Días clave para bancos centrales: Alta expectación por seguidilla de decisiones de tasas en medio de la guerra
Estamos a la mitad de una semana decisiva para la política monetaria global. Los principales bancos centrales del mundo deberán evaluar el impacto económico de la guerra en Medio Oriente, en medio de un repunte histórico del precio del petróleo y crecientes temores de que resurja una nueva ola inflacionaria. Las reuniones programadas para los próximos días —que involucran a la mayoría de las principales economías desarrolladas— serán seguidas muy de cerca por los actores de los mercados financieros, ya que podrían redefinir las expectativas sobre el rumbo de las tasas de interés durante 2026 y, por ende, el crecimiento de la economía global.
El escenario se volvió especialmente complejo tras el fuerte aumento del crudo, que superó los US$100 por barril, generando presiones inflacionarias adicionales. Según analistas, el conflicto introduce un nuevo shock de oferta global que amenaza con tensionar el delicado equilibrio entre inflación y crecimiento económico. En ese contexto, cerca de 20 bancos centrales del mundo decidirán tasas esta semana.
La Reserva Federal Todos los ojos del mercado estarán puestos en la reunión de la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed), programada para el 17 y 18 de marzo. Hasta hace algunas semanas, el consenso apuntaba a que el banco central mantendría las tasas sin cambios durante un período prolongado. No obstante, el aumento del petróleo y las señales de debilitamiento en el mercado laboral estadounidense han modificado las percepciones respecto de ese escenario.
Esta combinación genera una tensión directa entre los dos mandatos de la Fed: controlar la inflación y preservar el empleo. Por ahora, el escenario base sigue siendo que las tasas permanezcan estables en el corto plazo, aunque los mercados monetarios continúan apostando a que la autoridad monetaria realice al menos un recorte de 25 puntos base durante 2026, posiblemente a partir de septiembre. El mensaje que entregará hoy el principal banco central del mundo tras su decisión será clave.
El Banco Central Europeo En Europa, el Banco Central Europeo (BCE) también deberá pronunciarse esta semana. Los inversionistas ven paralelismos con la crisis energética de 2022 tras la invasión rusa a Ucrania, ya que el encarecimiento del petróleo podría trasladarse rápidamente a la inflación. Aunque se espera que el BCE mantenga sus tasas sin cambios en esta reunión, el mercado ya comenzó a incorporar la posibilidad de subidas durante 2026, con al menos un alza descontada en los precios a partir de julio.
Las autoridades deberán explicar si el actual repunte energético cambia su diagnóstico sobre los riesgos inflacionarios. En Asia, el Banco de Japón también se reunirá esta semana en un contexto particularmente delicado para su economía. El país depende fuertemente de las importaciones energéticas de Oriente Medio, por lo que un petróleo más caro podría golpear la actividad económica.
Al mismo tiempo, ese encarecimiento del crudo también podría reforzar las presiones inflacionarias internas, justo cuando el banco central intenta avanzar gradualmente hacia la normalización de su política monetaria. Los mercados prevén que el BoJ mantenga su tasa sin cambios por ahora, aunque los inversionistas siguen atentos a señales sobre posibles alzas más adelante en el año. Reino Unido y Canadá El Banco de Inglaterra enfrentará un dilema similar.
La inflación podría volver a acelerarse si el aumento del petróleo y el gas se mantiene, incluso cuando la economía británica muestra señales de desaceleración. Por ahora, los analistas prevén que la entidad mantenga las tasas sin cambios, aunque el mercado ya contempla la posibilidad de subidas de tasas hacia mediados de año. En Canadá, en tanto, el banco central también decidirá su política monetaria esta semana.
La autoridad observará con atención los nuevos datos de inflación y empleo antes de definir su estrategia. Los mercados esperan que mantenga su tasa de referencia en 2,25%, aunque el conflicto en Medio Oriente podría alterar las perspectivas hacia adelante. El primer banco central en reaccionar al nuevo escenario energético fue el Banco de la Reserva de Australia, que elevó su tasa de interés en 25 puntos base hasta 4,1%, citando los riesgos inflacionarios derivados del conflicto.
La decisión reflejó el intenso debate entre los responsables de política monetaria sobre si los bancos centrales deben actuar preventivamente ante el encarecimiento de la energía o esperar mayor claridad sobre la evolución de la guerra. En tanto, en Chile, el Banco Central anunciará su decisión el martes 24 de marzo y el mercado apuesta porque mantenga la tasa en 4,5%. Al día siguiente, la entidad presidida por Rosanna Costa publicará el primer Informe de Política Monetaria (IPoM) del año, en el que entregará una radiografía del panorama económico en Chile y dará cuenta de nuevas proyecciones.
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