Desvinculación de tres altos directivos: el estilo Tornel y las 24 horas que sacudieron a la CMF
El pasado jueves 19 de marzo ocurrió algo inédito en la Comisión para el Mercado Financiero (CMF). Tres altos directivos fueron desvinculados del organismo. Algo así no se había visto desde que se creó la institución en 2017, en reemplazo de la ex Superintendencia de Valores y Seguros (SVS), la que dos años después se integró con la ex Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (Sbif).
Daniel García dejó sus funciones como director general de supervisión de conducta de mercado, Nancy Silva fue removida de su cargo como directora general de estudios y José Antonio Gaspar ya no sigue como director general jurídico. A la fecha, los tres se encuentran utilizando sus días de vacaciones legales. Pero una vez finalizadas, no volverán al ente regulador.
La decisión la tomó Catherine Tornel y ocurrió ocho días después de que asumiera la presidencia de la institución, luego de ser designada en el cargo por el gobierno de José Antonio Kast, tras el fin legal del mandato de la timonel anterior, Solange Berstein. Por tanto, se trató de la primera gran medida que adoptó la nueva presidenta al mando del organismo que fiscaliza a más de 8 mil entidades que agrupan activos por US$604 mil millones, más de dos veces el PIB de Chile de 2024, donde la mitad de ello la representan los bancos. La dirección superior de la CMF está a cargo de un cuerpo colegiado de cinco miembros, pero hoy solo hay cuatro integrantes.
Además de Tornel están los comisionados Augusto Iglesias, Bernardita Piedrabuena y Beltrán de Ramón. Existe un puesto vacante que el gobierno pretende llenar con Osvaldo Adasme, una vez que este obtenga el visto bueno del Senado. Quien preside la CMF, en su calidad de jefe de servicio, tiene la facultad de remoción o designación de funcionarios.
Pero al pertenecer los directores generales desvinculados al segundo nivel jerárquico de la institución, la presidenta tuvo que informar y pedir la opinión previa del consejo, quienes tienen voz, pero no voto en la decisión. Así, el 19 de marzo Tornel informó al consejo al respecto. Los tres comisionados restantes, Iglesias, Pidrabuena y De Ramón, estuvieron en contra de las remociones y mostraron su disconformidad con tal definición, según señalan fuentes con conocimiento del asunto.
Hubo tensión. Tornel, además, llamó uno a uno a los directivos para informarles que no continuarían en sus cargos. Ese mismo jueves los involucrados se despidieron de sus equipos.
Tanto García como Gaspar eran nombres que, en la industria financiera, generaban controversia, y sus roles, a juicio de varios agentes consultados en los últimos años, producían fricciones entre el regulador y el mercado. En la red social Linkedin, García señaló que, “después de casi 15 años en la CMF, cierro una etapa exigente, profundamente gratificante en lo personal y formativa en lo profesional”. Por la misma vía le respondió el comisionado Beltrán de Ramón: “Daniel, dejaste una gran huella en la CMF.
Mucho éxito en lo que viene”. Silva también se despidió de la CMF mediante su cuenta de Linkedin: “Cerrando un ciclo de 12 años con la satisfacción del deber cumplido (... ) Me voy con la tranquilidad de haber entregado lo mejor de mí en proyectos que transformaron el estándar de nuestro sistema financiero”.
Tornel se reunió con los equipos de los tres directivos salientes al día siguiente de la desvinculación. Lo hizo por separado. Y luego sostuvo una reunión telemática abierta con todos los funcionarios de la CMF, donde expuso los fundamentos de su decisión.
Quienes la vieron esas dos jornadas confiesan que, en lo personal, Tornel se vio afectada por la situación. Un asistente confidencia que la presidenta de la CMF argumentó frente a los funcionarios que los cambios en las Direcciones Generales apuntan a fortalecer el cumplimiento del mandato que tiene la CMF en conducta de mercado; a seguir fomentando el trabajo colaborativo al interior de la CMF, así como con otras instituciones; y a responder a las necesidades de un mercado financiero cada vez más cambiante y dinámico. El comunicado oficial de la CMF señaló algo más escueto: “Estos ajustes buscan renovar liderazgos para acompañar las prioridades y desafíos que enfrentará la institución en esta nueva etapa”.
Tornel arribó en 2023 como comisionada a la CMF. Es la primera presidenta del organismo que llegó a la presidencia conociendo previamente por dentro la institución y el desempeño de sus directivos. Desde hace algunos años la industria financiera, entre ellos ejecutivos de compañías de seguros, bancos, AGF, auditoras y otros fiscalizados, venía criticado en reserva y de manera transversal, los roles y actuaciones de García y Gaspar en el desempeño de sus cargos.
Sobre el primero, cuestionaban algunas de sus decisiones no solo por el fondo, sino también por el hecho de ser periodista de profesión. Respecto del segundo, se le ha descrito como un abogado poderoso dentro de la CMF, encargado de que se cumpla la ley y de mantener al margen de problemas al consejo, pero se le criticaba la poca flexibilidad en ciertas ocasiones, lo que a juicio de varios agentes del mercado, complicó al regulador en casos recientes, como en la eliminación del feriado bancario. La mayor sorpresa fue la salida de Nancy Silva, quien era cercana a Tornel cuando ambas trabajaron en el Banco Central (BC), hace poco más de una década, según relatan quienes estuvieron en el instituto emisor en esa época.
A juicio de actores de la industria financiera, Silva no era alguien que hoy tuviera una injerencia relevante en definiciones normativas o regulatorias, como sí ocurrió en el pasado, cuando lideró parte de la implementación de Basilea III. En la otra vereda, desde sectores de centroizquierda hay quienes critican la decisión de la presidenta de la CMF, porque argumentan que está actuando en favor de la industria. Sin embargo, una persona que conoce a Tornel dice que actúa por convencimiento interno.
Por su lado, actores de la industria califican el criterio de Tornel como “claro y decidido”, y estiman que si bien es prodesarrollo de mercado, también creen que “será muy dura” con quienes traspasen normas o leyes. “Me sorprendió y me preocupó“, dijo el economista y exvicepresidente del BC, Pablo García, al referirse a este asunto el domingo pasado en CNN. “Es un poco inhabitual que al mismo tiempo que cambia el gobierno y que cambia la presidenta de la CMF, se retire a tres de los cuatro cargos importantes dentro de la institución”, comentó.
García agregó: “Lo vi con algún grado de duda, de sorpresa, no esperaba que la CMF se comportara en su gestión interna como otro servicio público cualquier, donde hemos visto cambios, eso es normal con los gobiernos. La CMF es distinto, porque la estabilidad financiera es un objetivo que trasciende los gobiernos”. Una visión más cauta tiene el abogado Alejandro Ferreiro, exsuperintendente de Valores y Seguros entre 2003 y 2006, también exministro de Economía, y hoy director de empresas.
A priori, a Ferreiro no le parece preocupante que salgan tres altos directivos, “porque la evaluación solo se puede completar una vez que se conozca quiénes reemplazarán a los salientes. Cabe otorgarle el beneficio de la duda, pero evidentemente la simultaneidad y amplitud de los cambios obliga a estar atentos a esta situación”. Lo anterior, porque recuerda que está dentro de las facultades de Tornel hacer cambios de este tipo, pero “estas facultades hay que ejercerlas prudentemente en una institución que aspira a ser apolítica, a tener criterios que trasciendan los gobiernos, y a establecer doctrinas de largo plazo.
Por tanto, lo determinante para evaluar si estas medidas son interpretadas como consecuencia de una orientación política o no, va a depender de la naturaleza o de la identidad de los reemplazantes”. Si bien estima que es relevante ver el perfil de quienes llegarán a los cargos que tenían García y Silva, cree que “sobre todo va a ser importante conocer quién reemplazará a Gaspar en la dirección jurídica. Es un cargo muy fundamental, principalmente por la ausencia de otra mirada jurídica en la conformación del consejo”.
La CMF ya abrió concurso público para buscar ese reemplazo: el director general jurídico será elegido a fines de abril, luego de una terna que defina el consejo, a partir de la cual Tornel deberá escoger al reemplazante de Gaspar. La designación de Tornel en la CMF vino a remover los consensos que, desde su creación, había tenido el ente regulador. No vota todo en contra, pero sí ha mostrado una posición diferente respecto del resto del consejo que antes presidía Solange Berstein, en decisiones relevantes, marcando un cambio en cómo funcionaba el organismo previamente.
La comisionada, oriunda de Los Vilos, llegó a estudiar a Santiago gracias a una beca y se convirtió en la primera profesional de su familia. Hoy es reconocida en los sectores público y privado por ser una de las personas que mejor conoce la regulación financiera. Trabajó en el BC como economista senior en la gerencia de Infraestructura y Regulación Financiera.
También estuvo en el sector privado, en el grupo BBVA y como directora de la AGF de Banchile y Transbank. Tuvo un paso por el segundo gobierno de Sebastián Piñera, donde fue coordinadora de mercado de capitales (2018 y 2020) cuando el ministro de Hacienda era Felipe Larraín. Pese al remezón que generó en la CMF la primera gran medida que tomó, también hay quienes califican su estilo como cercano.
Lo ejemplifican así: en su primer día como presidenta fue a saludar a todos los equipos y ofreció tener entrevista uno a uno para recibir ideas de cómo mejorar la CMF, para lo cual ya hay disponible un formulario de inscripción. Entre sus primeras acciones, y tal como es habitual en los presidentes de la CMF, Tornel también contrató una jefa de gabinete: la especialista en finanzas y recursos humanos, María Francisca Larraín Cisternas, hija de Felipe Larraín. Cuando Sebastián Piñera nombró a Joaquín Cortez como presidente de la CMF, no contaba con tres votos de consejeros ligados a la derecha al interior de un consejo compuesto por cinco personas.
Ahora, el Ejecutivo decidió proponer a Adasme para ocupar la vacante que dejó Tornel, un técnico sin vinculación a un sector político, que requiere la venia de cuatro séptimos del Senado para llegar al cargo. Pero en octubre el gobierno deberá renovar otros dos cupos: el de Iglesias, de centroderecha, y el de Piedrabuena, de centroizquierda, que cumplen su mandato de seis años. Por ahora, Tornel sigue siendo la voz disidente del consejo.
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