Deuda del Hospital Regional se eleva a $31 mil millones y CORE fija plazo crítico para su control
Una verdad sin matices fue la que se expuso durante las jornadas del miércoles 26 y jueves 27 de marzo en la Comisión de Salud del Consejo Regional (CORE) de O’Higgins, instancia en la que se reveló que la deuda del Hospital Regional Dr. Franco Ravera Zunino de Rancagua asciende a $31 mil millones. Así es, la cifra, es superior a los $14 mil millones que estaban en conocimiento público y fue presentada por la directora (s) del Servicio de Salud O’Higgins, Margarita Yercic, y por la directora (s) del recinto hospitalario, Dra.
Paula Stegmaier, quienes detallaron el complejo escenario financiero, administrativo y organizacional que enfrenta el principal centro de salud de la región. El vicepresidente de la Comisión de Salud del CORE, Germán Arenas, advirtió la gravedad del momento que atraviesa el hospital “Una de las informaciones más importantes es que se transparentó que la deuda es cercana a los $31 mil millones. Esto nos pone en alerta por los impactos que puede tener en la atención de salud a la comunidad”, sostuvo.
Arenas explicó que el origen del problema responde a factores estructurales acumulados en el tiempo. “Está la deuda de arrastre, la falta de control de gestión y la alta rotación de equipos directivos. Diez directores en diez años afecta directamente el funcionamiento y los lineamientos del hospital”, afirmó.
El diagnóstico también fue respaldado por el Informe Final N°445 de 2025 de Contraloría, que detectó graves irregularidades administrativas, entre ellas la omisión de más de 6 mil documentos tributarios y prácticas cuestionadas en la gestión de compras. Estos problemas tuvieron consecuencias directas en la atención, como la suspensión de 1. 026 cirugías durante 2024.
PLAN DE AJUSTE CON PLAZOS DEFINIDOS Frente a este escenario, las autoridades presentaron un plan de ajuste que contempla medidas urgentes con plazos estrictos. La directora (s) del Servicio de Salud O’Higgins, Margarita Yercic, en esa oportunidad señaló que se estableció un periodo de tres meses para revertir la situación crítica “Estamos en una situación de contingencia. Se le dio un plazo al hospital de tres meses para implementar medidas urgentes y salir de esta situación”, indicó ese día.
La evaluación de este plan quedó fijada para el 10 de julio, fecha en la que se revisará el cumplimiento de indicadores y resultados “Ese día evaluaremos si los procesos internos han dado resultado y cómo ha respondido la institución”, precisó en ese entonces Yercic. La autoridad fue enfática en transparentar el origen de la deuda “Estamos poniendo la deuda sobre la mesa. Hemos encontrado facturas impagas y situaciones no devengadas.
Ésta es la realidad y no se soluciona ocultando información ni con transferencias sin lógica financiera”, afirmó la directiva. Por su parte, la directora (s) del hospital, Dra. Paula Stegmaier, reconoció la magnitud del problema, pero aseguró que se trabaja en medidas concretas “Efectivamente es una deuda grande que debemos resolver, pero también debemos garantizar la continuidad operativa del servicio”, señaló.
En esa línea, detalló acciones como la optimización de compras, mejoras en sistemas tecnológicos y revisión del uso de recursos humanos “Estamos buscando nuestros espacios de ineficiencia para optimizar la gestión y proponer un presupuesto real acorde a las necesidades del hospital”, explicó. Pese a la crisis, las autoridades insistieron en que la atención no se detendrá “El hospital no se cierra y no deja de atender pacientes”, enfatizó Stegmaier, aunque reconoció una lentitud en la atención producto de las restricciones actuales. “LA ADMINISTRACIÓN NO HA ESTADO A LA ALTURA DE LO QUE SE REQUIERE” Desde la Comisión de Salud del CORE, la presidenta Rosa Zacconi valoró la transparencia del proceso, pero también fue crítica con la gestión histórica del establecimiento “Se hizo una auditoria profunda externa e interna del Hospital y con esos resultados se está trabajando en un plan de acción con tiempo e indicadores claros.
Eso nos genera una esperanza enorme porque además dicho establecimiento de salud tiene un tremendo equipo de trabajo, tiene profesionales excelentes, una mirada positiva, pero la administración no ha estado a la altura de lo que se requería. No es un tema de ahora, de hoy, es toda una trayectoria de años, de déficit en recursos”, destacó. La deuda de arrastre se construye principalmente por ausencia de código Fonasa para ciertas prestaciones.
Una brecha presupuestaria histórica. Gastos por honorarios médicos, flujo de caja por sobre pago. Dentro de los hallazgos internos, que arrojó la auditoria, se encuentra la falta de gobernanza en cargos estratégicos, compras urgentes sin presupuesto aprobado, bienes recibidos sin órdenes de compra, solo por nombrar algunos.
La consejera regional advirtió que los plazos son perentorios “el primer plazo de reporte es julio, donde tienen que cumplir ciertos indicadores. Si hay avances, existirán tres meses más. Lo bueno de todo esto, es que se está haciendo un trabajo serio, de cara a la comunidad, que genera grandes expectativas”, señaló.
A pesar del complejo escenario, las autoridades reiteraron que la atención de salud se mantendrá operativa. De este modo, el Hospital Regional de Rancagua enfrenta uno de los momentos más complejos, con un desafío doble: ordenar sus finanzas sin afectar la atención de miles de usuarios.
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