Guerra en Medio Oriente golpea suministros de pistachos en medio del boom del chocolate de Dubái
La guerra en Irán ha llevado los precios del pistacho a su nivel más alto en años al interrumpir los suministros en un momento en que el creciente gusto de los consumidores por alimentos basados en este fruto verde, como el chocolate de Dubái, ha impulsado la demanda. El conflicto, que ha afectado las rutas de envío y el comercio regional, está complicando las exportaciones desde Irán —uno de los mayores productores del mundo— y tensionando un mercado que ya estaba ajustado. “Es como apostar: no sabemos a qué precio vender”, dijo Behnam Heydaripour, director ejecutivo del mayorista con sede en Londres Borna Foods.
Irán representa cerca de una quinta parte de la producción mundial de pistacho y entre 25% y 30% de las exportaciones globales en algunos años, según el Departamento de Agricultura de Estados Unidos. Pero los traders señalan que trasladar la cosecha del país se ha vuelto cada vez más difícil a medida que la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán interrumpe la logística en Medio Oriente. “La guerra ha amplificado las restricciones existentes en lugar de crear otras nuevas desde cero”, dijo Nick Moss, analista de Expana, agregando que los problemas se están “acumulando unos sobre otros”.
Los precios del pistacho subieron a cerca de US$ 4,57 por libra en marzo, según Expana, el nivel más alto desde 2018. La demanda ha sido impulsada en parte por la moda global del chocolate de Dubái —barras rellenas con crema de pistacho y masa desmenuzada que se volvieron virales en internet en 2023—. Esto ayudó a impulsar un boom más amplio en productos con sabor a pistacho.
Pero la oferta ya estaba bajo presión antes del conflicto. Las cosechas de 2025 en los principales productores, incluidos Estados Unidos, Turquía e Irán, estuvieron por debajo de lo esperado, con la producción iraní afectada por la sequía. Las exportaciones de Irán también estaban limitadas por sanciones y disturbios internos.
Los cortes periódicos de comunicaciones este año han dificultado que los exportadores coordinen ventas con compradores internacionales, ralentizando el flujo de mercancías incluso antes del inicio de los combates. “Es difícil hablar con los proveedores en Irán porque su internet ha sido cortado. No pueden responder los correos electrónicos”, dijo Heydaripour.
La guerra ha agravado esos problemas. Las navieras han cancelado o redirigido servicios, retrasando la carga y elevando los costos. Los envíos de pistacho a mercados clave, incluidos Medio Oriente e India, han enfrentado interrupciones.
Los problemas “son manejables por ahora”, dijo Moss, pero están teniendo “impactos materiales en los tiempos y costos”. Behrooz Agah, miembro del directorio de la Asociación Iraní del Pistacho, señaló que la guerra ha interrumpido gravemente la principal ruta de exportación a través del puerto de Bandar Abbas en el estrecho de Ormuz, aunque las exportaciones continúan por rutas terrestres pero con mayores costos y retrasos. “Actualmente, la ruta alternativa para enviar pistachos al mercado de India es a través del puerto de Mersin en Turquía y el canal de Suez, lo que es significativamente más caro y toma más tiempo”, dijo.
“Para los envíos al mercado chino, está disponible la ruta ferroviaria, aunque también es costosa y compleja”. La administración de aduanas señaló que las exportaciones iraníes han caído 30% en los últimos dos meses en comparación con el mismo período del año pasado. Un alto el fuego ha detenido por ahora los combates, pero tanto Estados Unidos como Irán siguen realizando bloqueos del vital estrecho de Ormuz, bloqueando la mayor parte del tráfico comercial y presionando el suministro global de energía y otros flujos comerciales.
Medio Oriente desempeña un papel central en el comercio de pistacho, actuando no solo como un gran consumidor sino también como un hub de tránsito. Grandes volúmenes de pistachos iraníes suelen pasar por países como Emiratos Árabes Unidos y Turquía antes de llegar a compradores globales. “Existe una mayor incertidumbre sobre cuánto producto iraní podrá efectivamente llegar a los mercados globales si el conflicto persiste”, dijo Moss.
Borna Foods, que obtiene cerca de 95% de sus ingresos del pistacho, importa el fruto desde California, España, Turquía e Irán y luego lo suministra a fabricantes de alimentos para su uso en productos como mantequillas de frutos secos y helados. Los precios de importación al Reino Unido han “aumentado con fuerza”, dijo Heydaripour, desde unas £16 por kilo antes de la guerra hasta aproximadamente £18,50. La interrupción llega en un momento crítico, dijo Heydaripour.
“Nos estamos acercando al verano, y en verano tradicionalmente vendemos mucho debido a los helados”. Los compradores están recurriendo a proveedores alternativos, particularmente Estados Unidos, que representa cerca de 40% de la producción global. Los exportadores estadounidenses ya han vendido la mayor parte de su oferta disponible.
“Estamos tratando de reemplazar el pistacho iraní con otros orígenes pero hay un problema”, dijo Heydaripour. “Los pistachos iraníes contienen un alto nivel de aceite en comparación con otros orígenes. Eso marca una gran diferencia en el sabor”.
Uno de sus clientes es un gran productor de baklava en el Reino Unido, dijo: “No puede reemplazar el iraní con el estadounidense porque cuando lo pone en el horno, se va a quemar y quedar seco”. La búsqueda de alternativas está comenzando a trasladarse a los precios. Los traders reportan alzas en algunos mercados spot en Medio Oriente e India.
“Si el producto iraní permanece inaccesible por un período prolongado, los precios podrían seguir enfrentando presión al alza”, dijo Moss. Heydaripour se mantiene optimista de que la producción iraní se recuperará: “Los iraníes siempre encuentran una forma”, afirmó.
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