuelven a recordarle a América Latina una verdad incómoda: sigue siendo una región demasiado dependiente de factores que no controla. Cuando sube el petróleo, suben los costos.

Cuando se frena el comercio mundial, se enfrían las exportaciones. Cuando los bancos centrales endurecen sus posturas, se encarece el crédito. América Latina sigue demasiado expuesta al vaivén externo y demasiado débil en sus motores internos.

Pero culpar solo al escenario global sería una coartada cómoda. El problema de fondo no está únicamente afuera, sino también dentro. La región arrastra hace décadas una combinación conocida y persistente: baja productividad, escasa diversificación, débil capacidad institucional y una crónica dificultad para convertir crecimiento en desarrollo.

Ese es el verdadero nudo. Porque el problema no es solo crecer poco, sino crecer mal: sin transformar estructuras, sin robustecer mercados internos y sin construir resiliencia frente a los shocks que, tarde o temprano, siempre vuelven. La advertencia de la CEPAL, entonces, no es solo económica: es política.

América Latina no enfrenta únicamente un ciclo de menor expansión, sino el riesgo de acostumbrarse a él. Y cuando una región normaliza crecer poco, también empieza a normalizar empleos precarios, Estados débiles y democracias más vulnerables al malestar social. El desafío no es solo mejorar una décima del PIB.

Es romper la costumbre del bajo crecimiento antes de que el estancamiento deje de ser una alerta y se convierta, definitivamente, en destino.

¿Te pareció importante esta noticia?

Compártela y mantén informado a Chile