Habitación 106: la condición que mantiene sellado el cuarto de Narumi Kurosaki tras la condena de Zepeda
El tribunal de Lyon condenó al chileno por el asesinato de la joven japonesa, pero el caso aún deja preguntas abiertas sobre el cuarto donde ella vivía y los objetos que permanecen intactos desde 2016. Tras la condena a cadena perpetua de Nicolás Zepeda por el asesinato de Narumi Kurosaki, la habitación 106 donde vivía la estudiante sigue sellada por orden judicial. La familia solo podrá recuperar sus pertenencias cuando la sentencia quede definitivamente firme en Francia.
La condena a cadena perpetua contra el chileno Nicolás Zepeda por el asesinato de Narumi Kurosaki cerró uno de los capítulos más intensos del caso judicial que durante casi una década mantuvo en vilo a Francia, Chile y Japón. Sin embargo, pese al duro veredicto emitido por el Tribunal de Apelación de Lyon, una pregunta sigue abierta: ¿qué ocurrirá con la habitación 106 de la residencia universitaria de Besanzón? , el último lugar donde se vio a la estudiante japonesa antes de desaparecer en 2016.
Ese pequeño espacio de apenas nueve metros cuadrados se ha convertido en un símbolo del caso. Allí permanecen, intactos desde hace años, objetos personales de Narumi Kurosaki, resguardados por la justicia francesa a la espera de una posible confesión o de nuevas diligencias. Qué pasará con los objetos de Narumi en la habitación 106 tras la condena de Nicolás Zepeda La habitación 106 de la residencia universitaria Rousseau, en la ciudad de Besanzón, permanece prácticamente congelada en el tiempo desde diciembre de 2016.
Ese fue el último lugar donde Narumi Kurosaki fue vista con vida. Tras su desaparición, la justicia francesa decidió sellar el lugar como evidencia judicial, preservando todos los objetos que pertenecían a la joven estudiante japonesa. De acuerdo con reportes del medio francés L’Est Républicain, la habitación continúa oculta tras un panel de madera y bajo sellos judiciales, una medida que se ha mantenido durante años debido a la complejidad del caso.
El reciente veredicto contra Nicolás Zepeda, condenado a cadena perpetua por asesinato premeditado, parecía abrir la puerta a un eventual cierre simbólico para la familia de Narumi. Sin embargo, la situación aún no está completamente resuelta. La razón es que la defensa del chileno anunció que intentará llevar el caso al Tribunal de Casación, la última instancia del sistema judicial francés.
Mientras esa apelación esté en curso, los sellos judiciales de la habitación 106 probablemente seguirán vigentes. Esto significa que la familia de Narumi todavía no podrá ingresar al lugar para recuperar las pertenencias de la joven. Solo cuando la sentencia quede definitivamente firme —es decir, cuando el Tribunal de Casación rechace la apelación o confirme la condena— se abriría la posibilidad de que la familia acceda a la habitación.
Ese momento tendría un profundo significado emocional. Durante años, los padres de Narumi han esperado poder recuperar los objetos personales de su hija, entre ellos ropa, libros y recuerdos de su vida como estudiante en Francia. Además, según medios franceses, también podrían entrar al lugar para realizar un momento de recogimiento, algo que la familia ha manifestado como un deseo importante para cerrar este doloroso capítulo.
Para muchos observadores del caso, la reapertura de la habitación 106 marcará el verdadero final simbólico del caso Narumi. ¿Qué habría pasado en la habitación 106? La reconstrucción que presentó la fiscalía: Uno de los puntos centrales del juicio fue la reconstrucción de lo que habría ocurrido dentro de la habitación 106 de la residencia universitaria de Besanzón.
Según la fiscalía francesa, fue allí donde Narumi Kurosaki murió por asfixia, probablemente producto de estrangulamiento o sofocación. El fiscal Vincent Auger sostuvo que el crimen ocurrió durante la llamada “noche de los gritos”, cuando varios estudiantes que vivían en la residencia escucharon gritos de miedo y dolor provenientes de la habitación de Narumi. En total, once testigos declararon haber oído ruidos y gritos desesperados.
Para la fiscalía, esos testimonios fueron clave para establecer el momento de la muerte. Otro elemento que pesó en la acusación fueron las preguntas que Nicolás Zepeda realizó a su primo médico en Barcelona días después del crimen. Según el tribunal, el chileno consultó detalles técnicos sobre asfixia, como cuánto tiempo tarda una persona en morir o cómo saber si alguien sigue vivo tras un estrangulamiento.
Para la justicia francesa, estas preguntas fueron interpretadas como una búsqueda de asesoría forense para ocultar el crimen. La fiscalía también planteó una hipótesis sobre lo que habría ocurrido después de la muerte de Narumi. Sin un cuerpo que analizar, los investigadores reconstruyeron el posible plan de Zepeda utilizando datos de GPS del automóvil que había alquilado.
De acuerdo con esa reconstrucción, el chileno habría trasladado el cuerpo fuera de la residencia y posteriormente lo habría ocultado o arrojado al río Doubs, posiblemente dentro de una maleta. El fiscal incluso planteó otra posibilidad: que el plan inicial hubiera sido quemar el cuerpo, basándose en la compra previa de combustible y fósforos. Aunque nunca se encontró el cadáver, la justicia francesa concluyó que la suma de evidencias circunstanciales, testimonios y contradicciones del acusado permitían establecer su responsabilidad.
La reacción de Nicolás Zepeda al veredicto El momento de la sentencia en el Tribunal del Ródano en Lyon fue uno de los más tensos de todo el proceso. Tras darse a conocer el veredicto, el chileno, que hasta el último momento insistió en su inocencia, reaccionó con visible abatimiento. Según relató la prensa presente en la sala, Zepeda se desplomó en su asiento al escuchar la palabra “perpetuidad”, ocultando su rostro entre las manos.
El gesto obligó al juez a intervenir. Debido a que el acusado permanecía sentado sin reaccionar mientras se leían sus derechos finales, el magistrado tuvo que ordenarle que se pusiera de pie. "Nicolás Zepeda, levántese", indicó el juez.
Ante la falta de respuesta inmediata, la instrucción tuvo que repetirse por segunda vez. Solo entonces el chileno logró levantarse, asistido por sus abogados, para escuchar que dispone de diez días para presentar un recurso ante el Tribunal de Casación. Ese gesto, captado por periodistas presentes en el tribunal, fue interpretado como una imagen de derrota absoluta tras casi diez años de proceso judicial.
Preguntas frecuentes sobre el caso Narumi Kurosaki ¿Qué pasará con la habitación 106 donde vivía Narumi? La habitación seguirá sellada mientras la condena de Nicolás Zepeda no sea definitiva. Si el Tribunal de Casación rechaza la apelación, la familia de Narumi podría ingresar y recuperar sus pertenencias.
¿Por qué condenaron a Nicolás Zepeda si nunca apareció el cuerpo? La justicia francesa determinó su culpabilidad basándose en testimonios, pruebas circunstanciales, registros de GPS y contradicciones del acusado durante el proceso judicial. ¿Puede Nicolás Zepeda tener un nuevo juicio?
Solo si el Tribunal de Casación detecta irregularidades procesales. Si la apelación es rechazada, la condena a cadena perpetua quedará definitivamente firme.
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