Megarreforma: Presidente Kast alineará personalmente al oficialismo, mientras se buscan contactos con la oposición
Este miércoles -en la primera cadena nacional desde que asumió el poder el 11 de marzo-, el Presidente José Antonio Kast dará a conocer los contenidos de la megarreforma de “Reconstrucción nacional” que enviará al Congreso Nacional, el texto ancla de su administración, cuyo trámite no se ve fácil. Menos aún, en medio de la polémica que desató el ministro de la Segpres, José García Ruminot, al declarar “irrenunciable” la rebaja del impuesto corporativo a las medianas y grandes empresas. Fuentes de Palacio confidencian que la estrategia apunta, primero, a alinear posiciones al interior del oficialismo, para evitar descuelgues.
Una tarea en la que se involucró personalmente el jefe del Estado. De hecho, revelan que mañana martes por la noche, el Presidente -junto al comité político- se reunirá en una cena en Cerro Castillo con Republicanos, Chile Vamos y Demócratas. Y que, el miércoles en la mañana, tendrá un desayuno con los integrantes del Partido Nacional Libertario, que encabeza Johannes Kaiser.
El exdiputado y excandidato presidencial confirmó ayer la invitación en su streaming en la red social X. Y afirmó que “la ley llegó siendo un proyecto exclusivamente económico, lo que nos parece muy bien. Vamos a ver qué aparece, vamos a proponer mejorar y de repente puede que critiquemos algunas cosas.
Les vamos a decir que si quieren bajar al 23% la tasa a las empresas, por lo menos deberíamos bajar más”. Llamó -además- a no olvidarse de las pymes” y anunció que “vamos a solicitar, pedir y pelear porque la eliminación de las contribuciones sea para todas las primeras viviendas”. En paralelo, La Moneda planea buscar el apoyo de parlamentarios de la oposición, tal como lo hizo con la ley compensatoria de los combustibles.
El principal escollo con ese bloque está en la rebaja del impuesto corporativo a las medianas y grandes empresas, del 27% al 23%. No solo porque estiman inconsecuente que La Moneda plantee disminuir la recaudación en momentos de estrechez fiscal; también porque observan que su inclusión en medio de un paquete de más de 40 medidas es un intento de pasarles “gato por liebre” en el tema tributario para favorecer al empresariado, aunque el gobierno ha insistido en que es una medida proinversión y prorreactivación. La iniciativa forma parte del corazón de la enmienda, tal como lo reconoció este domingo, en una entrevista en La Tercera, el ministro de la Segpres, José García Ruminot.
“La rebaja del impuesto corporativo es irrenunciable y la reforma es clave para el éxito del Presidente Kast y su gobierno”, dijo, desatando con ello los cuestionamientos de la oposición. La diputada del Frente Amplio, Gael Yeomans, condenó los dichos del secretario de Estado sobre la también denominada ley miscelánea o ley ómnibus. “Con esto -dijo- lo que vemos es que se pretende usar el dolor de las familias que perdieron sus casas producto del incendio para aliviarle el bolsillo a las grandes empresas”.
La senadora Daniella Cicardini (PS) fue categórica: “No hay plata para las familias, pero sí para aliviarle la billetera al 1% más rico. En solo un mes, el gobierno ha empujado a Chile a una verdadera depresión social, porque cada día es más caro vivir”. Por su parte, el timonel del Partido Comunista, Lautaro Carmona (PC), calificó la medida como un “retroceso en lo que es la redistribución de la riqueza, significa una señal abierta y directa de que es un gobierno que enrumba hacia una élite, hacia un privilegio de minoría, que son los vinculados al gran capital”.
En defensa de García Ruminot, entre otros, salió la presidenta del Senado, Paulina Núñez (RN), al afirmar que “la rebaja del impuesto corporativo es clave para el éxito del gobierno”, aunque también abrió la puerta a eventuales ajustes en la gradualidad de la medida para facilitar consensos. La tramitación El proyecto será analizado hoy lunes, a las 9 horas, en un consejo de gabinete encabezado por el Presidente, junto a todos los ministros, pues la idea es tenerlo aprobado en septiembre, bajo el cálculo de que la discusión debiera extenderse por uno o dos meses como máximo en cada cámara. Por tratarse de una normativa que implica impuestos y tributos, el texto debe obligatoriamente ingresar primero por la Cámara de Diputadas y Diputados a través de la Comisión de Hacienda, que preside el republicano Agustín Romero.
“Estos -dijo- son proyectos complejos que tienen una dificultad inherente a su propia naturaleza. Si bien en la oposición veo difícil que se pueda lograr un acuerdo con el Partido Comunista y con el Frente Amplio, hay sectores del Socialismo Democrático, ex Concertación, que posiblemente puedan entender este proyecto. Hay que buscar consensos, es un proyecto de sentido común”.
Por el lado de la oposición, el análisis en el Ejecutivo es que hay dos colectividades más accesibles: la DC y el PPD. Sin embargo, en este último partido ya anticipan una discusión compleja. El jefe de bancada de los diputados, Raúl Soto (PPD), afirmó que “sobre un paquete de más de 40 medidas es imposible pronunciarse en su conjunto.
Por lo tanto, hay que analizar cada cosa en su mérito. En algunas hay espacio para dialogar, en otras tendremos líneas rojas. Lo mejor sería que el gobierno se abra a separar y dividir el proyecto.
De lo contrario, se puede dar el efecto manzana podrida y que el debate tributario termine contaminando todo”. A su vez, el senador DC Iván Flores sentenció que “estoy en contra de cualquier intento de rebajarles el impuesto a las empresas cuando tenemos un problema de recaudación en Chile. El gobierno se ha estado quejando de que el país está en quiebra, de que el país está en crisis, de que el país está en el quirófano, y resulta que impulsa medidas que apuntan a recaudar menos.
Eso no es coherente”. Hasta ahora, afirma que no ha tenido contactos con el ministro del Interior, Claudio Alvarado, ni con García Ruminot, pero “si me piden votar a favor de la rebaja, mi respuesta va a ser solo una: ‘No’”. Tampoco ha habido contactos desde La Moneda con el integrante de la Comisión de Hacienda de la Cámara, el independiente Carlos Bianchi, quien criticó a García Ruminot por calificar de “irrenunciable” la rebaja de impuestos medianas y grandes empresas, ya que eso -sostuvo- bloquea la posibilidad de consensos.
“Así como el gobierno busca rebajar los impuestos a las medianas y grandes empresas, es clave que también se allane a buscar compensaciones para las pymes, eliminando, por ejemplo, los intereses a las deudas por concepto de IVA que tienen con la Tesorería, que son usureros y que, por ello, se hacen más impagables aún”, sostuvo entre otras medidas que considera necesarias para fomentar además el empleo. El diputado de la Comisión de Hacienda, Eduardo Durán, sostuvo que “nuestro apoyo no es un cheque en blanco. Vamos a fiscalizar que la rebaja del impuesto corporativo se traduzca efectivamente en más inversión, más empleo y mejores ingresos para la clase media y los sectores vulnerables”.
En el Senado igual anticipan una discusión compleja. En la Comisión de Hacienda, su presidente, Javier Macaya (UDI), afirmó que “el Proyecto de Reactivación y Reconstrucción Económica es claro: más inversión en Chile, miles de nuevos empleos y mejores sueldos para las familias. No es solo para reconstruir las zonas golpeadas por catástrofes, es para levantar a todo el país y volver a crecer”.
Y agregó que “por eso, cuando la oposición anuncia que lo va a bloquear, la pregunta es simple: ¿van a seguir en sus trincheras ideológicas o van a ayudar a Chile a ponerse de pie? Aquí no hay espacio para ideologías por sobre las personas. Bloquear este proyecto es elegir el estancamiento; aprobarlo es elegir empleo, crecimiento y futuro".
Su par de la comisión, la senadora María José Gatica (RN) enfatizó, a su vez, que “la urgencia económica del país requiere que los proyectos de reactivación se discutan rápido y pronto. Las medidas que anunciará el Presidente Kast son esperanzadoras y serán beneficiosas para nuestra economía. Y en lo que a mí compete, estoy disponible para discutirlas rápido en la Comisión de Hacienda del Senado”.
A pesar de los respaldos, en el oficialismo también han hecho ruido dos temas. Hay quienes siguen empujando la idea de dividir el proyecto, para facilitar su tramitación e ir mostrando avances, postura que es resistida por los integrantes del comité político, quienes apuestan por un texto integral, para evitar el riesgo de rechazo a algunas de las propuestas, entre ellas, la de carácter tributario. Y, también, el tema de limitar la gratuidad hasta los 30 años, aunque lo cierto es que entendidos en la discusión dicen que La Moneda podría tener esta iniciativa como un “As bajo la manga” para negociar otros puntos y que habría flexibilidad para ceder en algunas cosas.
Por ejemplo, se podrían dar excepciones a mujeres que hayan sido madres y por ende extendieron la edad en que entraron a estudiar, o hacer el límite para un grupo etario mayor. Los últimos ajustes se realizarán -sostienen en Palacio- hasta el miércoles, día del anuncio presidencial, que marca el puntapié inicial de la tramitación de la megarreforma del Presidente Kast.
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