"Es un fenómeno masivo": el silencioso auge del mercado negro de las sustancias anabólicas en Chile
Una simple búsqueda en Google o Marketplace de Facebook. O una consulta en algún gimnasio. Eso basta para conseguir anabólicos por fuera de la ley en Chile.
Se trata de un mercado negro latente, compuesto por entidades o individuos que ingresan desde el extranjero —y de forma irregular— sustancias a base de testosterona para venderlas a diestra y siniestra. Según información recopilada por Bío Bío Investiga, en los últimos cinco años se han incautado más de 120 mil unidades de productos catalogados como anabólicos en Aduanas. A ello se suman más de 230 mil dosis decomisadas por la Policía de Investigaciones en el mismo período.
Sin embargo, la gran cantidad de ofrecimientos en gimnasios y en plataformas online enciende las alarmas Si en el mercado formal un milígramo de derivados de testosterona cuesta $40 mil, en el mercado negro se transan a $80 mil los 10 ml. “Puedes conseguir el mismo producto de la farmacia a un 50% más económico”, dice una fuente bajo reserva de identidad. La muerte del fisicoculturista nacional Christian Lobarede a los 55 años en 2023 volcó la atención hacia el abuso de estas sustancias.
Sin embargo, no es el único caso reciente. En Argentina, el año pasado falleció la boxeadora Alejandra “Locomotora” Olivera a los 47 años tras sufrir un accidente cerebrovascular. Tras su deceso, desde el ámbito médico y el fisicoculturismo trasandino apuntaron al consumo de esteroides como una de las posibles causas.
Y, en octubre de 2025, el fisicoculturista brasileño Kadu Santos falleció a los 31 años. La causa de su muerte aún no ha sido develada, lo que ha abierto un amplio flanco de especulaciones al respecto. EL BOOM DE LOS GIMNASIOS El boom que ha experimentado el mercado de los gimnasios (un crecimiento de un 70% en los últimos cinco años) ha venido aparejado de efectos colaterales.
Si bien hombres y mujeres han encontrado ahí una forma de ejercitarse y sumar hábitos saludables a sus vidas, también existe un mercado negro latente que acecha a quienes buscan aumentar su musculatura más allá de los límites naturales y de manera más rápida que con métodos tradicionales. Se trata de los esteroides anabólicos androgenizantes, sustancias utilizadas en diversos deportes a lo largo de la historia con el objetivo de mejorar el rendimiento deportivo y así obtener mejores resultados en las respectivas competencias. Dichos fármacos, prohibidos por el Comité Olímpico en 1967, se han popularizado con el auge de competencias internacionales de fisicoculturismo como el Míster Olympia, donde han participado destacadas figuras como Arnold Schwarzenegger y Ronnie Coleman.
Este fenómeno, si bien motiva a que jóvenes y adultos quieran entrenar para conseguir físicos similares, lleva a que algunos intenten acortar el camino mediante anabolizantes, sin tener en cuenta sus efectos adversos ni las disposiciones legales que rigen la adquisición de estos productos. “Hay muchos usuarios que es por el ‘físico de verano’, por imitar quizás el físico de algún modelo a seguir, y terminan usando tonteras. Entonces, el comercio es bastante alto.
Eso incita a que los vendedores, obviamente, promuevan mucho más el mercado negro”, sostiene Gonzalo Núñez, campeón sudamericano de fisicoculturismo natural en 2023 y 2024 en Argentina. Lee también... Incautan millonario cargamento de esteroides que iban desde Arica a Santiago Domingo 05 Abril, 2026 | 20:48 CON PRESCRICPCIÓN MÉDICA Según explican expertos en la materia, existen cuatro distintos tipos de sustancias anabólicas.
“Lo que más se usa son los llamados ésteres de testosterona. Corresponde a testosterona a la que le agregan un pedacito de otra sustancia para que se degrade más lento en el cuerpo. Generalmente te van a decir cipionato, enantato; existen varios tipos, y a esos les agregan una molécula para que duren más tiempo”, explica el endocrinólogo UC, Francisco Guarda.
En Chile, este tipo de fármacos se puede obtener legalmente acudiendo a una farmacia. Allí, el ml de testosterona ronda entre los 30 mil y 40 mil pesos. No obstante, para esto se debe contar con prescripción médica, tal como lo indica la legislación.
En conversación con Bío Bío Investiga, los especialistas son claros. “Yo ni nadie que sea endocrinólogo registrado en Chile puede recetar anabólicos a pacientes solo con fines estéticos, porque tienen muchos efectos adversos”, afirma Guarda. Y es que alterar los niveles naturales de testosterona en el cuerpo para obtener un mayor crecimiento muscular provoca una serie de complicaciones.
Según explica el especialista, entre los principales efectos adversos se encuentran la disfunción eréctil, la ginecomastia (aumento del tejido mamario) y la hipotrofia testicular. Además, en casos extremos de uso prolongado pueden presentarse insuficiencias cardíacas y crecimiento de la próstata. “Los glóbulos rojos son los que transportan oxígeno en la sangre, y cuando se administra mucha testosterona también aumentan, lo que puede elevar la densidad de la sangre y favorecer la aparición de coágulos”, sostiene el profesional.
Asimismo, puede generar alteraciones estructurales en el corazón, lo que podría derivar en insuficiencias cardíacas en casos extremos. Por su parte, el urólogo andrólogo Eduardo Quintana, del Hospital Base San José de Osorno, apunta otros efectos nocivos. “Está la alopecia, puede presentarse infertilidad y, en algunos casos, alteraciones psiquiátricas”, señala el especialista.
Según los médicos consultados, su prescripción está restringida a casos de déficit de testosterona, lo que es fácilmente medible mediante exámenes. Para su tratamiento se indican fármacos en el marco de la denominada terapia de reemplazo o “TRT”, cuyo objetivo es restablecer niveles normales de esta hormona. De todas formas, ambos profesionales coinciden en que estos casos no son frecuentes en consulta y que el mal uso de la testosterona con fines no médicos es mucho más común que su uso correcto.
“La indicación de usar esteroides con el fin de ganar masa muscular no existe. No es una indicación correcta. No hay una forma de hacerlo bien desde ese punto de vista.
Es una sustancia prohibida en el deporte y no debería utilizarse”, sostiene Quintana. “Un médico con el título validado en Chile, en general, no va a indicar testosterona a menos que exista una condición médica que lo justifique”, agrega Guarda. Lee también...
Encuentran anabólicos ocultos en camión en paso Los Libertadores: avalúo supera el millón de pesos Miércoles 05 Febrero, 2020 | 14:19 MERCADO NEGRO DESATADO La posesión, distribución y venta sin autorización puede conllevar multas y penas de prisión en Chile. Sin embargo, según pudo averiguar esta Unidad de Investigación, el mercado negro está sencillamente desatado. “Yo creo que si haces una encuesta a diez usuarios frecuentes de gimnasio, quizás el 60% o 70% ya ha utilizado fármacos.
A lo mejor ni se les nota, pero sí han usado”, apunta un fisicoculturista fuera de micrófono. Según cuenta el doctor Quintana, “la mayoría de la gente lo adquiere de forma irregular a través de una búsqueda rápida en Google de ‘anabólicos Chile"”. “Y ahí aparecen múltiples páginas donde se venden distintos tipos de anabólicos que son de uso veterinario o de marcas extranjeras que no tienen registro en el Instituto de Salud Pública”, dice.
Lee también... Interceptan contrabando de 107 frascos de anabólicos en Aeropuerto Carriel Sur de Talcahuano Viernes 28 Febrero, 2020 | 05:00 LABORATORIO PARAGUAYO Según pudo conocer esta Unidad de Investigación, los fármacos son adquiridos en el extranjero e ingresan al país mediante mecanismos irregulares. La mayoría son traídos desde Paraguay donde funciona de manera legal el laboratorio paraguayo Landerlan, uno de los predilectos por los dealer de estas sustancias.
Se trata de fármacos que son considerados de “buena calidad” en el circuito del culturismo. “Es una fábrica establecida, con toda su normativa en Paraguay, y se comercializa en las farmacias de allá. Esa misma marca también la venden en Chile; la ingresan, obviamente, de forma irregular”, comenta una fuente cercana a este mercado.
Landerlan tiene su propia red de comercialización en Chile. Mantiene contactos con entidades y personas en territorio nacional que distribuyen sus anabólicos. Todo, sin autorización sanitaria y sin prescripción médica.
Son cuatro en total: Pharmalabs, Champions Builder, Rodrigo Santana y Bodymuscle Chile. Al respecto, sin entregar nombres específicos, desde la Policía de Investigaciones —en conversación con Bío Bío Investiga— señalan que actualmente existe una investigación en curso que involucra a varias personas y entidades que comercializan anabólicos de forma ilegal en el país. Lee también...
ISP advierte riesgo en anabólicos comprados por internet: impotencia masculina y vello femenino Viernes 18 Enero, 2019 | 12:51 MARKETPLACE En Marketplace de Facebook también es fácil encontrar anabólicos por fuera de la ley. Con una simple búsqueda, aparece una decena de opciones, con números de teléfono aparejados para concretar la transacción. —Hola, estoy interesado en testo.
—Hola, buenas tardes. Tengo Landerlan y Cooper —responde inmediatamente un dealer al otro lado del teléfono. —¿Cuáles son los precios?
—En marca Landerlan, para principiantes sería stanosolol por 40 mil pesos y enantato de testosterona de 4 ml por $35 mil. $75 mil en total, con asesoría incluida. Eso costaría el ciclo.
Esto duraría un mes y todo en una de las mejores marcas —retruca el comerciante (ver imagen). En otro ejercicio periodístico, Bío Bío Investiga conversó con otro vendedor que ofrecía sus productos en la plataforma de Facebook. —Hola, ¿qué tal?
Estoy interesado en testo. —Hola, buenas. ¿Quién le dio este contacto?
—contesta el vendedor. —Por Marketplace. —Tengo enantato por 58 mil, susteton por 60 mil, cipio por 55 mil y propio por 50 mil.
Todo Landerlan. Todo 10 ml. Precio-calidad no encontrarás mejor.
Para una fuente cercana a este mercado, no hay muchas diferencias entre un dealer de testosterona o anabólicos y un narcotraficante. El modus operandi es básicamente el mismo: “Hay mucha gente que los comercializa de forma irresponsable: le va a vender a cualquier persona que le pregunte. Es como un dealer, ¿cachai?
El huevón, si te quiere vender droga, no te pregunta cuántos años tienes o cuánto tiempo llevas consumiendo, el tipo te vende nomás”. Lee también... A propósito de la suspensión de Nicolás Jarry: ¿qué son los anabólicos y para qué se consumen?
Lunes 20 Enero, 2020 | 09:00 FALTA DE ESTUDIOS CIENTÍFICOS Los especialistas advierten que la dificultad para dimensionar el fenómeno radica en la falta de estudios científicos robustos. Esto impide que la comunidad médica alcance un consenso claro sobre el uso de estas sustancias para la formación de músculo. —No hay nada muy estandarizado y los estudios que existen son retrospectivos.
Es decir, llega el paciente ya con las consecuencias de haber usado el fármaco y uno le pregunta hacia atrás qué consumió y por cuánto tiempo. En medicina, en cambio, se intenta hacer estudios prospectivos: realizar una intervención y registrar su evolución hacia adelante. Mirar hacia atrás siempre puede tener más errores que un seguimiento bien documentado desde el inicio —explica el también miembro de la filial chilena de Andrología, Eduardo Quintana.
—Y como todos estos medicamentos los adquieren de forma irregular, no hay certeza de qué es lo que realmente consumieron ni de las dosis —agrega el especialista. En ese contexto, los expertos recalcan que existen alternativas seguras y avaladas médicamente para quienes buscan aumentar su masa muscular, sin recurrir a sustancias ilegales o potencialmente riesgosas. —Yo les explico a los pacientes que, si quieren aumentar masa muscular, pueden tomar creatina y aumentar el consumo de proteínas.
Pero usar anabólicos o testosterona por sobre niveles normales no lo recomendamos —concluye el endocrinólogo Francisco Guarda. FENÓMENO MASIVO El mercado de anabólicos se ha transformado en un fenómeno masivo. Así califican la situación desde la Policía de Investigaciones (PDI).
En conversación con esta Unidad de Investigación, el comisario de la Brigada Investigadora de Delitos Contra la Salud Pública y Medioambiente (Bridesma), Edgardo Rodríguez, señala que, si bien los procedimientos que realizan tienen buenos resultados, en ocasiones no logran retraer el mercado; por el contrario, abren más espacios y surgen nuevos vendedores. —Es un fenómeno bien amplio y se da en diferentes ámbitos. Por eso, hoy en día estamos apostando principalmente por los productores e importadores, más allá del comercio uno a uno o de la distribución minorista —sostiene Rodríguez.
El mercado no se limita únicamente a la importación de productos desde el extranjero. Según el comisario, en Chile también existen lugares donde se producen este tipo de fármacos para su comercialización ilegal. —Hemos detectado laboratorios internos que producen estos medicamentos.
Sobre eso tenemos una investigación en curso con la Fiscalía Centro Norte, relacionada con la falsificación de medicamentos y la producción de anabólicos —expresa. Por su parte, respecto de los dealers o entidades irregulares que venden anabólicos en el país, afirma que estas personas adquieren los productos en Paraguay y luego los ingresan a Chile a través de países limítrofes como Bolivia, Perú o Argentina. —Se ha observado que los ingresan en el equipaje o en las vestimentas.
Asimismo, existe contrabando a gran escala mediante camiones que utilizan pasos no habilitados, además de mercancías que son declaradas de una forma, pero que en realidad corresponden a otras. Eso también ha ocurrido —agrega el comisario de la Bridesma. Desde esta Unidad de Investigación se intentó contactar a los distribuidores —según su sitio web— de productos de la marca Landerlan en el país.
¿Te pareció importante esta noticia?
Compártela y mantén informado a Chile