Distancia entre las posturas de EEUU e Irán empuja al Medio Oriente a una escalada de la guerra
Los israelitas, tercera parte protagonista de la guerra en Medio Oriente, se están tomando en serio el plazo que fijo el mandatario para este martes a las 20:00 horas, más aun considerando que funcionarios de Tel Aviv, citados por el diario local Haaretz, estimaban que las conversaciones entre Washington y Teherán probablemente fracasen sin un acuerdo. De hecho, una nueva negativa de la República Islámica quedó instalada sobre la mesa en las negociaciones de esta semana en El Cairo. “No nos conformaremos con un alto el fuego.
Solo aceptamos el fin de la guerra con garantías de que no volveremos a ser atacados”, declaró este lunes el jefe de la misión diplomática iraní en la capital egipcia, Mojtaba Ferdousi Pour, a la agencia de noticias estatal de su país IRNA. Específicamente, se opusieron a una propuesta para terminar con la guerra integrada por dos fases: 45 días de alto al fuego con la reapertura del estrecho de Ormuz y una negociación que diera paso a un cese definitivo de las hostilidades. Trump dijo estar “muy molesto” con la respuesta iraní y desde la Casa Blanca advirtió que todo Irán “puede ser destruido en una noche y esa noche podría ser mañana”, en referencia al ultimátum vigente.
Asimismo, indicó que EEUU tiene un plan “en el que todos los puentes de Irán serán destruidos para la medianoche de mañana”. Y aunque añadió que las autoridades de la nación persa “han hecho una propuesta significativa”, planteó -sin ofrecer detalles- que “no es lo suficientemente buena”. “Solo aceptamos el fin de la guerra con garantías de que no volveremos a ser atacados”, declaró este lunes el jefe de la misión diplomática iraní en El Cairo, Mojtaba Ferdousi Pour.
La ofensiva y contraofensiva que se avecina Las amenazas de Trump apuntan a una campaña de ataques contra infraestructura crítica de carácter amplio y sistémico en Irán. Puentes, redes eléctricas y plantas de generación energética formarían parte de sus blancos a partir de la noche de este martes, es decir, objetivos vinculados tanto a la movilidad interna como al funcionamiento básico del Estado y la economía. Aunque el plazo en cuestión es el cuarto que ha establecido Washington -el 20 y 24 de marzo, así como el 6 de abril, también estuvieron marcados en el calendario-, Trump aseguró este lunes que el del martes sí es el ultimátum definitivo.
“Estamos ante un político que hace gala de lo impredecible. Entonces no hay certeza”, afirmó el académico del Instituto de Estudios Internacionales de la Universidad de Chile, Gilberto Aranda. De todas maneras, destacó que Trump “finalmente cumple su palabra, a veces con dilación, pero la cumple”.
Matizando con que en ocasiones “también logra acuerdos”, sostuvo que en esta oportunidad “ha sido tan categórico que uno tendría que pensar que esto se va a ejecutar”. “Tenemos un plan, gracias al poder de nuestras Fuerzas Armadas, en el que todos los puentes de Irán serán destruidos para la medianoche de mañana”, dijo este lunes Donald Trump. De acuerdo con Aranda, “es muy claro que EEUU no está ganando la guerra”, marco en el cual el mandatario debe actuar de manera “categórica” para “retomar el control de una situación que se le fue extraviando”, apuntando a que no lograron derrotar al régimen eliminando a su cúpula política, militar y religiosa, así como tampoco lograron la asistencia de Occidente para reabrir el estrecho de Ormuz.
Sin embargo, no hay garantías de que al concretar sus amenazas ante la falta de un acuerdo, la situación se vuelque a favor de Trump. La investigadora senior del Middle East Institute, Alex Vatanka, aseguró a The Washington Post que resulta improbable que el ultimátum de Trump derive en una capitulación rápida o en un acuerdo amplio por parte de la República Islámica, que probablemente redoblará su apuesta bélica. Argumentó que los dirigentes que actualmente están al mando de Irán pertenecen a la “generación de guerra”, moldeadas por la confrontación entre Irán e Irak y por décadas de supervivencia del régimen.
Aranda también prevé una respuesta contundente de la nación persa. “Irán ha dicho que puede iniciar una expedición de castigo contra los aliados de EEUU y su infraestructura crítica petrolífera (... ) eventualmente puede ser que los lugares donde se acopia y se transporta el petróleo queden inutilizables”.
En ese escenario, proyectó que la destrucción que afectaría las instalaciones -tanto de Irán como de los países del Golfo Pérsico- haría que la libre navegación por el estrecho de Ormuz perdiera relevancia, mientras que crecería el impacto de la guerra sobre la economía mundial, con un precio del petróleo acercándose a los US$ 200 el barril. Cabe destacar que este lunes continuaron los ataques en la región. Israel perpetró el asesinato del jefe de inteligencia de la Guardia Revolucionaria, Majid Jademi; atacó South Pars, la mayor planta de gas del mundo ubicada en Asaluyeh, Irán; y también dirigió sus misiles hacia una planta petroquímica iraní señalada, por el primer ministro Benjamín Netanyahu, como fuente de financiamiento de la Guardia Revolucionaria.
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