Las razones detrás de la separación de HD Group y los cuatro caminos que eligieron sus socios
“En la práctica teníamos varios estudios dentro de una misma oficina y había que tomar una definición sobre cómo seguir hacia adelante”. Esa es la frase que mejor resume lo que llevó a la división de HD Group y en la que coinciden sus exsocios, quienes, en conversación con Diario Financiero, detallaron las razones de la separación tras 12 años de trabajo conjunto. En ese período lograron consolidarse como una oficina legal de tamaño medio, con seis socios y cerca de 50 profesionales, pero también enfrentaban el desafío de dar un nuevo salto en crecimiento o tomar un camino que definiera el futuro de la organización.
“Nos dimos cuenta de que, por distintos motivos, éramos más competitivos separados y dedicados a nuestras áreas de práctica que bajo un paraguas común. Y, al final del día, esta forma de trabajo, muy de silo, nos llevó a conversar a fondo un tema que aparecía cada cierto tiempo, hasta consensuar que era más conveniente optar por caminos separados”, relató Matías Langevin, quien además descartó rumores de quiebres internos y restó impacto a la demanda laboral presentada por una excolaboradora del estudio, caso que -aseguró- responderán en tribunales. Así, en marzo pasado, la oficina fundada por José Luis Honorato, Gonzalo Delaveau y Sebastián Delpiano decidió disolver HD Group.
La determinación fue comunicada internamente -uno a uno a colaboradores y clientes- y a comienzos de abril se concretó la división. No obstante, permanecerán compartiendo oficinas hasta julio. Nuevas marcas Durante estas semanas, los seis líderes de la extinta firma legal han aprovechado de dar forma a sus proyectos individuales.
José Luis Honorato y Gonzalo Delaveau mantendrán la marca HD Legal -a quienes cedieron los derechos- bajo una estructura desde la cual seguirán prestando servicios vinculados a arbitraje, asuntos corporativos y M&A. Sebastián Delpiano y Juan Ignacio Peña, en tanto, crearon una firma enfocada en mercado de capitales, desarrollo de proyectos y negocios. Rebeca Zamora hará lo propio manteniendo los equipos de HD Compliance y HD Systems, con foco en cumplimiento, auditorías forenses, investigaciones internas y certificaciones.
Finalmente, Matías Langevin trabaja en el lanzamiento de una oficina especializada en fintech, regulación financiera y banca digital. Esta nueva configuración, con cuatro estudios independientes, ha implicado absorber a casi la totalidad de sus respectivos equipos, “con muy pocas bajas y minimizando los impactos”, precisan. La misma lógica aplicaron con los clientes, mediante una comunicación inmediata y transmitiendo señales de continuidad y colaboración entre las áreas que integraban HD Group.
“Ellos han entendido la decisión y, aunque nos separamos, seguimos entregando servicios cruzados. Pero eso sí, ahora nos mandamos nuestras notas de cobro”, comenta Delpiano a modo de anécdota. Con todo, Delpiano está convencido de que serán mucho más competitivos individualmente, con estructuras más livianas y apoyados también en la inteligencia artificial.
A su juicio, la industria legal avanza en esa dirección, en un contexto donde el modelo tradicional de estudios medianos y grandes enfrentará crecientes presiones de costos y los efectos de la automatización. “En Chile probablemente veremos que, a futuro, existirán tres o cuatro estudios muy grandes, capaces de aprovechar sinergias y probablemente multijurisdiccionales, junto con una capa muy relevante de estudios especializados, en un mercado cada vez más atomizado”, agrega. En eso coincide Gonzalo Delaveau, quien también reflexiona sobre el nuevo rol del abogado.
“Con todos los ajustes que se están dando en la industria, uno pasa a ser mucho más un consejero, un asesor estratégico. Y ese trabajo se asemeja mucho más a lo que nosotros hacemos desde nuestra especialidad, sin las limitaciones y conflictos que aparecen en estudios más grandes”, sostiene. Ese espíritu parece primar entre los exsocios, quienes manifiestan entusiasmo por los proyectos que están construyendo.
En el caso de Rebeca Zamora, incluso, existe la ambición de convertir su nueva oficina en la “boutique de compliance más grande del mercado”. “Yo veo esa posibilidad, con servicios muy especializados y profesionales altamente calificados en compliance, donde no son todos abogados”, afirma Zamora, quien considera clave esa mirada multidisciplinaria en materias de prevención del delito, protección de datos y ciberseguridad.
¿Te pareció importante esta noticia?
Compártela y mantén informado a Chile