La crisis no es del agua, es de la gestión
Alto Bio Bio Los Ángeles Santa Bárbara San Rosendo Internacional Crónica Ciudadana Policial y Judicial Agroforestal Equidad de Género Tribuna investiga Medio Ambiente Publicontenido Vida social Regístrate en nuestro newsletter 97. 5 FM San Cristobal Papel digital La crisis no es del agua, es de la gestión Gabriel Caldés Consejo de Políticas de Infraestructura (CPI). por Gabriel Caldés 28 Marzo 2026 Cada 22 de marzo secelebra el Día Mundial del Agua.
En muchos países es una fecha simbólica. EnChile, en cambio, debería ser un hito incómodo. Llevamos más de quince añosenfrentando una escasez hídrica estructural y, sin embargo, todavía discute másde lo que decide.
La llamada "megasequía",que comenzó alrededor de 2010, es en realidad la expresión de un cambioestructural en la disponibilidad de agua; no se trata de reducir el problemasolo a un fenómeno climático, transitorio, eso es una simplificación. Según laFundación Chile, el cambio climático explica cerca del 40% del fenómeno. El 60%restante se relaciona con factores de gestión como gobernanza, infraestructuray planificación.
Chile no es, en términosglobales, un país pobre en agua. El problema es otro: una profunda desigualdadterritorial en su distribución. En la zona norte y centro se concentra cercadel 85% de la población y buena parte de la actividad productiva, pero allísolo se dispone de alrededor del 30% del recurso hídrico y las condiciones deestrés son cada vez más severas.
En contraste, el sur concentra cerca del 70%de la disponibilidad hídrica, mientras alberga solo al 15% de la población. Durante las últimas tresdécadas, se han logrado avances notables en sectores estratégicos como elsanitario y el energético: se construyó uno de los sistemas de agua potable ysaneamiento urbano más desarrollados del mundo, con cobertura prácticamenteuniversal. En paralelo, la matriz eléctrica ha incorporado una proporcióncreciente de energías renovables: cerca del 38 % corresponde a energíasrenovables no convencionales y alrededor de un 20 % a generaciónhidroeléctrica.
Estos avances noocurrieron por casualidad. Fueron el resultado de políticas públicas robustas,reformas institucionales y una combinación de liderazgo estatal con operación einversión privada. Hoy esos sectores son reconocidos internacionalmente.
Pero esos logrospertenecen a otra época. Lo que ha cambiado es la velocidad con que se desarrollael problema y al mismo tiempo, la ausencia de liderazgo y de una políticapública de largo plazo capaz de enfrentarlo con decisión. Las institucionessaben diagnosticar y qué hacer con el problema: lo que aún falta es la toma dedecisiones a tiempo.
Vemos que Chile necesitaampliar su capacidad de almacenamiento y regulación mediante solucionesinnovadoras que vayan más allá del modelo tradicional de embalses. Se debeacelerar la normativa y proyectos de desalación y reúso de aguas para reducir lapresión sobre las cuencas continentales, pero por sobre todo, necesita unamejor gobernanza del agua y una gestión efectiva a escala de cuencas. Por eso el Día Mundialdel Agua debería ser un recordatorio estratégico.
En materia hídrica, lasnaciones no fracasan por falta de diagnósticos. Fracasan por postergardecisiones y el país ya no tiene mucho tiempo. Chile no tiene un problema de agua, tiene un problema de gestión y tomade decisiones.
Gabriel Caldés Consejo de Políticas deInfraestructura (CPI).
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