El rol clave de la isla de Jarg, el nuevo blanco de los ataques de Israel y EE.UU. en Irán
Varios misiles, lanzados desde aviones de combate o buques, provocaron explosiones en distintos puntos del enclave energético, según informó la agencia Mehr. Estados Unidos anunció en paralelo que ha bombardeado "docenas" de objetivos militares iraníes en la estratégica isla. La cadena televisiva Fox reportó que los bombardeos han alcanzado búnkeres, estaciones de radar y depósitos de munición, y no habría implicado un despliegue de tropas en la isla, sino únicamente ataques aéreos.
La preocupación por esta pequeña isla no es menor: Jarg es el corazón palpitante de la industria petrolera de Irán, por donde pasa el 90% de sus exportaciones. Y las alarmas se encienden aún más considerando las declaraciones previas del Presidente estadounidense, Donald Trump: "Quizá tomemos la isla de Jarg, quizá no. Tenemos muchas opciones", dijo en diálogo con el Financial Times.
"También significaría que tendríamos que estar allí (en la isla de Kharg) durante un tiempo", añadió. Consultado sobre las defensas iraníes allí, respondió: "No creo que tengan ninguna defensa. Podríamos tomarla muy fácilmente".
La isla de Jarg está ubicada en el extremo norte del Golfo Pérsico a unos 30 kilómetros de la costa continental y a 500 kilómetros al oeste del estrecho de Ormuz. Pese a su lejanía del estratégico paso marítimo, está muy cerca de las instalaciones petroleras iraníes. Jarg -apodada "la isla prohibida" por sus estrictos controles militares- recibe diariamente millones de barriles de petróleo de los yacimientos iraníes, incluido Ahvaz, Marun y Gachsaran.
Este terminal petrolero puede albergar cerca de 30 millones de barriles de crudo, según precisó la agencia de análisis de comercio mundial Kpler. De acuerdo con Reuters, actualmente tiene almacenado unos 18 millones de barriles. La relevancia de Jarg en la economía de Irán data de décadas.
Según un documento de la CIA de 1984 citado por CNN, estas instalaciones son "las más vitales del sistema petrolero iraní, y su funcionamiento continuo es esencial para el bienestar económico del país". Eso también lo saben en Israel. El líder de la oposición local, Yair Lapid, aseguró que destruir este terminal "paralizaría la economía iraní y derrocaría al régimen" de los ayatolas.
Con todo, pese a la guerra, las exportaciones de petróleo desde la isla de Jarg han aumentado, según afirmaron medios locales el sábado. "Tras las visitas y reuniones realizadas en la isla de Jarg, debo decir que en los últimos días no sólo no disminuyeron las exportaciones de petróleo, sino que incluso aumentaron", indicó la agencia iraní ISNA citando a Musa Ahmadi, jefe de la comisión de Energía del Parlamento. ¿Es posible una invasión terrestre?
Ante las amenazas de Donald Trump de desplegar tropas terrestres en la isla de Jarg, expertos aseguraron a la agencia AP que una medida así pondría en riesgo vidas estadounidenses y aun así podría no suponer el final de la guerra. Si Trump quiere obstaculizar la industria petrolera de Irán para ganar influencia en negociaciones, una mejor opción podría ser establecer un bloqueo marítimo contra los barcos que se hayan abastecido en las terminales petroleras de Jarg, señalaron los expertos. "Poner gente sobre el terreno podría ser la forma más convincente, desde el punto de vista psicológico, de asestar un golpe a Irán", explicó Michael Eisenstadt, exanalista militar de Estados Unidos que ahora dirige el Programa de Estudios Militares y de Seguridad del Washington Institute for Near East Policy.
Eisenstadt, un oficial retirado de la reserva del Ejército que sirvió en Irak, señaló que "por otro lado, estás poniendo a tus propias tropas en peligro. No está lejos del territorio continental. Así que potencialmente pueden hacer llover mucha destrucción sobre la isla, si están dispuestos a infligir daños a su propia infraestructura".
Apoderarse de la isla de Jarg podría escalar el conflicto, advirtió Danny Citrinowicz, experto en Irán del Instituto de Estudios de Seguridad Nacional de Israel. El especialista indicó que Irán y sus aliados -incluidos los rebeldes hutíes de Yemen- podrían intensificar sus represalias, incluso colocando minas en el estrecho de Ormuz y atacando objetivos con drones en toda la península arábiga, desde el golfo Pérsico hasta el mar Rojo. Investigadores de materias primas y bancos de inversión advierten que una represalia de gran magnitud podría tener implicaciones duraderas para los precios de la energía y la economía global.
Sobre la isla de Jarg, Citrinowicz indicó que "será difícil tomarla. Será difícil mantenerla. Y podría dañar la economía, pero no de una manera que obligue a los iraníes a capitular".
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