Obra de arte enfrenta en tribunales a familia dueña de Bic con empresario chileno
Una disputa judicial en Nueva York enfrenta a la familia detrás de la histórica marca de bolígrafos Bic con el empresario Álvaro Saieh, en torno a la propiedad de una valiosa pintura del Renacimiento italiano. La obra es atribuida al artista Fra Angelico, realizada en el siglo XV, y representa a un pontífice de la Iglesia temprana. Inicialmente fue identificada como una imagen de San Pedro, aunque con el tiempo fue reinterpretada como San Sixto.
La pieza —un panel renacentista— formaba parte de la colección de Marcel Bich desde 1972. Sin embargo, tres de sus nietos iniciaron acciones legales alegando que la pieza fue robada hace más de dos décadas por el difunto chofer de su padre. Según la demanda, el exempleado de la familia, Roy Morrow, habría sustraído la pintura desde un departamento en Nueva York y posteriormente la vendió sin autorización.
La obra terminó en manos del galerista Richard Feigen, influyente marchante de arte estadounidense, fundador de la galería Richard L. Feigen & Co. en Nueva York, reconocido por su expertise en Old Masters, pintura europea y obras de alto valor.
Más tarde, la comercializó a través de Christie's, y fue en 2018 cuando Saieh adquirió la pintura por US$5,4 millones. Los demandantes sostienen que tanto el galerista como el comprador debieron advertir inconsistencias en la procedencia de la obra. En esa línea, exigen la devolución de la pintura y la restitución de los fondos obtenidos por su venta.
"Saieh posee una obra robada, y la sucesión de Feigen posee fondos que él no tenía derecho a recibir", dijo Luke Nikas, abogado de los tres herederos de Bich. "Deben hacer lo correcto y entregar la pintura y los fondos a sus legítimos propietarios", agregó. Un representante de Saieh afirma que, efectivamente, la adquisición se realizó, no obstante, se llevó a cabo bajo estándares habituales del mercado del arte, confiando en la intermediación de una casa de subastas de prestigio.
El empresario y su esposa anticiparon que enfrentarán la acción judicial. Mientras que representantes de la sucesión de Feigen indicaron en un comunicado que cualquier reclamo ha superado el plazo de prescripción de tres años. El conflicto familiar detrás del caso La pintura ya había sido motivo de fuertes tensiones dentro de la familia Bich, que todavía mantiene el control de Société Bic.
En una disputa judicial previa, Bruno Bich —padre de los actuales demandantes y heredero de la obra tras la muerte de Marcel Bich— acusó a su exesposa Veronique de haber conspirado con Roy Morrow para sustraer la pintura. Ambos, de hecho, habían adquirido juntos una propiedad frente al mar un año antes del presunto robo. Bruno declaró bajo juramento en 2021 que su exesposa ocultó durante años el paradero de la pieza de Fra Angelico y que se negó a devolverla.
Sin embargo, Veronique no figura como demandada en la actual causa iniciada por sus hijos. La obra reapareció con fuerza en el conflicto familiar pocos meses antes de la muerte de Bruno, ocurrida también en 2021. En una declaración jurada ingresada en otro litigio —iniciado por Veronique tras el divorcio—, Bruno afirmó que su exesposa le había dicho que entregó la pintura a Morrow sin su conocimiento ni autorización.
Veronique ha rechazado haber participado en la desaparición de la obra. En una audiencia realizada en 2023, declaró que entregó la pintura a Morrow para su resguardo mientras la familia se trasladaba entre departamentos en Nueva York. También afirmó que no denunció la desaparición de la pintura, en parte porque ambos temían a Morrow, a quien Veronique describió en su declaración como "un amigo peligroso" con vínculos con la Agencia Central de Inteligencia.
En la demanda más reciente, los hijos de Veronique sostienen que la familia no la reportó porque temían que eso hiciera que la obra se ocultara aún más. Saieh y una obra que era de sus favoritas Saieh, de 76 años, es un reconocido coleccionista de arte. De acuerdo con reportes citados en la cobertura del caso, la pintura de San Sixto era una de sus favoritas e incluso fue exhibida en París en torno a 2019, según un blog francés dedicado a seguir la vida artística de la ciudad.
Ese dato podría volver especialmente compleja una eventual restitución, considerando el valor económico, simbólico y personal que la obra habría adquirido dentro de su colección. Christopher Marinello, abogado especializado en títulos de arte, advirtió que la familia Bich enfrenta una batalla compleja. A su juicio, el caso dependerá en buena medida de lo que la familia hizo —o dejó de hacer— para alertar al mercado de que se trataba de una obra presuntamente robada.
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