“El hechizo de Lily Dahl” de Siri Hustvedt: en el tiempo resbaloso que corre sin pausa
Esta novela es una de las primeras publicaciones de Siri Hustvedt (Minnesota, 1955) y está centrada principalmente en el proceso de crecimiento de una adolescente, Lily, cómo se van estableciendo sus relaciones con el mundo y otras personas, a veces tan distantes, pero que pueden desarrollar lazos de asombrosa profundidad y, a menudo, desgarradores. Es también el momento de los primeros amores y sus efectos, algunos felices, otros dolorosos, rechazados, incomprensibles. Webster es un pequeño pueblo del oeste de EE.
UU. , pero en el que ya se advierte la creciente influencia del cine como espacio de conocimiento de cómo se establece aquello que no vivimos en la cotidianeidad, y que nos resulta atractivo. La joven Lily Dahl tiene diecisiete años y es el personaje principal; pronto conoceremos su admiración por Marilyn Monroe, y su deseo de llegar a ser como ella, de manera que informa a sus padres que ha decidido que ser actriz.
Trabaja como camarera en la única cafetería del pueblo, tiene bellos e ilusionados diecisiete años y ya ha tenido varios pretendientes. Llega al pueblo un artista neoyorkino, Edward Shapiro, un afuerino al que espía desde su ventana y por el cual comienza a sentir una fuerte atracción, especialmente por todo aquello que advierte en él, muy diferente a los otros jóvenes de Webster; entre otros rasgos, escucha ópera, algo que podemos suponer casi desconocido para los habitantes del pueblo. Otro personaje importante es Mabel, una mujer mayor que ha tenido una vida en el mundo del arte y le muestra el mundo de las palabras, los libros, la imaginación en la propia construcción de cada vida.
El pintor atrae la atención y comentarios de todo el pueblo. Tiene un curioso proyecto de trabajo: para retratar a quienes serán sus modelos requiere conversar con ellos para conocer sus historias y así plasmar en la tela sus rasgos más únicos. Luego, las transforma en viñetas pintadas en la parte superior del retrato, una especie de presentación personal de quienes vemos plasmados en la tela.
En algún momento Lily vence su temor y se atreve a golpear en el departamento de Shapiro, su primer acceso a un amor real. A propósito de uno de los retratados -al que ella conoce, desde luego- comenta que no sabía que participaba en rodeos. La respuesta de Ed es que las historias no tienen que corresponder a la realidad, porque representan lo que un ser humano quisiera que hubiera sido.
Afirmación que será importante en el futuro en construcción de Lily. En su sentido más profundo, esta novela nos muestra y espejea lo que significa esa vuelta a nacer en el camino de descubrimiento del mundo y de nuestro ser en permanente evolución a lo largo de la vida. Muestra también cómo la vida -quizás especialmente en los pueblos pequeños- va despertando en cada persona sus propios imaginarios, leyendas, historias, misterios, para acceder, más allá de los hechos concretos, a aquello que quisiéramos tener, conocer, alcanzar, poseer.
Y vamos entendiendo también que lo imaginario y lo real son constituyentes en partes iguales de nuestras vidas y de lo que somos. Desde esa vida cotidiana -a veces muy monótona- se van generando coexistencias entre personas vivas y muertas, apariciones fantasmales, hombres o seres que acechan en la oscuridad, granjeros con problemas psiquiátricos…Todo ello conforma un mundo en desarrollo de pequeñas historias paralelas que dan relieve a la vida real y reivindican el gran valor de la imaginación en la propia creación de la realidad. El desarrollo de cada una de estas historias nos permite saber cómo hemos llegado a ser cómo somos, cómo vamos siendo cada día, los necesarios descubrimientos personales de nuestros más íntimos deseos, pensamientos, aspiraciones.
Y todo ello anclado en una memoria colectiva que no olvida los sucesos vividos, las palabras dichas y escuchadas en el tiempo resbaloso que corre sin pausa. Hace visible también cómo llegamos a conocernos, cómo podemos llegar (o no) a ser aquello que deseamos por nuestra propia imaginación y la de otros, los efectos de algo que desconocíamos y que de pronto aparece frente a nuestros ojos, con una fuerza deslumbrante que nos ‘obliga’ a apropiarnos, al menos, de alguno de sus componentes y hacerlo nuestro como si siempre hubiera estado allí. Desde mi lectura, muestra bella y lúcidamente nuestros ‘componentes’; si bien nuestra herencia genética es innegable e ineludible, también lo es ser resultado de una vida en sociedad, donde vamos incorporando aquellos que vemos en otros, que nos atrae e interesa y que, de alguna manera, logramos transformar en algo legítimamente propio.
Y lo adoptamos casi sin darnos cuenta, como lo hace la joven Lily que, en su pequeño pueblo de Webster, construye su vida día a día con elementos de la realidad y de la imaginación, en un continuum temporal que enlaza pasado, presente y futuro con gran naturalidad. Ese proceso la hará sufrir y gozar, aprender, crecer, tolerar, sentirse segura y, a la vez, vulnerable y débil, pero aprenderá que de eso se trata la vida. Igual que la de cada ser humano.
Ficha técnica: Siri Hustvedt: El hechizo de Lily Dahl Ed. Planeta Chilena S. A.
, 2025, 388 pág.
¿Te pareció importante esta noticia?
Compártela y mantén informado a Chile