Las cinco señales que dejó la instalación del nuevo Congreso tras la elección de sus mesas
En un inicio, dentro del oficialismo se evaluaban dos nombres para encabezar la mesa de la Cámara de Diputadas y Diputados. Por el bloque de Chile Vamos surgía como opción el diputado Jorge Alessandri (UDI), mientras que desde el Partido Republicano de Chile el nombre que concentraba apoyos era el del diputado Agustín Romero (Republicanos). No obstante, ambos sectores optaron por unificar posiciones luego de que la oposición, junto al Partido de la Gente y la Democracia Cristiana de Chile, anunciara un acuerdo para impulsar la candidatura de la diputada Pamela Jiles a la presidencia de la corporación.
Tras ese anuncio, las negociaciones se reactivaron y las fuerzas oficialistas terminaron alineándose detrás de una candidatura común. De acuerdo a fuentes cercanas a Emol, en un comienzo tanto Chile Vamos como Republicanos no creían que el bloque opositor lograra reunir los votos necesarios. Sin embargo, el pacto que se anunció públicamente llevó a ambos sectores a coordinarse para asegurar la conducción de la Cámara.
En esas gestiones no solo participaron parlamentarios. Desde el Ejecutivo también se siguió de cerca el proceso y se monitorearon los respaldos, especialmente a través de los ministros del comité político. En ese contexto, también se menciona el rol de la subsecretaria de la Secretaría General de la Presidencia de Chile, Constanza Castillo.
La estrategia incluyó además conversaciones con diputados clave. Entre ellas, gestiones con el parlamentario René Alinco, quien fue abordado por el ministro del Interior, Claudio Alvarado. En paralelo, desde la UDI se mantuvieron contactos con el diputado Felipe Camaño.