Ediles piden proteger Fondo Común Municipal por plan del Gobierno que busca eliminar contribuciones
Como parte del Plan de Reconstrucción Nacional, el Presidente José Antonio Kast presentó una batería de medidas que apuntan a la llamada “recuperación económica y fiscal” del país, entre ellas, el proyecto que elimina las contribuciones (impuesto territorial) para los mayores de 65 años en su primera vivienda. “Para los adultos mayores, que son muchos, nos comprometimos a que la primera vivienda dejaría de pagar contribuciones. Nuestra primera medida, porque esto es paso a paso, es que los adultos mayores dejen de pagar sus contribuciones por la primera vivienda, porque es injusto”, señaló el mandatario.
De acuerdo a su programa de Gobierno, la medida apunta a “un primer paso hacia la eliminación total del impuesto territorial”, por lo que “se propone la eliminación de dicho impuesto para las personas naturales respecto de su primera vivienda”. Lo anterior, en un horizonte de hasta 4 años, partiendo por las primeras viviendas de adultos mayores gravadas actualmente. El documento reconoce el impacto en la disminución en los ingresos de las municipalidades, costo que sería compensado por el propio Estado.
“La disminución en los ingresos municipales será asumida por una conjugación de tres factores: una transferencia desde el Fisco, una racionalización de los presupuestos municipales y un mejoramiento en las gestiones de cobro de derechos de aseo, todo en la forma que establezca la misma ley que ordene la eliminación de las contribuciones para la primera vivienda”. De acuerdo a la planificación del Gobierno la eliminación de las contribuciones a la primera vivienda debería ser aprobada por el Congreso durante el primer semestre de 2026, para comenzar a regir a partir del segundo semestre con efecto para los adultos mayores. La medida tiene como contracara a los afectados negativamente por ella: los municipios que se financian con los ingresos que a través del pago de contribuciones llegan al Fondo Común Municipal, el cual fue creado con el propósito de una mayor equidad territorial, puesto que si bien cada municipio tiene sus propios ingresos, las desigualdades territoriales requirieron de un mecanismo de redistribución.
“Más que eliminar contribuciones, se requiere modernizar el modelo” Lo cierto, es que su implementación dependerá de la discusión legislativa, ya que cualquier cambio tributario debe ser vía proyecto de ley. Debate al que también buscan sumarse diferentes jefes comunales, quienes advierten la necesidad de resguardar el financiamiento del Fondo Común Municipal, pero al mismo tiempo reconocen la urgencia de atender la tensión e incertidumbre que afecta a los adultos mayores frente al aumento permanente del impuesto territorial. El alcalde de Huechuraba, Maximiliano Luksic, y de Lo Barnechea, Felipe Alessandri, reiteraron la relevancia de las contribuciones para las arcas municipales.
En una carta a El Mercurio, los jefes comunales plantearon como un error que la discusión sea entre mantener el sistema tal cual está o eliminar el impuesto por completo. “El impuesto territorial grava el avalúo fiscal de los bienes raíces y constituye una fuente estructural de ingresos municipales. De su recaudación, en general un 60% se destina al Fondo Común Municipal y un 40% queda como ingreso propio de cada comuna; en el caso de Santiago, Providencia, Las Condes y Vitacura, el aporte al Fondo asciende al 65%.
Además, dentro del propio Fondo Común Municipal, el impuesto territorial representa su principal fuente de financiamiento”, afirma la misiva. Los ediles señalaron que más que abolir el impuesto territorial, lo que corresponde es discutir una modernización seria de su diseño. En esa línea, proponen “avanzar hacia un sistema que otorgue más certeza al contribuyente, especialmente respecto de su vivienda principal.
Establecer una base de contribución más estable, vinculada al valor de adquisición, reajustada en UF o IPC”. “No es eliminar contribuciones, sino hacerlas más justas, previsibles y sostenibles. Chile necesita municipios fuertes, con recursos para invertir, compensar desigualdades y desarrollar sus territorios.
Pero también necesita un sistema tributario que no confunda plusvalía estimada con liquidez disponible. Ese es el debate de fondo”, cierra la carta. Consultado por El Mostrador, el edil de Lo Barnechea reiteró la necesidad de avanzar hacia un sistema más moderno y moderado, tomando experiencias como “el modelo de California, que fija el impuesto en base al valor de compra de la vivienda y limita sus alzas en el tiempo, evitando aumentos desproporcionados”.
“Ese tipo de enfoques pueden ser un buen punto de partida, pero siempre adaptados a la realidad chilena y asegurando que los municipios sigamos teniendo los recursos para responder a nuestros vecinos. Como municipio, estamos disponibles para aportar en esa discusión, porque cualquier cambio debe asegurar fundamentalmente que podamos seguir entregando servicios de calidad a nuestros vecinos, sin generar incertidumbre en el financiamiento de la gestión local”, dijo. En esa línea, desde los municipios apuntan a un cambio sostenible y estructural del modelo, donde la responsabilidad de resguardar el Fondo Común Municipal sea asumida por el Estado.
Así lo señala la alcaldesa de Las Condes, Catalina San Martín, quien afirma que el FCM “es el que sostiene a las comunas más pobres del país”, por lo que el Gobierno tiene que encontrar la forma de reemplazar esos ingresos en el caso de eliminar las contribuciones. “Apoyamos la medida en beneficio de los adultos mayores, sin ninguna duda. Pero que el Gobierno no se equivoque: esto no puede financiarse vaciando los municipios.
(…) Abolir el impuesto sin diseño puede ser pan para hoy y hambre para mañana, y los que van a sufrir las consecuencias son los vecinos que dependen de los servicios municipales”, advirtió. La edil también hizo un llamado a que el debate no excluya al mundo municipal. “Si quieren tener esa discusión técnica en serio, aquí estamos, pero que nos inviten a la mesa, porque hasta ahora las políticas que afectan a los municipios se siguen haciendo sin los municipios”, dijo.
Por su parte, el presidente de la Asociación Chilena de Municipalidades y alcalde de La Reina, José Manuel Palacios señaló que este debate no puede quedarse solo en una exención puntual. “Más que una medida aislada, creemos que este es el momento de abordar una reforma más profunda: buscar un sistema que permita mantener o incluso aumentar la recaudación municipal, pero sin afectar principalmente a los adultos mayores. Ese es el foco que debería guiar esta discusión”, indicó.
Asimismo, Palacios reiteró que “el camino es avanzar hacia un modelo distinto, por ejemplo, capturando la plusvalía al momento de la compraventa de las propiedades, en lugar de mantener un esquema que muchas veces se percibe como confiscatorio. Eso permitiría ampliar la base y no concentrar el esfuerzo en un grupo reducido de contribuyentes”. Instrumento para combatir la desigualdad Alcaldes de oposición también observan con atención los pasos que seguirá el Ejecutivo en esta materia y advierten que avanzar hacia la eliminación total del impuesto territorial tendría un impacto perjudicial para las comunas con menos recursos.
“Este fondo representa en promedio el 40% de los presupuestos municipales, pero hay comunas donde representa hasta un 80% de sus ingresos. Entonces, el impuesto de contribuciones permite que los municipios del Chile menos favorecidos puedan invertir en seguridad, en ayuda social, en recuperación del espacio público, en salud, en deporte, en cultura. Es decir, es un instrumento fundamental para combatir la desigualdad”, declaró a El Mostrador el alcalde de San Bernardo es Christopher White El edil añadió que si bien es de justicia eliminar las contribuciones para la primera vivienda de los adultos mayores, “el límite debe estar puesto ahí porque ampliarlo va a rebotar en las comunas con menos recursos”.
Además advirtió la urgencia de hacer “un estudio serio de la tasación de las casas, porque este impuesto territorial ha subido muchísimo sin que haya elementos objetivos y explicables de parte del Servicio de Impuestos Internos para hacerlo”. En esa línea, la alcaldesa de Quinta Normal, Karina Delfino, enfatizó en la relevancia del FCM para los municipios con menos recursos del país, donde -por ejemplo- comunas como Puente Alto obtienen el 80% de su financiamiento gracias a este fondo. “Creo que el foco debe estar en abrir un debate -más de fondo- sobre financiamiento municipal en términos estructurales, que debe incluir entre sus puntos, la discusión sobre las contribuciones.
Y creo que el Gobierno debe tomarlo en cuenta si quiere dar una discusión real y de cara a la ciudadanía”, dijo la jefa comunal.
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