Médicos especialistas advierten: «Dormir mal no es normal y aumenta el riesgo de enfermedades graves como cáncer y demencia».
En el marco del Mes del Sueño, la doctora Paola Amaro, encargada d ela unidad del sueño del hospital clínico en la “Tribuna Magallánica” hace un llamado a no normalizar los ronquidos ni el cansancio crónico, destacando que la calidad del descanso es un pilar fundamental de la salud junto con la dieta y el ejercicio. Bajo el lema "Dormir bien, vivir mejor", la Unidad de Sueño del hospital clínico ha iniciado una campaña de educación y prevención para alertar a la comunidad sobre los peligros de los trastornos del descanso. Según los especialistas, pasamos un tercio de nuestra vida durmiendo, y descuidar este proceso puede tener consecuencias fatales a largo plazo.
Uno de los problemas más preocupantes en salud pública es la Apnea Obstructiva del Sueño. Contrario a la creencia popular, el ronquido no siempre es señal de un sueño profundo; a menudo es el síntoma de pausas respiratorias que reducen el oxígeno en la sangre. "Es típico que la pareja diga: 'Él duerme súper bien porque pone la cabeza en la almohada y se duerme inmediatamente'.
Eso no es normal", advierten los expertos. Esta somnolencia excesiva suele ser señal de un sueño fragmentado y de mala calidad, que puede llevar a accidentes al volante o caídas repentinas de sueño durante el día. La falta de un sueño reparador (etapa profunda y REM) impide que el cerebro y el cuerpo se recuperen.
A corto plazo, genera irritabilidad, dolores de cabeza y fallas de memoria. Sin embargo, el riesgo real es a largo plazo. Los especialistas comparan el impacto de no dormir con "los malos del infierno", ya que aumenta significativamente el riesgo de: Hipertensión arterial (especialmente resistente a fármacos).
Diabetes y obesidad. Infartos cerebrales y cardíacos. Demencia y ciertos tipos de cáncer.
Asimismo, en vísperas del Día de la Epilepsia (Purple Day), los médicos recordaron que la falta de sueño es uno de los principales gatillantes de crisis convulsivas. Destacaron que, gracias a la ampliación del GES en Chile, hoy todos los tipos de epilepsia cuentan con cobertura garantizada, permitiendo que el 70% de los pacientes lleve una vida normal si mantienen buenos hábitos de descanso y evitan el alcohol y estimulantes. Para combatir el insomnio y mejorar la calidad de vida, se recomienda seguir normas estrictas de higiene del sueño: Bajar la luminosidad: Evitar pantallas (celulares, TV) al menos una hora antes de dormir para permitir la liberación natural de melatonina.
Fuera relojes: No mirar la hora durante la noche para evitar la "angustia anticipatoria" del insomnio. Dormitorio para descansar: No trabajar ni usar el dormitorio para rumiar preocupaciones. Si hay problemas pendientes, se recomienda escribirlos en un papel antes de acostarse.
Uso de ruido blanco: Para quienes tienen sueño ligero, sonidos de lluvia o ventiladores pueden ayudar a enmascarar ruidos externos. Gracias a la llegada de nuevos especialistas, la región cuenta hoy con una Unidad de Sueño capaz de realizar estudios complejos como la poligrafía y polisomnografía, permitiendo diagnósticos precisos para tratamientos personalizados (como el uso de dispositivos CPAP).
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