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Nicholas Hopton, exembajador del Reino Unido en Irán: “Lo ocurrido sugiere un error de cálculo de EEUU y una mala comprensión de Trump sobre cómo se desarrollaría esta guerra”
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10:02 · Chile

Nicholas Hopton, exembajador del Reino Unido en Irán: “Lo ocurrido sugiere un error de cálculo de EEUU y una mala comprensión de Trump sobre cómo se desarrollaría esta guerra”

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Dos semanas y media se cuentan desde que Estados Unidos e Israel atacaron a Irán, desatando una guerra en Medio Oriente. Desde entonces, pocas son las señales en favor de un pronto final del conflicto. Solo este miércoles, la República Islámica atacó Tel Aviv, lanzó misiles -que fueron interceptados- a Arabia Saudita y causó daños extensos en Qatar a Ras Laffan, la mayor planta de gas natural licuado (LNG, su sigla en inglés) del mundo.

Esto último como represalia por los ataques a South Pars, el mayor yacimiento de gas a nivel global que comparte con los qataríes, por parte de Israel, que paralelamente volvió a atacar el centro de Beirut en el Líbano, mientras que anunció el asesinato de un segundo alto mando iraní esta semana, el ministro de Inteligencia, Esmail Khatib. Ante estos acontecimientos y el persistente cierre del estrecho de Ormuz, el petróleo volvió a las alzas, acercándose a los US$ 110 el barril en el caso del Brent, pasando por alto la posibilidad de que EEUU alivie las sanciones sobre el crudo venezolano, tal como lo había hecho previamente con Rusia. Ante este caótico conflicto en desarrollo, la 20th Annual Conference de LarrainVial incluyó el panel Geopolítica y mercados: navegando un mundo imprevisible, donde expuso el exembajador del Reino Unido en Irán, Qatar, Libia y Yemen, Nicholas Hopton.

En conversación con Diario Financiero, el diplomático recuerda su paso por la República Islámica, entre 2016 y 2018, recordando las fuertes protestas de 2017, las que -a su juicio- no se comparan con las que estallaron a fines del año pasado. En ese marco no tiene dudas en afirmar que el régimen está debilitado, pero otra cosa es si era el momento para que Israel y Estados Unidos lo atacaran esperando su caída. - ¿Qué tan debilitado llega Irán a este conflicto?

- La República Islámica está en su situación más frágil desde la revolución de 1979, en gran medida por el efecto de las sanciones. Irán ha estado aislado económicamente y solo ha podido relacionarse con muy pocos países, como China, que han seguido importando petróleo iraní pese a las sanciones. La guerra de junio pasado también causó mucho daño a sus defensas militares, en particular a sus defensas aéreas.

Y al final de eso los estadounidenses bombardearon sus instalaciones nucleares, lo que detuvo cualquier proceso de enriquecimiento de uranio en curso. Luego, en el plano social, se ha visto una serie continua de protestas durante muchos años. Pero a fines del año pasado hubo protestas que comenzaron por asuntos económicos y luego se transformaron en protestas políticas contra el régimen, extendiéndose por todo el país de una manera que no había ocurrido antes con esa magnitud.

El fin de semana del 8 y 9 de enero el régimen cortó internet y mató a miles de manifestantes, quizá más de 30 mil personas. Sin embargo, el régimen sigue en control. A pesar de que EEUU e Israel mataron al líder supremo Ali Khamenei y a gran parte de la cúpula militar.

Ayer (el martes) mataron a Ali Larijani, quien era el jefe de Seguridad Nacional y se había convertido en el hombre más poderoso del país. Los estadounidenses y los israelíes están matando al liderazgo tan pronto como se nombran nuevos cargos, esa parece ser la estrategia. ¿Cuánto tiempo pueden los iraníes seguir reemplazando personas?

Al parecer, por bastante tiempo. El régimen está firmemente arraigado en el tejido del país, en la administración a lo largo de todo el territorio. La Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC), que es la principal fuerza militar y de seguridad del país, controla de alguna manera casi la mitad de la economía.

- ¿Era un buen momento para atacar a Irán? - Lo ocurrido sugiere un error de cálculo por parte de EEUU, así como una mala comprensión del presidente Trump sobre cómo se desarrollaría esta guerra. Parece haber entendido que esta guerra podría concluirse rápidamente, que el régimen capitularía y aceptaría lo que EEUU quisiera, rendirse o ser reemplazado por algo mucho mejor para Occidente y para el pueblo iraní.

Ninguna de esas cosas ha ocurrido ni es probable que ocurra. Muchas personas que conocemos Irán señalamos antes del 28 de febrero que Irán era un país muy complejo en términos de un cambio de régimen, que tomaría mucho tiempo y que era poco probable que tuviera éxito a menos que ocurrieran una o tres de las siguientes puntos: un levantamiento popular, una rebelión dentro del régimen, o un despliegue de tropas en terreno, una invasión, de EEUU. Ninguna de esas cosas ha ocurrido, por lo tanto, esta no es una situación sorprendente para quienes hemos vivido y trabajado en Irán, y conocen el régimen.

- ¿Hubo un déficit táctico en torno al estrecho de Ormuz? Era fácilmente previsible que Irán lo cerraría. - A nadie le sorprende que los iraníes hayan cerrado el estrecho de Ormuz.

Siempre dejaron claro que lo harían si los atacaban, aunque nunca antes lo habían hecho de esta manera. El estrecho tiene solo 24 millas (aproximadamente 38,62 kilómetros) en su parte más angosta, por lo que pueden atacar barcos muy fácilmente. Prácticamente no está pasando nada.

En EEUU no pueden estar sorprendidos, porque esto siempre fue un escenario posible, dado el impacto económico global cuando no fluye petróleo ni gas por el estrecho. EEUU es autosuficiente en GNL, pero no lo suficiente, y el precio de la gasolina les ha subido significativamente. Esto afecta al estadounidense y hay que recordar que hay elecciones de medio término en noviembre.

Trump es muy consciente de esto. El Presidente está hablando ahora de enviar marines, presumiblemente, para desplegarlos en la costa. Otros oficiales han hablado de tomar el control del litoral.

¿Qué significa eso? Controlar el estrecho, quizá alguna isla estratégica como Kharg Island, donde se procesa gran parte del petróleo iraní. EEUU podría hacerlo, probablemente en semanas.

Pero eso no cambia el régimen en Irán, ni necesariamente detiene los ataques con misiles. No es tan simple. Además, el Presidente ha pedido a países aliados como Reino Unido, Francia, Alemania e incluso China que envíen barcos para escoltar petroleros.

Los europeos, han dicho que no. Y Trump parece sorprendido, pero no debería estarlo. No es razonable arriesgar vidas y activos por una operación que desde el inicio no parece tener un plan estratégico claro.

Los europeos ven que ni siquiera la marina estadounidense está escoltando barcos porque es demasiado peligroso. Habrá ataques, habrá daños y muertes. Por eso no es sorprendente que no apoyen la solicitud.

Aun si EEUU escolta barcos o controla la costa, ¿qué tan sostenible es eso? Es una solución de corto plazo. Como dijo el ministro de Defensa británico: “La mejor forma de reabrir el estrecho es terminar la guerra”.

- ¿EEUU está dispuesto a extender el conflicto como sí lo están Israel e Irán? Irán e Israel tienen objetivos claros: los israelíes quieren ver un tipo de régimen completamente distinto en Irán para sentirse más seguros en la región, mientras que el régimen iraní quiere sobrevivir. En cambio, los objetivos de EEUU han fluctuado.

Primero, un acuerdo nuclear. Luego, tras la muerte del líder supremo, llamó al pueblo iraní a levantarse, lo que implica un cambio de régimen. También se habla de frenar el programa de misiles… No hay un objetivo claro.

Eso le da flexibilidad al Presidente para declarar victoria en cualquier momento. Podría declarar victoria y muchos países lo aceptarían, aunque Israel no. Pero Irán necesita algo a cambio, como alivio de sanciones, que EEUU no ha ofrecido.

La economía iraní está colapsando, el régimen está debilitándose gradualmente, pero no caerá fácilmente. La esperanza es que el presidente concluya que esto daña los intereses de EEUU y busque una salida. El público estadounidense no apoya esta guerra.

Aunque nadie quiere el régimen iraní, eso no necesariamente justifica el ataque. Cambios estructurales - Por años EEUU ha intervenido militarmente en Medio Oriente, varias veces, sin poder reclamar una victoria rotunda. Sumando la guerra actual a ese listado, ¿advierte un impacto en su posición geopolítica?

- Lo que veo es un realineamiento en la geopolítica y que estamos entrando en una nueva era, donde el multilateralismo, el derecho internacional y las instituciones que promovían la cooperación entre naciones están débiles. Estamos en una era de la política de “hombres fuertes”, como Vladimir Putin, Xi Jinping, Recep Tayyip Erdogan, Benjamín Netanyahu y Trump. ¿Dónde encajan las recientes intervenciones militares de EEUU en este contexto?

Tras la Guerra Fría, fue la única superpotencia, pero el 11-S cambió eso. Luego, entró en una serie de guerras que resultaron muy desestabilizadoras para la región y cuyo éxito final es cuestionable, en particular la invasión de Afganistán, donde regresaron los talibanes. En Irak, donde donde invadió junto con aliados como el Reino Unido, removió a Saddam Hussein, pero no se construyó un país estable: siguieron la guerra civil y el caos.

Podría sumar a Libia y los resultados de la Primavera Árabe en otros países. Todo esto llevó a que EEUU decidiera retirarse de Medio Oriente y mirar más hacia Asia. Donald Trump fue elegido con la promesa de no iniciar guerras -del America First-, pero ha terminado involucrado en varias.

Incluso en Venezuela hubo intervención. Ahora Irán. Parece haber desarrollado una inclinación por este tipo de intervenciones y decidió que la siguiente debía ser en Irán.

Esto vuelve al punto de una mala evaluación, a una subestimación de lo difícil que sería, y a la falta de un plan claro no solo para iniciar la acción, sino para terminarla. Creo que el Presidente y quienes lo asesoran son conscientes de que, mientras más se prolongue esta situación, más daño causará a sus perspectivas en las elecciones de medio término. - Si tomamos el 7 de octubre de 2023 como punto de inflexión, ¿cómo describe el cambio en el equilibrio de poder en Medio Oriente?

- Es demasiado pronto para decir cómo se verá Medio Oriente en un año, porque la situación cambió radicalmente con los ataques terroristas del 7 de octubre de 2023 de Hamas en Israel, y luego con la guerra en Gaza y la forma en que Israel condujo ese conflicto, generando gran inquietud entre aliados de Israel, como el Reino Unido, y una condena generalizada por el trato que siguen recibiendo los civiles palestinos. Fue positivo, eso sí, la caída del régimen brutal de Bashar al-Assad en Siria, lo que trajo cierta esperanza a la región, ya que la injerencia de Irán y otros países no fue suficiente para sostenerlo. Pero el panorama general es muy complejo en este momento y mucho dependerá de cómo termine esta guerra.

En un escenario optimista, Israel y EEUU lograrían su objetivo de remover el régimen y que eso no derive en una guerra civil en Irán. En ese caso pasaríamos a un escenario muy distinto y la región podría prosperar, habría estabilidad. Israel tendría hegemonía en materia de seguridad.

El escenario más realista es que haya un desenlace inconcluso del conflicto, que el régimen se mantenga en Irán de alguna forma, que la población iraní siga sufriendo y su economía continúe fuertemente sancionada. El peor escenario es que la guerra siga escalando y prolongándose durante mucho tiempo, al menos por más semanas, sino meses. Que el estrecho de Ormuz no se abra de manera normal, por lo que el suministro de energía y petróleo es limitado y los precios se mantengan altos.

También podría haber daños ambientales, por ejemplo, si las partes atacan las instalaciones petroleras del otro y, por supuesto, también hay un riesgo humanitario. Pero hay un escenario aún peor, que alguien hiciera algo realmente imprudente, como usar un arma nuclear. Y, por supuesto, en este conflicto solo una de las partes tiene armas nucleares: no es Irán.

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