El peso de las materias primas blinda a bolsas latinoamericanas ante conflicto en Medio Oriente
La incertidumbre económica que ha representado la escalada militar entre Estados Unidos e Irán ha mantenido atentos a los mercados por la extensión de dos semanas establecido por Donald Trump para reabrir el estrecho de Ormuz. Y si bien, la crisis energética y el aumento del precio del petróleo han afectado a la economía mundial, algunos países -y sus respectivas bolsas- se han mostrado más resilientes que otras. Asimismo, la presidenta del Banco Central, Rosanna Costa, señaló este martes, durante un encuentro con Sofofa y el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, que desde el 27 de febrero -cuando comenzaron los bombardeos en Medio Oriente- “la bolsa (chilena) ha tenido un descenso relativamente menos importante que en otros países y el ajuste se ha hecho tradicionalmente con la moneda”.
En dicha instancia, Costa mostró un ranking con las 10 bolsas de mejor desempeño desde el inicio del conflicto, donde Latinoamérica destacó con fuerza: Colombia apareció en el segundo lugar, solo detrás de Noruega, mientras que Brasil se ubicó sexto y Chile séptimo. Fuente: Banco Central de Chile La diferencia, según analistas, se explica en buena parte por el respaldo que han dado las materias primas en medio de la crisis energética y que ha permitido amortiguar parte del impacto que han sentido con más fuerza los mercados más dependientes de la energía importada. Situación regional Colombia fue la única de esas tres plazas en registrar una variación positiva en el período, mientras que Chile y Brasil anotaron caídas de 1,7% y 2,3%, respectivamente.
Aun así, esos retrocesos fueron bastante menores a los observados en otros mercados que han resentido con más fuerza el shock, como la eurozona con una baja de 8,7% o Japón que se acercó a 11%. Las materias primas dentro de sus principales índices bursátiles. En Chile, los máximos históricos del cobre a finales de 2025 y principios de 2026, y el auge del litio por la electromovilidad -con SQM como uno de los nombres más representativos- han sido el soporte para la bolsa local, en un contexto en que además el mercado recibió con buenos ojos la llegada del gobierno de José Antonio Kast, aunque hoy ese impulso convive con la volatilidad externa derivada de la guerra, pese a que el peso chileno ha adquirido mayor valor.
"A nivel local, el escenario también respalda esta apreciación. El repunte del cobre, que ha retornado a niveles observados a mediados de marzo, ha contribuido positivamente, mientras que el último dato de IPC en Chile, con un aumento mensual del 1% y ligeramente por sobre las expectativas, refuerza la percepción de estabilidad en la política monetaria", comentó el head of research de XTB, Ignacio Mieres. En Brasil y Colombia, en tanto, el colchón ha venido principalmente por el lado del petróleo local.
La fuerte presencia de compañías como Petrobras y Ecopetrol dentro de sus respectivos mercados ha ayudado a amortiguar el golpe bursátil, justo cuando el conflicto en Medio Oriente elevó el valor del crudo y reforzó el atractivo relativo de economías exportadoras de energía. En ese sentido, estos mercados han funcionado como “estados refugios” y como una cobertura parcial frente al shock. La diferencia se ha vuelto más visible frente a plazas más expuestas al encarecimiento energético -como Europa o Japón-, donde el alza del petróleo ha operado más directamente como presión sobre costos, inflación y expectativas de crecimiento.
“Las economías exportadoras netas de commodities energéticos han mostrado una mayor resiliencia relativa, mientras que las importadoras netas han enfrentado un deterioro más marcado en sus retornos accionarios. En ese contexto, si bien el ajuste ha tenido un componente sistémico relevante, la resiliencia relativa ha estado estrechamente vinculada a la dependencia externa de consumo de petróleo”, explicó el head of equity strategy de LarrainVial Research, Luis Ramos.
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