Israel completa ataque contra la Flotilla Sumud: denuncian 428 civiles secuestrados en aguas internacionales
En un operativo naval de casi 35 horas, Israel completó el ataque violento contra las embarcaciones de la Flotilla Global Sumud (GSF) y la Coalición de la Flotilla por la Libertad en aguas internacionales, secuestrando a 428 civiles que participan en esta misión humanitaria que busca romper el bloqueo ilegal impuesto por el régimen sionista contra Gaza. Según denunció la organización en un comunicado, «el barco más cercano, el Ramle (Sirius)», logró llegar a unas 80 millas náuticas de la costa del enclave palestino «antes de ser embestido ilegal y violentamente por un buque israelí A833D e interceptado posteriormente». Cabe recordar que la flotilla había retomado su trayecto desde el puerto turco de Marmaris junto a 54 embarcaciones para transportar alimentos, insumos médicos y ayuda básica para la población palestina de Gaza.
Sin embargo, durante la jornada lunes, informó que sus embarcaciones habían sido víctimas una vez más de un intercepción por parte de buques de guerra israelíes a 250 millas náuticas de la costa del enclave. En su comunicado, la GSF indicó que los 428 civiles que fueron secuestrados ilegalmente por las Fuerzas de Ocupación Israelíes (FOI) provienen de más de 40 países —entre los que se encuentran los chilenos Claudio Caiozzi, Carolina Eltit, Víctor Chanfreau e Ignacio Ladrón de Guevara, este último, integrante de la delegación española—. «Médicos, periodistas, estudiantes, organizadores, abogados, padres y defensores de derechos humanos navegaban para romper el asedio ilegal de Israel y abrir un corredor humanitario para el pueblo palestino», indicaron desde la agrupación.
Netanyahu supervisó la agresión contra las embarcaciones y activistas Asimismo, señalaron que aunque el régimen de Benjamín Netanyahu sabía que los activistas estaban desarmados y eran pacíficos, procedió con una escalada violenta, «porque quería enviar un mensaje claro de intimidación a cualquiera que desafíe el genocidio, y la impunidad y complicidad que lo permiten». Según relataron en el comunicado, el ejército israelí abrió fuego contra seis embarcaciones distintas, empleó cañones de agua y embistió intencionalmente una de las naves. El operativo habría sido supervisado personalmente por Netanyahu desde la sala de guerra operativa de la marina, junto a altos mandos militares y ministros de su gabinete.
Incluso el primer ministro israelí felicitó a las fuerzas de ocupación por actuar “silenciosamente” y frustrar lo que calificó como un plan para quebrar el aislamiento impuesto a Gaza. Sin embargo, desde la GSF subrayaron que los sistemas de aislamiento no se mantienen solos, ya que requieren «muros, guardias, armas y el silencio y la complicidad de los países de todo el mundo«. «Esta es la razón por la que una flotilla civil de pequeños barcos fue recibida con una respuesta naval masiva por parte del régimen israelí», plantearon.
«Ningún Estado despliega sus más altos niveles de mando contra civiles desarmados a menos que algo más profundo que la seguridad física esté siendo amenazado. Lo que se amenazó aquí no era el territorio. Era la narrativa —la misma narrativa que ha mantenido al mundo en silencio mientras los palestinos han vivido bajo ocupación, abuso y apartheid durante casi 80 años», enfatizaron.
Flotilla exige liberación de los 428 civiles secuestrados por Israel Desde la flotilla señalaron que los 428 civiles secuestrados se encuentran actualmente desaparecidos, sin acceso a abogados ni a consulados, y sus familias no han recibido información sobre su paradero, por lo que exigieron que tanto los gobiernos de los países de origen de los activistas como la comunidad internacional demanden su liberación inmediata e incondicional. «Su detención es una extensión del mismo sistema que ha mantenido a casi 10. 000 presos políticos y rehenes palestinos bajo una arquitectura aún más brutal de confinamiento, coerción y violencia colonial.
Lo que ya ha sido documentado no es una anomalía. Es un patrón. Los testimonios de los participantes de la flotilla liberados después de la interceptación anterior a principios de este mes describen tortura, agresiones físicas y violencia sexual», advirtieron Pese a la interceptación de los barcos, los integrantes de la misión humanitaria dejaron en claro que no detendrán su compromiso con Palestina y destacaron que en las horas posteriores al ataque israelí, más de 500.
000 personas enviaron cartas a sus gobiernos exigiendo acción, y decenas de protestas estallaron en puertos y ciudades de todo el mundo mientras equipos legales ya preparan denuncias contra los comandantes y figuras políticas involucradas. “Interceptaron madera y acero. La narrativa ya se ha derrumbado (…) No nos detendremos hasta que el asedio sea roto, los presos palestinos estén libres y la liberación palestina se haga realidad”, afirmaron.
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