El plan de Kast rebaja ingresos del Estado en 4 mil 300 millones de dólares
Así se indicó en una minuta elaborada por el centro de estudios ICAL, donde de reitero que la propuesta de “reconstrucción nacional” del gobierno apunta a una transformación tributaria que beneficia a las grandes empresas que bajarán de 27 a 23 por ciento sus impuestos y afectará los ingresos del Fisco. Se advirtió que “mientras el relato se dirige a toda la ciudadanía, las medidas se concentran en beneficiar al sector empresarial mediante incentivos a la inversión, generando una desalineación entre destinatarios y beneficiarios reales”. Específicamente sobre el crédito tributario al empleo, el documento señaló que “si bien esta medida se presenta como un instrumento de apoyo a la contratación formal, su diseño implica que los recursos se canalizan a través de las empresas, sin establecer condiciones estrictas de generación de nuevos empleos o aumentos salariales, lo que introduce incertidumbre respecto de su efectividad en términos de creación de puestos de trabajo”.
“El Siglo”. Santiago. 19/4/2026.
“De acuerdo con las estimaciones disponibles, el conjunto de rebajas tributarias propuestas implica una reducción de ingresos fiscales del orden de US$ 4. 393 millones anuales, lo que equivale aproximadamente a 1,2% del PIB . Esta cifra no solo da cuenta de la envergadura del paquete, sino que permite situarlo como una de las principales transformaciones tributarias recientes en términos de impacto fiscal”.
Es uno de los señalamientos de la minuta elaborada por el Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz, en relación al plan de “reconstrucción nacional” presentado esta semana por el Presidente José Antonio Kast. La transformación tributaria tiene un eje central en la baja del impuesto a las grandes empresas del 27 al 23 por ciento, lo que tendrá ese costo de más de 4 mil millones de dólares para las arcas fiscales. En el documento se indicó asimismo que “el desglose de estas medidas muestra que la mayor parte del costo se concentra en instrumentos orientados a reducir la carga tributaria sobre el capital”.
Se agregó: “La disminución del impuesto de primera categoría desde un 27% a un 23% representa una merma estimada de US$ 1. 858 millones, equivalente a cerca de 0,5% del PIB. A ello se suma la reintegración del sistema tributario, cuyo costo alcanza aproximadamente US$ 965 2 millones (0,3% del PIB), medida que beneficia principalmente a los dueños de empresas al permitirles descontar íntegramente los impuestos pagados a nivel corporativo de sus obligaciones personales”.
La minuta del ICAL hizo ver que “en conjunto, estas dos medidas explican una proporción significativa del impacto fiscal total y evidencian la orientación del programa hacia la reducción de la tributación efectiva del capital”. Respecto al crédito tributario al empleo (para las empresas), que tendría un costo de unos mil 400 millones de dólares al año, el documento señaló que “si bien esta medida se presenta como un instrumento de apoyo a la contratación formal, su diseño implica que los recursos se canalizan a través de las empresas, sin establecer condiciones estrictas de generación de nuevos empleos o aumentos salariales, lo que introduce incertidumbre respecto de su efectividad en términos de creación de puestos de trabajo”. En otro elemento de la propuesta hecha por el gobierno, en cuanto a tener un crecimiento económico en un entorno del 4% y llegar a un desempleo del 6.
5%, la minuta de ICAL advirtió que esas metas “se sitúan significativamente por encima de las proyecciones actuales del Banco Central, que ubican el crecimiento en un rango de 1,5% a 2,5% para el corto plazo”. De acuerdo con el texto, “el discurso presidencial plantea un proyecto de ley que promete reactivar el crecimiento, generar empleo y mejorar la vida de las familias, pero presenta una tensión estructural entre lo que promete y lo que efectivamente propone. Mientras el relato se dirige a toda la ciudadanía, las medidas se concentran en beneficiar al sector empresarial mediante incentivos a la inversión, generando una desalineación entre destinatarios y beneficiarios reales”.
Se resaltó que “esta incoherencia se profundiza en el contexto macroeconómico actual: bajo crecimiento proyectado (1,5%-2,5%), inflación cercana al 4% y un ajuste fiscal relevante (más de 2% del PIB entre menor gasto y menor recaudación). En este escenario, el programa supone que la inversión privada compensará la caída de la demanda, lo que constituye un supuesto débil y poco respaldado por la evidencia”. En la minuta de ICAL se planteó que “en términos más amplios, la propuesta (hecho por Kast) busca transitar hacia un modelo de crecimiento liderado por la inversión privada, reduciendo el rol del Estado.
Sin embargo, esto genera dudas sobre su capacidad de mejorar efectivamente las condiciones de vida, especialmente en un contexto de presión sobre los ingresos de los hogares”. “En síntesis, el programa presenta una desalineación entre narrativa, diseño económico y resultados esperables, lo que no solo cuestiona su viabilidad en crecimiento y empleo, sino que también abre riesgos políticos por la brecha entre expectativas y realidad” se sostuvo en el documento.
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