Crítica de cine | "El diablo viste a la moda 2": Una secuela que entretiene, pero descombina
"El diablo viste a la moda 2" continúa la historia de Andy Sachs (Anne Hathaway), 20 años después de la cinta original. Sachs, ahora una periodista de prestigio, ve su carrera desmoronarse ante el siempre cambiante mundo de los medios y su constante digitalización. En medio de su crisis, le ofrecen volver a la revista Runway con una oferta que no puede rechazar, a pesar de que esto signifique trabajar nuevamente con la mítica figura de la industria de la moda, Miranda Priestly (Streep).
A diferencia de otras secuelas legado, esta película encuentra una buena razón para volver a ver a estos personajes después de 20 años y disfrutar de buenas interpretaciones. Sin embargo, esas razones, que parecían orgánicas, se abandonan a medio camino para dar con una historia más simplista de lo necesario. En esta nota revisamos lo bueno y lo malo de este nuevo estreno.
El tridente protagónicoVamos de lo particular a lo general. Gran parte de lo que transformó en ícono a esa primera entrega fueron sus personajes. Meryl Streep vuelve a comandar la pantalla con el regreso de Miranda, otorgando mucha actitud, humor y vulnerabilidad a una mujer que tiene miedo de quedar obsoleta en el nuevo mundo.
La actriz entrega cada una de sus líneas con asertividad y es quien hará reaccionar más de una vez a la audiencia en la sala de cine. Streep sigue vigente, y de eso no hay duda. Por su parte, está Anne Hathaway.
Se sentía como que la ganadora del Oscar necesitaba un rol como este. Luego de dramas intensos, varios de los cuales con poco éxito, volver a interpretar a Andy, con su entrañable carisma, es un golpe de aire fresco para la actriz que comenzó con papeles como este. Hathaway actúa con total naturalidad un personaje que tiene toques caricaturescos, pero que sirve como el ancla para el espectador.
Y por último, está Stanley Tucci. El siempre entretenido actor regresa a su papel de Nigel y, aunque no tenga un arco narrativo muy interesante, siempre refleja lo justo y necesario para la escena. Ya sea un momento divertido o un remate chistoso, Tucci parece siempre estar listo.
Los tres habitan a estos personajes como si fueran su propia piel y son, por lejos, lo mejor de esta secuela. Para Anne Hathaway, volver a interpretar a Andy Sachs es un golpe de aire fresco. Crédito: AP.
El guionMuchas veces, las secuelas legado solo están para hacer dinero de la nostalgia de sus fanáticos, sin preocuparse de que la historia que van a contar haga sentido. Esto suele dañar dicho legado de la franquicia y coloca un asterisco sobre el impacto cultural de sus películas originales. Por suerte, para "El diablo viste a la moda", esta secuela encuentra una buena razón para volver a este mundo.
La idea de ver cómo las cosas han cambiado en el mundo de los medios, donde todo es digital, comercializable y rápido, es una mirada interesante para Runway, la revista de moda que comanda Miranda. La historia desenvuelve muy bien el conflicto, colocando a Miranda y Andy confrontadas al tener miradas distintas sobre cómo llevar un medio. ¿Cómo encontrar prestigio y, a la vez, lograr que la gente te lea?
¿Cómo devolverle el poder a los medios para que no dependan de sus sponsors? Estas son preguntas que se plantean y se desarrollan durante los primeros 45 a 60 minutos. Sin embargo, y por alguna inexplicable razón, el guion decide dejar todo esto de lado y coloca un recurso narrativo llamado "diabolus ex machina" (un hito negativo fortuito que cambia la trama) en la mitad de la película.
Esto no solo desvía la mirada de los temas más interesantes que se estaban planteando, sino que también limpia los conflictos entre las protagonistas, dejando que el problema principal sea tan simple como: ¿quién tiene más dinero? Para la secuela de una película tan icónica, hacer esto es semejante a cambiar un hermoso vestido por un traje de segunda mano. Qué encontrará la genteMuchas personas irán a ver esta entrega gracias a la nostalgia de la original.
Esto es válido y tendrán una grata experiencia en sala. No obstante, la cinta dejó tan pocos temas de conversación sobre la mesa que esta secuela será poco recordada por quienes aman la franquicia (y el público general). Dicho esto, el humor, las buenas interacciones entre personajes, las referencias a la primera entrega y un increíble departamento de vestuario podrán ser suficientes para quienes busquen un panorama entretenido, aunque olvidable, para este fin de semana largo.
Nota 2,8/5,0"El diablo viste a la moda 2" ya está disponible, solo en cines.
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