JULIO ANATIVIA EN SU PRIMER DÍA COMO DELEGADO PRESIDENCIAL VISITÓ LAS DOS COMUNAS MÁS GOLPEADAS POR INCENDIOS FORESTALES
El reloj apenas marcaba las primeras horas del nuevo Gobierno de José Antonio Kast cuando el recién asumido Delegado Presidencial del Biobío, Julio Anativia Zamora, ya se encontraba desplegado en la "zona cero". Sin protocolos de oficina ni ceremonias extensas, Anativia eligió las cicatrices del fuego en Tomé y Penco para iniciar su gestión este miércoles 11 de marzo. Una hoja de ruta escrita sobre las cenizas La señal política fue directa: la reconstrucción no puede esperar.
En medio de un terreno que aún exhala el recuerdo del fatídico 18 de enero, el Delegado lideró mesas de trabajo críticas junto a los alcaldes Ítalo Cáceres (Tomé) y Rodrigo Vera (Penco). El objetivo central fue unificar criterios para acelerar la entrega de viviendas y soluciones definitivas a las familias que lo perdieron todo durante el primer mes del año. El sello del terreno Para la nueva administración regional, este despliegue no fue solo una visita técnica, sino la declaración de un estilo.
Anativia buscó priorizar el diálogo con las comunidades sobre los informes de oficina.