URGENTE.CL
● EN VIVO
Los Patricios y Godoy Godoy
URGENTE
🏛️POLÍTICA
21:00 · Chile

Los Patricios y Godoy Godoy

Compartir

Esta semana el concejal Juan Patricio Godoy Godoy fue formalizado. Media cautelar de firma mensual y arraigo nacional. Pronto viene otra formalización.

Las acusaciones llevan la firma de sus compatriotas de la derecha política de Puerto Varas. Es la misma derecha que respaldó, promovió y recomendó votar por Godoy en la última elección municipal. Para el caso de los vecinos, es como que te recomienden comprar un auto, luego el auto falla, y quien te lo vende critica el auto que te vendió.

Incluso, dice que demandará al concesionario. ¿Soluciona en algo el problema del auto? Puerto Varas se enfrenta, una vez más, a la judicialización de las relaciones políticas en el concejo municipal.

Esta vez es la derecha contra la derecha, o si se quiere, las derechas. Centro derecha, ultraderecha, derecha popular, liberal, depende de quien lo diga. Lo cierto es que son mayoría en la sala de concejo.

O fueron mayoría. El voto de Godoy para cada tema ahora es más impredecible y más importante. ¿Por qué pasa esto?

El caso obliga recordar la última elección municipal. Evópoli, un partido en extinción, representante fiel de los serios problemas de la multiplicación de partidos políticos en Chile, decide llevar como candidato al ahora concejal Godoy. ¿Cuál fue el criterio?

Muy probablemente, simplemente buscar un candidato que pueda ganar. Quienes lo apoyaron, sabían que Godoy no era uno de ellos. Era cosa de ver las listas en las que participó en elecciones anteriores.

Pero, era conocido, tenía potencial competitivo. En eso no se equivocaron. El candidato fue la segunda mayoría electa para el cargo En definitiva, en el sector apoyaron, ganaron, y ahora perdieron, luego de haber ganado.

El caso obliga recordar lo que fue el proceso para decidir los candidatos del sector en la última elección municipal para el cargo de alcalde. No fueron capaces de ponerse de acuerdo. No lograron ir a una primaria, tampoco convenir un candidato único después de un dudoso proceso de consulta en el que ni siquiera se respetaron los resultados.

Lejos de eso, acusaciones cruzadas posteriores al proceso dan cuenta de cómo los amigos más parecen ser enemigos. Si van o no en la misma lista es una coincidencia instrumental. Una calculadora con sentido de oportunidad.

Sin restar mérito a quien ganó, si la derecha hubiera ido unida, habrían sumado más, y tal vez, perdido mejor. Ser buen competidor puede ser incluso mejor que ganar. En esta acusación el concejal Godoy advierte que es víctima de una persecución por hacer tan bien su trabajo.

De presunta víctima se convierte en presuntuoso victimista. El origen social se usa como escudo. El peso de la calle es una medalla gris.

La idea de barrio también tiene barrotes en la ventana. Entre la calzada y la cuneta se intenta separar a los unos, los otros, el pueblo, la elite. Una fragmentación que no construye mayorías, por el contrario, las diluye.

Además, nadie es dueño de la calle. La calle es de todos. Por su parte, en el marco de la grotesca vulgaridad que tiene todo este debate, uno de sus aliados del mismo sector político, las derechas, ha cuestionado públicamente, y en más de una oportunidad, la formación académica de Godoy.

Este acto acusa una falta de respeto y de educación que es tanto o más grave que el caso Godoy. Una afrenta que es también una forma de castigo social. Parece un ajuste de cuentas por haber usado ropa ajena sin permiso.

Por hacer del vestuario un disfraz. La conducta recuerda: Lo que uno dice del otro habla más de uno que del otro. Además, Godoy sí tenía el permiso, el apoyo, y la complicidad del mismo sector que en el pasado reciente era su amigo.

Una vez más, la derecha se divide, la derecha pierde. El contenido de la acusación contra Godoy: el tema del certificado o licencia médica, el viaje, el canto, la suficiencia entre la ausencia y la presencia en las comisiones y los concejos municipales, el café caliente como un arma, la trama de la oficina dormitorio, la cercanía residencial con el estadio y su respectiva votación, es simplemente un bochorno. A ratos todo parece más ridículo que grave.

Es como si Godoy fuera acusado a la Inspectoría del colegio. No quedaba otra. Dicen.

Era lo que había que hacer. Dicen. El cargo obliga, sino sería faltar al cargo.

La condición límite delata el extremo. ¿Proceso inevitable? Incluso cuando se podría decir que sí, la afirmación es más incisiva que la aceptación.

Son los concejales de la derecha quienes han puesto el caso Godoy ante el Tribunal Electoral. Curiosamente en esta acusación no participan los concejales de otros sectores. ¿Cómo se explica esta ausencia?

¿Están ellos faltando a la responsabilidad de su cargo? La judicialización de las diferencias en el concejo tiene un costo alto, sobre todo para quienes las protagonizan. Basta ver dónde quedaron quienes representaban a la derecha y participaron de la demanda por notable abandono de sus deberes en su momento contra el ex alcalde Ramón Bahamonde.

Así también no será una sorpresa su candidatura en la próxima elección municipal, donde una vez más, repartirá votos con algún otro candidato que saldrá del concejo municipal. Todo indica que la derecha en Puerto Varas se está preparando, una vez más, para repetir el mismo escenario que los condujo, en parte, a la derrota política en la última elección municipal para el cargo de alcalde. Ganar para perder.

Perder para ganar. Crear mayorías para perderlas en el camino. Mayorías que nunca fueron del todo.

Es la cosecha del cálculo político de la derecha a costa de su propia identidad, en razón de su inútil fragmentación. Critican a la centro izquierda, pero entre ellos, no se ponen de acuerdo. Piden justicia, pero el trato entre compatriotas no lo demuestra.

Lo que se le acusa a Godoy no es más importante que lo que hay detrás de la acusación a Godoy. Más que un problema de probidad, tema que la justicia dirá, es un problema político, un problema social, un problema de los patricios, y claro, de Juan Patricio Godoy Godoy. La canción se canta con la garganta irritada, pero cuenta con licencia y certificado.

¿Te pareció importante esta noticia?

Compártela y mantén informado a Chile