Gobernanzas territoriales: motores que impulsan la economía creativa en Chile con mirada de largo plazo
La economía creativa es un sector clave para la diversificación de la matriz productiva de un territorio. El talento artístico y creativo es una de las claves, pero resulta insuficiente sin una estructura de soporte que promueva el desarrollo del sector. Aquí es donde la gobernanza territorial cobra valor, entendiéndose como el conjunto de sistemas y procesos que aseguran la dirección estratégica, la efectividad y la responsabilidad que asumen las organizaciones para el desarrollo y fomento de ecosistemas creativos.
Una gobernanza efectiva permite a los territorios transitar hacia estrategias con visión de largo plazo, no sólo operativas, fijando prioridades estratégicas y evaluando tendencias para sobrevivir en entornos volátiles. Para Chile, esto significa profesionalizar consejos, mesas y espacios de decisión para liberar el potencial económico y social de la creatividad local, aliviando la presión sobre los líderes individuales. “Casos robustos de gobernanzas para la economía creativa se pueden observar, por ejemplo, en la Mesa Araucanía Economía Creativa (MAEC) o en el trabajo realizado por el programa Valparaíso Creativo, en camino a convertirse en una corporación”, explica Teresa Díaz, directora ejecutiva de la Red Nacional de Territorios Creativos.
Para que este modelo funcione, es fundamental la construcción de lo que se considera como capital social, basado en relaciones de confianza y una visión compartida entre actores públicos, privados, la sociedad civil y la academia. Así, la gobernanza se convierte en una construcción cooperativa donde se movilizan diversos actores para acordar estrategias y planes de acción innovadores y distintivos, elementos críticos para competir en un mercado. A lo largo de nuestro país, esta visión cobra forma a través de diversas instancias, entre ellas el proyecto “Fortalecer para Sostener: Gobernanzas para la Sostenibilidad Territorial”, que cruza experiencias y acompaña el desarrollo en territorios creativos de Arica, Valparaíso, Ñuñoa, Araucanía, Coyhaique y Magallanes.
Esta iniciativa busca precisamente dotar a los ecosistemas creativos territoriales de modelos de gestión robustos que aseguren su sostenibilidad en el tiempo. Al aplicar estas herramientas prácticas, Chile no solo invierte en promover su patrimonio y talento, sino que también sitúa a la creatividad como un pilar estratégico del desarrollo económico, logrando una transformación social y productiva con impacto en los territorios.
¿Te pareció importante esta noticia?
Compártela y mantén informado a Chile