“Es un gobierno de los empresarios”: Kast sepulta la negociación ramal y refuerza su agenda antisindical
El gobierno de José Antonio Kast oficializó el retiro del proyecto de ley que establece la negociación colectiva ramal o sectorial, una iniciativa impulsada por la administración anterior del expresidente Gabriel Boric. La medida, calificada por la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) como una “provocación política” y una prueba del carácter “proempresarial” del Ejecutivo, abre una nueva brecha en el diálogo social y anticipa un escenario de tensión de cara a las próximas discusiones laborales, como la del salario mínimo. A través de un oficio dirigido a la Cámara de Diputadas y Diputados, el Mandatario —respaldado por las firmas de los ministros de Hacienda, Jorge Quiroz; de Economía y Minería, Daniel Mas; y del Trabajo, Tomás Rau— el republicano solicitó expresamente poner fin a la tramitación de la iniciativa y específicamente dejar sin efecto el mensaje contenido en el oficio Nº 281-373, con fecha 09 de enero de 2026.
El documento fue ingresado durante la jornada del martes a la Corporación, como parte de la agenda neoliberal que busca aplicar la administración entrante. La iniciativa presentada por el gobierno del expresidente Boric busca reformar el Código del Trabajo para introducir un “modelo de negociación colectiva multinivel coordinado”, orientado a que trabajadores y empleadores de un mismo sector económico acuerden estándares mínimos sobre diversas materias relacionadas con condiciones de trabajo, como salud y seguridad laboral. También contempla el abordaje de aspectos como salarios, distribución de la riqueza, productividad, desafíos de la transición del mercado del trabajo, reglas de implementación de los distintos convenios, entre otras.
El proyecto detalla un modelo de negociación colectiva multinivel coordinado, que cuenta con un diseño institucional que estructura el sistema en tres niveles (sectorial, intermedio y de empresas) con distintos objetivos y funciones complementarias. Para operar este sistema, prevé la creación de Consejos Sectoriales Laborales y Comisiones Subsectoriales, espacios de diálogo paritarios integrados por representantes de las confederaciones sindicales y gremiales empresariales “más representativas”. La reforma también tiene como objetivo impulsar la participación efectiva en particular de los gremios empresariales y contempla mecanismos que vinculan el acceso a beneficios estatales, «toda vez se busca dar cumplimiento al rol del Estado de promover, a través de sus políticas públicas, el pleno ejercicio del derecho a negociar colectivo», e impulsa el abordaje de aspectos como salarios, distribución de la riqueza, productividad, desafíos de la transición del mercado del trabajo, reglas de implementación de los distintos convenios, entre otros.
Cuando fue ingresado con «suma urgencia» en enero pasado, el entonces ministro del Trabajo y Previsión Social, Giorgio Boccardo, destacó el alcance histórico de la iniciativa y su aporte al diálogo social, la productividad y la democracia: “Con este proyecto de ley damos un paso para saldar una deuda con el mundo del trabajo y fortalecer el diálogo social en Chile”. «Mientras haya más diálogo social, también existirá más democracia y mejor desarrollo para Chile», subrayó. Mientras que desde la CUT señalaron que la negociación ramal “era algo pendiente por más de 30 años”, para poder extender la posibilidad de negociación colectiva a empleados y compañías pertenecientes a un mismo sector o subsector productivo.
Kast: «Creemos que no es una prioridad» La justificación que presentó la administración de Kast para sepultar el proyecto se basó en un reordenamiento de las urgencias nacionales, priorizando la situación del empleo por sobre una reforma estructural en las relaciones laborales. En un punto de prensa realizado en el aeropuerto de Antofagasta, el republicano sostuvo que la discusión legislativa sobre la negociación colectiva multinivel no es una materia urgente. “Hoy tenemos más de 850 mil personas sin trabajo formal.
¿La negociación ramal es urgente hoy? Nosotros creemos que no. ¿Es una decisión política?
Sí, pero es fundada en ciertos temas evidentes”, afirmó. «Gobierno de empresarios»: La dura reacción de la CUT La decisión presidencial generó una inmediata y contundente respuesta por pare de la dirigencia de la CUT que calificó la determinación de la nueva administración como una “provocación política”. E El secretario general de la multisindical, Eric Campos, manifestó que la medida demuestra que este “es un gobierno de los empresarios” y acusó que la agenda del Ejecutivo está funcionando bajo “una mirada proempresarial, entregándole muchas más garantías y quitando derechos a las y los trabajadores”.
En un punto de prensa, Campos no solo cuestionó el fondo de la decisión, sino también la forma en que fue comunicada, a la que calificó como una «interpretación mal intencionada» del reglamento legislativo. El dirigente recordó el proyecto ya había avanzado en su tramitación y era fruto de un proceso de diálogo sin precedentes. “Queremos anunciar nuestra sorpresa frente al retiro del proyecto de ley de negociación multinivel o ramal, que no solo había sido aprobado en primera instancia en la Comisión de Trabajo de la Cámara de Diputadas y Diputados, sino que había sido resultado un gran diálogo nacional con los sindicatos, con las bases.
En todas las regiones realizamos un diálogo conjunto con el gobierno anterior para que producto de ese diálogo pudiésemos tener el resultado que tuvimos y la redacción que luego se aprobó en la Cámara», señaló. «Creemos que lo que ha hecho el gobierno es una interpretación mal intencionada del reglamento legislativo del parlamento. Ya tendrán que decir los parlamentarios en qué incurrió, en qué mala forma incurrió este gobierno al sacar este proyecto de ley», indicó.
Campos no se limitó a criticar el retiro del proyecto de negociación ramal, sino que lo enmarcó dentro de una batería de anuncios gubernamentales que, a juicio de la CUT, configuran una ofensiva sistemática contra los derechos de los trabajadores y la calidad de vida de la ciudadanía. El dirigente sindical vinculó esta decisión con otras iniciativas, como la rebaja impositiva a las grandes empresas y la intervención en órganos autónomos como la Dirección del Trabajo. “No solo es sorpresa, sino que también viene a acumular un anuncio más anti trabajador, anti trabajadora, anti ciudadano, de los que ha anunciado esta semana el gobierno, recuerden ustedes no es solo la rebaja impositiva a las grandes empresas, no es solo que además el gobierno propone que el Estado pague las previsiones de los trabajadores, las cotizaciones para que el empleador tenga más ganancia, sino que además están proponiendo este proyecto de ley que viene o este retiro que viene a terminar con el diálogo social en Chile», planteó.
«Esto también se suma a una cuestión de bastante gravedad, que es la intervención que está haciendo el gobierno de un órgano autónomo como la Dirección del Trabajo, donde ya ha anunciado que van a intervenir los dictámenes de aplicación de cuarenta horas, por lo tanto este es un golpe a la calidad de vida de los y las trabajadoras, nosotros vamos a hacer los análisis de cada uno de estos proyectos de ley, aquí se está usando como chivo expiatorio, la reconstrucción en el Sur para avanzar en una agenda legislativa que solo beneficia a los grandes empresarios y que golpea a las familias trabajadoras en Chile”, señaló. El dirigente sindical también tuvo palabras para la actitud del nuevo ministro del Trabajo, Tomás Rau, a quien desde la CUT acusaron de no estar a la altura del diálogo social que requiere el país. La multisindical, acostumbrada a dialogar con diversos actores, incluyendo a los empresarios, denunció que el gobierno de Kast ha optado por una relación unilateral y sin interlocución.
“Vamos a, por supuesto, a hacer todos nuestros análisis internos, legislativos pero por sobre todo vamos a reflexionar sobre la actitud del ministro Tomás Rau. Nosotros le hemos pedido en distintas instancias por la prensa, así como él se ha comunicado con nosotros por la prensa, dialogar, nosotros estábamos acostumbrados a dialogar con los grandes empresarios. Estamos acostumbrados a dialogar y estamos esperando una reunión para que se pueda presentar formalmente, donde nos presenten cuál es su agenda de trabajo y también, por cierto, legítimamente la CUT pueda presentar su agenda.
Esta no es la forma de gobernar, le están notificando a los trabajadores y trabajadoras de Chile que van a gobernar sin diálogo y podemos no estar de acuerdo legítimamente pero esto no es la forma en que se tiene que tratar a las y los trabajadores y sus representantes», cuestionó Campos. A pesar de lo que consideraron como una «afrenta», desde la CUT ratificaron su intención de sentarse a conversar con la administración de Kast, «pero no con la pistola en la mesa, sino que con un diálogo fraterno de contrapartes y no solo donde se nos viene a anunciar medidas como estas». El secretario general de la organización advirtió que este escenario es preocupante tomando en consideración que en abril corresponde discutir el salario mínimo.
«Si esta va a ser la actitud del gobierno, nos parece que es un mal precedente de cara al primero de mayo, nosotros no queremos anticipar ninguna medida, pero tengan por seguro que la CUT va a reflexionar para ver cómo vamos a enfrentar esta verdadera batería de proyectos de ley anti trabajadores», indicó. Ver esta publicación en Instagram CUT denuncian uso de la «tragedia como fachada» para reformas proempresariales El malestar de la multisindical se materializó en una declaración pública donde profundizó el análisis del rumbo del gobierno y en la que acusó al republicano de utilizar la emergencia y presentar un «Plan de Reconstrucción Nacional» para las zonas afectadas por los incendios forestales en la zona centro-sur, como parte de una «fachada» para implementar una agenda de corte neoliberal que beneficia a los grandes grupos económicos en desmedro de la clase trabajadora. En el documento, la CUT sostiene que el gobierno de Kast utiliza «la tragedia como una ventana de oportunidad para implementar una reforma tributaria».
En particular, el sindicato apunta a dos medidas concretas: «la rebaja del impuesto corporativo del 27% al 23% y la eliminación del impuesto a las ganancias de capital» . Para la multigremial, estos cambios no tienen relación con la reconstrucción de viviendas o la recuperación de las zonas siniestradas. En el texto plantean que estos beneficios tributarios «no son medidas de alivio social, sino son un regalo directo a las grandes empresas para asegurar que, incluso en crisis, sus utilidades sigan creciendo a costa del presupuesto público» .
Otro de los ejes del rechazo sindical se refiere a las políticas laborales anunciadas en el plan, específicamente el subsidio al empleo. El gobierno del republicano ha planteado un mecanismo donde el Estado asumiría parte de los costos laborales para incentivar la contratación. Sin embargo, para la CUT este subsidio no es más que «una transferencia de recursos desde los impuestos de todas y todos los chilenos hacia la planilla de costos de los empresarios» .
La organización también se pronunció en contra de la modificación al sistema de gratuidad universitaria, con la que el mandatario de extrema derecha busca limitar este beneficio a los estudiantes de hasta 30 años, excluyendo a los mayores de esa edad que deseen iniciar o continuar estudios superiores, y fortalecer los mecanismos de cobro del Crédito con Aval del Estado (CAE). La CUT interpreta esta medida como un acto de discriminación directa contra el mundo del trabajo y planteó que «dejar sin gratuidad universitaria a los mayores de 30 años es un acto de discriminación etaria y de clase» . Acusa al gobierno de Kast de tomar la decisión de «proteger el negocio bancario por sobre el derecho al conocimiento y el progreso de las familias trabajadoras» .
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