Gloria de la Fuente tras la decisión de Kast de no apoyar a Bachelet: “No es el escenario óptimo, pero es perfectamente enfrentable”
A una semana de que el gobierno del Presidente José Antonio Kast decidiera quitarle el apoyo a la candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de Naciones Unidas, la exsubsecretaria de Relaciones Exteriores Gloria de la Fuente (PS) sigue trabajando en la postulación en coordinación con el equipo más cercano de la exmandataria, quien llegó este viernes a Chile. De la Fuente se aferra a que la postulación de Bachelet al cargo tiene posibilidades, pese a lo inusual de que no cuente con el apoyo del gobierno. El presidente notificó a la expresidenta que Chile no va a apoyar su postulación a la ONU.
¿Asume que este era un escenario esperable? Teníamos previsto esto como un escenario posible. Teníamos una coordinación con la posibilidad de que de pronto la administración nueva decidiera no prosperar.
Ahora estamos en una nueva articulación, que permite proyectar lo que viene como desafío hacia adelante. A la luz de la decisión del presidente de no respaldarla, ¿fue un error no haber socializado esta decisión de Estado con el nuevo gobierno? Quiero creer que la decisión no estaba tomada cuando se reunieron después de la segunda vuelta (Bachelet y Kast en diciembre de 2025), que efectivamente él tenía una duda legítima.
Que tuvo en su minuto la duda y por eso no lo comunicó antes. Yo habría esperado más consistencia respecto de la posición que iba a tomar el gobierno. ¿No cree que el solo hecho de haber presentado su candidatura sin advertir al gobierno entrante ya sellaba cuál sería la posición del presidente?
Creo que no es así. Recordemos que la discusión sobre la candidatura partió hace más de un año. Luego, el expresidente Boric toma la decisión de hacer esta presentación (en septiembre de 2025).
Hubo muchos meses en que esto ya era una decisión que estaba tomada. Y no hubo nunca una clara voluntad del sector de apoyar. Probablemente, porque justo este proceso cayó en medio de la campaña electoral.
Pero a pocos días de asumir, el gobierno sorprende a Kast con el anuncio de la inscripción formal de la candidatura apoyada por dos países de la región… La presentación de su candidatura era bien inminente. No era algo sorpresivo. Probablemente, la única sorpresa fue que Brasil y México salieron a presentar la candidatura de manera conjunta.
Siempre las cosas se pueden hacer de mejor manera, pero yo creo que no hubo posibilidad de diálogo en los últimos meses. No hubo voluntad de empujar de manera consistente una candidatura tan relevante como esta. No hubo voluntad de diálogo; como cuando Jaime Guzmán apoyó a Gabriel Valdés para presidir el Senado; cuando el expresidente Sebastián Piñera apoyó a José Miguel Insulza en la OEA, o cuando el propio expresidente Boric decidió apoyar a Andrés Allamand.
¿Por qué no se le avisó al gobierno entrante que iban a anunciar la inscripción de la candidatura junto con Brasil y México? Porque para que eso hubiese ocurrido tendría que haber habido mayor claridad de qué es lo que iba a ocurrir o cuál iba a ser el derrotero que se iba a seguir. No hubo voluntad de declarar eso.
Entonces, frente a eso, un gobierno aún en ejercicio tenía toda la posibilidad de ocupar las herramientas que le entregaba la legislación vigente para poder proyectar una candidatura. El gobierno argumentó que la candidatura de la expresidenta no era viable. ¿Qué contabilidad tienen ustedes?
Lo de la viabilidad, que es una cosa que se instaló como discurso, no es real. Tiene sentido que haya competencia en la región, pero no hay una dispersión. En la elección anterior hubo 13 candidatos, ahora en la región hay solamente tres.
No hay ningún candidato hoy día, que esté en competencia, que tenga todo ganado. El proceso de elección del secretario general de Naciones Unidas es complejo, como una suerte de cónclave. Hay una serie de votaciones que son secretas, donde se recomienda o no se recomienda.
Esta idea del veto tampoco es cierta, y es básicamente un proceso de negociación interna. No hay ningún candidato hoy en día que tenga todo ganado. ¿Por qué dice lo del veto?
El proceso de selección es un proceso cerrado. Se recomienda altamente o no se recomienda altamente a un candidato. Entonces es un proceso que todavía tiene para un rato más.
Supone negociaciones, perspectiva, tener una mirada sobre la ONU. ¿A qué atribuye entonces la decisión del gobierno de no apoyar a la expresidenta? Hay una mirada mezquina sobre la política exterior, muy alineada con ciertos objetivos, en términos de la mirada más ideológica o la posición sobre los organismos internacionales.
En la práctica, ¿cuánto afecta que una candidatura compita sin el apoyo del gobierno? No es el escenario óptimo, pero es un escenario que es perfectamente enfrentable. O sea, en la medida en que hay dos países que no solamente han dicho o han endosado una voluntad de apoyo, sino que han estado detrás de esta candidatura.
Bachelet, por sus características, se ha transformado en una figura de talla mundial. ¿No se convirtió en una candidatura testimonial? No.
No hay ninguna candidatura hoy día que uno pudiera decir que son testimoniales. ¿Se espera que Boric tenga algún rol ahora en su calidad de expresidente? Lo tendrá que definir él.
El expresidente también tiene una agenda de proyección y de despliegue internacional que creo que es relevante. que podría o no cruzarse con esta agenda en particular. Lo que sí no tengo duda, es que si se le solicita apoyo, como ha sido desde el principio, el expresidente va a estar ahí detrás.
¿Te pareció importante esta noticia?
Compártela y mantén informado a Chile