Deuda pública como fracción del PIB cerró el 2025 por debajo de lo esperado, pero el stock se incrementó en US$ 24.000 millones el año pasado
El traspaso de información entre la administración de Gabriel Boric y la de José Antonio Kast estuvo marcada por distintas controversias, algunas -como el cable submarino chino- que llevaron a la suspensión de las tradicionales reuniones bilaterales de traspaso durante febrero e inicios de marzo. Y en materia fiscal, se vivieron varios episodios. Uno fue el nivel de caja que heredó la nueva administración, que ayer vivió un nuevo episodio al actualizarse las cifras del mes de febrero, dando cuenta de que se pasó de US$ 46 millones en saldo de activos líquidos del Tesoro Público en diciembre de 2025, a US$ 3.
671 millones en febrero. Esto último, de la mano de nuevas emisiones de deuda. Y donde también ha habido polémica es respecto a las cifras de deuda, más en específico el endeudamiento bruto del Gobierno Central.
El Ejecutivo saliente transmitió que el nivel de acreencias como fracción del Producto Interno Bruto (PIB) dejó de crecer en 2025 por primera vez en dos décadas, lo que fue cuestionado por parlamentarios de la entonces oposición. Este martes, la Dirección de Presupuestos (Dipres) del Ministerio de Hacienda entregó el cierre definitivo de la deuda bruta del Gobierno Central, con números de dulce y de agraz. Según el reporte, a diciembre del 2025 el stock representó un 41,5% del tamaño de la economía, una mejoría si se contrasta con el 41,7% que había sido reportado por la misma Dipres con información preliminar del cierre presupuestario de diciembre, antes de conocerse el resultado de las Cuentas Nacionales del cuarto trimestre del 2025.
Esto implica una reducción de tres décimas de Producto en relación al cierre del 2024. De esta manera, se materializa un hito: es la primera vez desde el 2007 que la deuda bruta no aumenta como fracción del PIB. En dicho ejercicio, el ratio se ubicó en 3,9% del tamaño de la economía, mejorando desde el 5% del año previo.
La deuda bruta del Gobierno Central considera el monto de las acreencias del Estado, pero sin incluir a las municipalidades y a las empresas públicas. La tendencia de las últimas dos décadas da cuenta que en 2007 alcanzó un piso de 3,9% del tamaño de la economía, mientras que a partir de 2008 comenzó un tranco alcista -frenado en 2025- que lo ha tenido cerca de superar el tope prudente, establecido por la regla fiscal dual en un 45% del Producto. Luego de conocerse que el PIB hacía crecido 2,5% el 2025, quien fuera ministro de Hacienda hasta el 11 de marzo, Nicolás Grau, había justamente calculado que la deuda cerraría en el equivalente a 41,5% del PIB el año pasado.
El pero... el stock total aumenta Una forma de mirar el endeudamiento es la proporción del PIB, pero también hay otra forma de leerlo: el stock total, que en 2025 aumentó a un ritmo mayor que en años anteriores. Así, el año pasado el endeudamiento bruto total ascendió a US$ 154.
979 millones, un incremento de US$ 24. 000 millones respecto a un año antes. Para hacerse una idea, el 2024 el stock total aumentó en algo más de US$ 5.
000 millones versus el 2023. Y en ese año, el avance había sido de más de US$ 9. 000 millones.
Entre 2019 y 2020 -años de estallido social y pandemia-, el saldo subió en más de US$ 17. 000 millones, mientras que entre 2020 y 2021 lo hizo en US$ 11. 000 millones.
Del total de acreencias al cierre del 2025, US$ 102. 010 millones corresponden a emisiones en el mercado local, mientras que los restantes US$ 52. 968 millones fueron colocadas en mercados internacionales.
Cabe recordar que para este año 2026 en su conjunto, Hacienda tiene autorización del Congreso para emitir deuda tanto en Chile como el extranjero por hasta US$ 17. 400 millones. A la fecha, ha colocado cerca de US$ 6.
000 millones.
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