Nueva licitación para recolección de la basura avanza en medio de reparos
La Municipalidad de Chillán avanza en un nuevo proceso de licitación para proveer a la comuna de un servicio de recolección de residuos domiciliarios, tras la publicación de las bases técnicas en el portal de Mercado Público el pasado 5 de febrero. De acuerdo al cronograma establecido, ya concluyó la etapa de consultas por parte de las empresas interesadas. El siguiente hito será el 2 de abril, cuando se realice la apertura técnica de las propuestas, instancia en la que se revisará si los oferentes cumplen con los requisitos exigidos o son declarados inadmisibles, tras la revisión de sus antecedentes administrativos y técnicos.
Posteriormente, se desarrollará la apertura económica, mientras que la adjudicación está fijada para el 14 de mayo y la firma del contrato para el 4 de junio. “Conforme a las etapas y plazos del proceso, se recibieron 95 consultas, las que, luego de un análisis detallado, fueron contestadas y publicadas las respuestas el pasado 12 de marzo. Producto de este análisis, la Municipalidad se encuentra actualmente tramitando los antecedentes para solicitar la toma de razón ante la Contraloría General de la República respecto de las aclaraciones que se propone incorporar a las bases”, informaron desde la municipalidad de Chillán.
Al analizar las bases técnicas del “Servicio de Recolección, Transporte y Gestión de Residuos Domiciliarios y Asimilables de Chillán”, se establece un modelo de concesión amplio, que incluya la recolección urbana y rural, el transporte y disposición final en el relleno sanitario, la limpieza urbana (barrido, lavado de espacios públicos), el levante de microbasurales, el retiro de “cachureos”, la administración del Punto Verde y la recolección seleccionada (reciclaje), quedando excluida, la extracción de residuos industriales y peligrosos. Sin embargo, el componente de reciclaje aparece limitado y complementario. Es decir, no se plantea como una recolección domiciliaria masiva diferenciada, puerta a puerta, si no más bien una actividad que se sustenta en el punto verde y en la segregación voluntaria, manteniendo una fuerte dependencia del relleno sanitario.
El servicio prestará cobertura total, tanto en el área urbana y rural, considerando el crecimiento de la ciudad. En sector rural se incluyen más de 30 localidades y se suman 60 kilómetros adicionales de rutas obligatorias. La frecuencia será de seis días a la semana, con recolección en muchos sectores de tres veces por semana.
Entre las exigencias, se solicita múltiples camiones por zona (mínimo 4 en algunas áreas) y camiones de reemplazo obligatorios, además de un sistema GPS con monitoreo en tiempo real. Nuevas diferencias Desde la entidad municipal, destacaron que entre las principales diferencias con el contrato actual, es que incrementa el número de camiones en la zona urbana y la frecuencia de recorridos en la rural, se establecen mejoras en el programa y maquinaria para el levantamiento de microbasurales, se aumentan los contenedores y las exigencia en el lavado, además, se incorpora nueva maquinaria para el lavado y barrido de espacios públicos. En particular, un camión aljibe dedicado al lavado de espacios públicos de alta afluencia, como el Teatro Municipal y el Mercado Techado.
El contrato tendrá una duración de 6 años, y su costo se encuentra en espera de las ofertas, por un monto estimado de $390 millones mensuales, impuestos incluidos. Las exigencias se enmarcan en un contexto de una tendencia al alza en la generación de basura registrada en Chillán. Según se detalla en las bases, durante el 2019, se desecharon 72.
375 toneladas y durante 2021 se alcanzó el peak , con 87. 195. El 2024 cerró con un incremento real 81.
818 ton. Este incremento se vincula al rol de Chillán como capital regional, lo que genera una importante población flotante —laboral y estudiantil— que eleva la producción de desechos por sobre el promedio nacional de 1,17 kilos por habitante al día, según un estudio de la Subdere. El concejal Iván Badilla manifestó reparos respecto a las exigencias técnicas de la licitación, particularmente en relación con los vehículos solicitados.
Según explicó, las bases requieren camiones de doble eje con capacidad de 19 metros cúbicos, en contraste con los actuales de 15 metros cúbicos y un solo eje trasero, lo que, a su juicio, podría generar problemas operativos en sectores residenciales. “Siempre, hemos funcionado bien, con los 15 metros cúbicos, con los camiones de un eje atrás. Lo mostró el otro día la concejala Débora, cómo estos camiones, en los pasajes chicos, se subían arriba a las veredas.
Ahora vamos a tener un camión más grande de doble eje arriba a las veredas. Un camión grande, difícil de maniobrar. Entonces, en las vueltas cortas, van a empezar para adelante, para atrás, puede ocurrir cualquier cosa, porque atrás el chofer, si no le avisa un pioneta, que no tienen la función de avisarle, no tienen una cámara atrás, pueden pasar a llevar cualquier cosa”, expuso.
Asimismo, planteó que la especificación técnica limitaría la competencia. “Como son tan grandes, de doble eje, en el mercado hay una sola marca que lo cubre. Y si fueran de menor, de una caja de 15 metros cúbicos, tendríamos una gran gama de camiones que podrían, digamos, hacer ese trabajo”, añadió.
El edil advirtió que el contrato vigente con la actual empresa expira el 31 de junio, tras una extensión, mientras que la nueva adjudicación considera la firma el 4 de junio, lo que podría afectar la coordinación. “Aquí no se tomaron los tiempos necesarios y no se hizo el trabajo como debería haber hecho. Ahora va a tener la pelota otra persona, no la va a tener la pelota el municipio, Porque vamos a tener que, de alguna forma, el municipio va a tener que aumentar el plazo de esto, pedir a lo mejor a la misma empresa que pueda aumentar el plazo, no sabemos en qué condiciones, y lo otro, no va a venir otra empresa.
O sea, hay que buscar una solución”, alertó. Para la concejala Carolina Chávez, las bases no establecen con suficiente claridad exigencias mecánicas para la flota, lo que a su juicio se debe precisar, para resguardar la calidad del futuro servicio. “En esa línea, preocupa que se permita operar con una flota desde el año 2023 en adelante sin que exista una exigencia más clara en materia de condiciones operativas y mantenimiento de los vehículos.
Cuando estos aspectos no quedan suficientemente resguardados, el riesgo no es teórico, sino concreto, porque incide en la continuidad, frecuencia y calidad del servicio que reciben las familias”, dijo. Asimismo, apuntó que no se definen escenarios o caminos a seguir para la disposición final de los residuos cuando culmine el contrato del relleno sanitario. “A ello se suma la falta de definición respecto de un elemento estructural del sistema, como es la disposición final de los residuos una vez que finalice el actual contrato del vertedero en noviembre de 2029.
Considerando que la licitación se extiende más allá de esa fecha, es razonable esperar que estos escenarios estén previstos con mayor claridad, justamente para evitar incertidumbres futuras en un servicio que no admite interrupciones”, sostuvo.
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