Dos años con mamografías en espera en Purranque: la comuna con más de 1.300 pacientes en espera en medio de la alerta sanitaria oncológica
Jessica Soto estuvo cerca de un año inquieta y asustada, puesto que no había podido hacerse una mamografía en el sector público. Y es que Jessica vive en un campo cerca de Purranque, una de las comunas de la Región de Los Lagos que han sido afectadas por una máquina dañada. La noticia se hizo nacional: hay más de 1.
300 personas en ese lugar de Chile en espera de un examen que puede marcar la diferencia entre la vida y una de las primeras causas de muerte para mujeres en el país. El hospital de la zona está realizando derivaciones a la Clínica Alemana de Puerto Varas, pero ahí de todas formas hay espera. “Se demoraron como seis o siete meses para darme una hora”, cuenta Jessica Soto.
“Al final lo que hice fue hacerme la mamografía particular”, dice. El cáncer de mama es la neoplasia más frecuente y la principal causa oncológica de muerte en mujeres en el país. Según las estadísticas del Ministerio de Salud, seis mujeres fallecen al día en Chile por cáncer de mama, enfermedad para la cual la detección precoz juega un rol fundamental.
Y es que el cáncer en general se ha vuelto una de las principales preocupaciones de las autoridades sanitarias este último tiempo y sobre todo de la nueva administración liderada por la ministra de Salud, May Chomali, quien precisamente este viernes declaró una alerta sanitaria oncológica para resolver a los más de 27 mil pacientes oncológicos en lista de espera y sus necesidades. En Purranque viven poco menos de 20 mil personas según el último Censo. El Hospital de Purranque, donde también se atiende población de Río Negro, lleva ya más de dos años con su equipo mamógrafo dañado, con mujeres esperando hasta dos años por una hora.
Es por lo mismo que la ministra de la Mujer, Judith Marín, planteó este lunes en Icare que el trabajo con el Ministerio de Salud será una de las prioridades de su gestión: para que este tipo de situaciones no siga ocurriendo. El mismo problema acompleja a Jennifer Ruiz (47), quien tuvo que esperar dos años por una mamografía que finalmente terminó realizándose de manera particular en Osorno. “La necesitaba urgente porque estoy empezando con problemas como de perimenopausia y para entrar a un programa de reemplazo hormonal necesitaba tener todo al día.
Pero todavía estoy en la lista de espera, entonces yo me la tuve que hacer particular porque lo necesitaba urgente. ¿Pero qué pasa con la gente que no puede pagarlo particular? ”, dice la vecina de Purranque.
Cómo el servicio de salud y el hospital de Purranque han buscado solucionar el problema El problema no es ajeno para las autoridades de la zona, conscientes de que se les ha generado una larga lista de espera a raíz del problema con el mamógrafo. Según explica el director del Hospital de Purranque, Luis Barrientos, si bien reciben reclamos por el examen, “no es algo muy grave”, puesto que “no es un examen tampoco muy caro, por lo tanto una persona tranquilamente lo puede tomar en varias alternativas”. Sin embargo, asegura que en caso de tener el mamógrafo funcionando, “podríamos hacer desaparecer la lista de espera en un periodo de un año”.
Rodrigo Alarcón, director del Servicio de Salud de Osorno, explica que de todas formas se compran servicios para hacerse las mamografías en el sector privado para atender a la mayoría de las personas, pero que no alcanzan a solucionar toda la lista de espera. Por lo mismo, comenta Alarcón, es que en conjunto con el Gobierno Regional consiguieron un mamógrafo móvil, que sumado a los que hay en Osorno suman tres en total, y si bien no es suficiente para hacerse cargo de las cerca de 1. 300 personas en lista de espera, es un avance.
“Purranque concentra el 20% de la lista de espera y el resto se encuentra en Osorno, que es el total equivalente a un mamógrafo, que son 6. 700”, dice Alarcón. De ellos, eso sí, hay 1.
700 personas que llevan desde 2024 esperando una mamografía. El problema es que en lo que respecta al cáncer de mama cobra gran relevancia la detección precoz, al punto de que el 90% de las mujeres afectadas puede sobrevivir a la enfermedad, según la Sociedad Americana del Cáncer, si es que se detecta a tiempo. El problema con el tratamiento en las clínicas, cuenta Jessica Soto, es que aún cuando se derivan los servicios al sector privado, como es su caso, muchas veces igual terminan sin poder atenderse.
Ella, por ejemplo, al momento que le tocaba su hora para el examen en Puerto Varas no pudo asistir, puesto que ya se encontraba con un trabajo de ternerera, que es casi 24/7, según cuenta, y para el cual no tenía reemplazante, por lo que se le complicó la asistencia. Desde la clínica le dijeron que tenía que volver a esperar y que le correrían la hora, aunque sin darle certezas, por lo que optó por realizársela por su cuenta. Alejandro Ruiz, director de salud municipal de Purranque, comenta que para la atención primaria “igual ha sido un poco complejo, porque la normativa establece que nosotros tenemos que derivar a los usuarios que están en control con nosotros a realizarse la mamografía (…).
En este minuto a nosotros podríamos decir que no nos golpea directamente, pero obviamente que sí se genera una lista de espera para que haya mujeres que se realicen el examen es retrasar el diagnóstico de algún tipo de patología mamaria”. “Para nosotros desde el punto de vista de la atención primaria es importante, porque habiendo una lista de espera grande, en el futuro podríamos esperar de que exista un aumento en la cantidad de patologías de mama en el futuro que nosotros como atención primaria tengamos que cubrir”, explica Ruiz. Con todo, en la zona sigue habiendo esperanza de que este año se encuentre una solución al problema, sobre todo considerando la alerta sanitaria oncológica y la prioridad que le está dando el Gobierno al tema del cáncer.
En esa línea, Luis Barrientos asegura que “hay negociaciones muy avanzadas. De hecho, estos días tuve la última conversación con las autoridades del Servicio de Salud de Osorno y vamos a adquirir ya ese equipo. O sea, ese equipo debería estar acá en los próximos seis meses, no más allá”.
La solución de un mamógrafo móvil El mamógrafo móvil ha sido una de las principales salvaciones de Purranque. Dado que se ubica generalmente frente al hospital, con él han solucionado gran parte de la demanda por hacerse el examen. El único problema de un mamógrafo móvil son propios de su condición, como que su aparición es esporádica, puesto que se traslada entre varias comunas de la región, y que, por ejemplo, en esta ciudad (y en todas las de Los Lagos) llueve con frecuencia, por lo que las personas tienen que hacer fila para atenderse bajo condiciones climáticas complejas.
De todas formas, las autoridades de la zona en general comentan que comenta que el mamógrafo móvil ha sido de gran apoyo para la comunidad. El director de salud municipal, por ejemplo, comenta que “cuando detectamos algo que requiere más urgencia en el diagnóstico, nosotros podemos enviar a personas con un convenio externo que tenemos, que es la única forma de acelerar un poquito la realización de la mamografía. Y ahora cuando está disponible el mamógrafo móvil al frente en el hospital igual nosotros conversamos directamente con ellos y podemos resolverlo de manera un poquito más rápida para aquellas personas que nosotros sospechamos que tienen un resguardo de tener algo complejo”.
Mayor demanda para hacerse mamografías, a raíz de un aumento etario, también ha influido Los profesionales de la región, de todas formas, aseguran que la generación de la lista de espera para una mamografía no es solamente a raíz de que el mamógrafo esté malo, sino de que, alertan, hay un comportamiento extraño y una proliferación del cáncer de mamas en segmentos etarios que antes no se consideraban. Según el director del servicio de salud, si antes se enfocaba entre los 40 a 60 años, ahora están viendo apariciones “desde los 30 a los 80 años”. Lo mismo comenta el director del hospital: “Hoy día el paciente objetivo es una mujer sobre los 45 años hasta los 75, pero ese rango de a poco se ha ido ampliando.
Hoy día desde el punto de vista técnico moderno debieran hacerse una mamografía cada dos años todas las mujeres entre 35 y 80 y tantos años, o 90 años. Entonces cuando uno amplía el espectro de abordaje, naturalmente que también impacta en las listas de espera”.
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