Libros de la Vida: “La guerra de las salamandras” de Karel Čapek
¿Qué harías si en una isla remota encuentras unas salamandras muy simpáticas e increíblemente despiertas? Esto fue lo que le ocurrió al capitán van Toch. En un principio, le nace un sentimiento de curiosidad y protección, esto último porque tenían muchos problemas con los tiburones.
Pero después, siguen otras ideas. Si tienen una extraordinaria capacidad de aprendizaje ¿por qué no usarlas como mano de obra barata para obtener perlas? Y más aún, que hagan construcciones submarinas donde reemplazarían con ventaja al hombre en este tipo de labores.
Pueden usar herramientas y ¡Oh sorpresa!! También pueden hablar. Por cierto, esto genera un enorme mercado de esclavos anfibios, que impulsa a grandes cambios económicos, sociales, religiosos, políticos y a una época dorada de crecimiento económico mundial.
En esta parte de la obra, las cosas se van contando a través de recortes de periódicos, cartas, informes, sesudas publicaciones científicas y panfletos políticos que son una delicia. Pero ¿Qué quieren los esclavos? Pues libertad.
¿Y qué necesitan para conseguirla? Entre otras cosas buenos líderes para lograr el propósito. Como Espartaco, pero con más recursos.
Entonces, ¡Urodelos del mundo uníos por nuestra libertad y nuestra propia nación salamándrica! Y aquí la cosa se pone buena. O fea dependiendo de donde se mire.
Con tono de sátira se va denunciando lo que la humanidad esconde debajo de la alfombra: la estupidez, el esclavismo, el maltrato animal, la soberbia, la discriminación, la incompetencia en todos los niveles, incluida la de los organismos internacionales. Y con una visión notable para la época en que se escribió; al desnudo quedan las vilezas e inequidades de los totalitarismos, del imperialismo, el capitalismo, el racismo y el colonialismo. Este libro, escrito en 1936, tiene toda la pinta y prestancia para ser un clásico a la altura de “1984” o “Rebelión en la Granja”, incluso de “La guerra de los mundos” Y por la cantidad de enseñanzas en modo parábola y reflexiones sobre la sociedad humana, debería estar en los currículums de los colegios.
Pero al escritor checo Karel Čapek tal vez lo traicionó la tomadura de pelo que le hizo a todo el mundo con su sátira desenfadada. Me imagino que debe haber disfrutado por todo lo alto escribiendo esta novela. Bueno, pues yo también al leerla.
Altamente recomendable para lectores con espíritu crítico, de ojo avizor con los “ismos” y cazadores de buenos libros. Y por cierto, para aquellos que son depredadores de textos que muestren imaginación. Magistral porque nos saca a todos al pizarrón y no nos damos ni cuenta.
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