URGENTE.CL
● EN VIVO
Concebir un mundo sin residuos es posible: expertas
ALERTA
📉ECONOMÍA
17:33 · Chile

Concebir un mundo sin residuos es posible: expertas

Compartir

Nacer, crecer, reproducirse y morir. Así es el ciclo de la vida que nos han enseñado. Sin embargo, la naturaleza no funciona así, ya que incluso cuando algo muere, la vida vuelve a ser vida.

Por ejemplo, una naranja madura que cae del árbol y se pudre a sus pies se convierte en nutrientes para el árbol, y en un futuro cercano aparecerán más naranjas. Lo mismo sucede con las hojas y las ramas que caen de los árboles. Un informe reciente de la ONU con motivo del Día Internacional de Cero Desechos advierte que nuestro consumo cada vez mayor de recursos es el principal factor causante de la triple crisis planetaria del cambio climático y el deterioro del medio ambiente, la contaminación y la pérdida de naturaleza y biodiversidad.

Aunado a ello, si introdujéramos los residuos sólidos municipales generados en un año en contenedores de transporte estándar y los alineáramos uno tras otro, la cantidad total sería suficiente para dar 25 vueltas al mundo. Si nos quedamos de brazos cruzados, los residuos sólidos urbanos generados aumentarán a 3. 800 millones de toneladas anuales para 2050.

En ese sentido, desde hace algunos años, sobre todo desde que se dieron a conocer los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU en 2015, el concepto de economía circular cada vez toma más fuerza. SENTIDO DE URGENCIA Y no es para menos. Gisela Galicia, presidenta de la Asociación Mexicana de Bioplásticos, asevera que el cambio climático ha hecho que avanzar hacia una economía circular sea urgente, “y todos podemos contribuir para reducir nuestra huella ambiental”.

“La transición no depende de un único actor. Administraciones, empresas y ciudadanía tenemos margen y responsabilidad para tomar mejores decisiones. Por ejemplo, una de las grandes acciones que las ciudades y los países pueden implementar hacia una economía circular es una correcta separación de residuos, lo cual facilitará el aprovechamiento eficiente de los mismos”, señala Gisela Galicia.

De igual forma, la experta precisa que urge reducir o eliminar el uso de plásticos de un solo uso rumbo a una sociedad libre de residuos o desechos. “Técnicamente, la mayoría de los plásticos de un solo uso son reciclables, pero su reciclaje es difícil, costoso y a menudo inviable por su tamaño pequeño, contaminación con alimentos o baja calidad, lo que resulta en una tasa de reciclaje muy baja”, precisa. En cuanto a los residuos o desechos, considera que deben verse como una materia prima para hacer otras cosas.

“Vale la pena señalar que cuando hablamos de basura es porque diferentes tipos de residuos se mezclaron, a diferencia de cuando se hace una separación adecuada de desechos. Ese es el paso que debe verse como el inicio del círculo virtuoso en el que las cosas que se reutilizan o se transforman y regresan al ciclo de la economía circular”, concluye. • La economía circular es un modelo de producción y consumo que implica compartir, alquilar, reutilizar, reparar, renovar y reciclar materiales y productos existentes todas las veces que sea posible para crear un valor añadido.

De esta forma, el ciclo de vida de los productos se extiende. • En la práctica, implica reducir los residuos al mínimo. Cuando un producto llega al final de su vida, sus materiales se mantienen dentro de la economía siempre que sea posible gracias al reciclaje.

Estos pueden ser productivamente utilizados una y otra vez, creando así un valor adicional. • La economía circular contrasta con el modelo económico lineal tradicional, basado principalmente en el concepto “usar y tirar”, que requiere de grandes cantidades de materiales y energía baratos y de fácil acceso. • El 30 de marzo se conmemora el Día Internacional de Cero Desechos; así lo proclamó la ONU con el objetivo de fomentar una economía circular, reducir la contaminación y proteger los ecosistemas mundiales.

Diana Peláez, Líder de Gestión Ambiental del Tecnológico de Monterrey, responde tres preguntas para Metro World News: 1. ¿Es demasiado idealista pensar en un mundo sin residuos, o se trata de una meta alcanzable? Yo creo que es un objetivo lograble y hay países, entre ellos Japón, que son muy eficientes en la gestión de sus residuos.

Si todos como sociedad trabajáramos hacia ese objetivo, sin duda se lograría. No obstante, es una cuestión que depende de muchos factores y de muchos actores. En la naturaleza, como un sistema funcional, todo tiene un ciclo y todo cumple una función.

En ese sentido, todo lo que el ser humano diseña debería ser concebido para evitar que se convierta en residuo, en desecho. Por ello, es un error de diseño humano hablar de y tener residuos. Por el contrario, es necesario incentivar los productos que contemplen desde un inicio, desde su diseño y desde el material que se utiliza, el tema de la economía circular a lo largo de su ciclo de vida.

Debemos replantearnos la manera en que producimos y, desde luego, en que consumimos, conceptualizando que cada producto tenga una función incluso cuando llegue al final de su ciclo de vida. 2. ¿Cómo podemos entender, de manera sencilla, lo que es y lo que es la economía circular?

Se trata de un sistema económico e industrial que busca restaurar , regenerar, y evitar la contaminación en todo lo relacionado con el medio ambiente. Se trata de trabajar para eliminar los residuos desde su origen. Va mucho más allá de separar residuos y del reciclaje.

Nuestro modelo económico actual se basa en el consumo y el desecho. A eso se le conoce como un sistema que contempla las cosas en un esquema “de la cuna a la tumba” que representa el ciclo de vida lineal tradicional donde un producto se extrae, se usa y se desecha, convirtiéndose en residuo. Los diseños “de la cuna a la tumba” dominan la fabricación actual.

Por el contrario, el esquema “de la cuna a la cuna” de la economía circular plantea un enfoque de diseño regenerativo donde los productos se crean para ser reutilizados infinitamente como nutrientes biológicos o técnicos, eliminando el concepto de basura. Es un sistema que busca eliminar la generación de residuos para alcanzar una sociedad o un mundo sin residuos, sin desechos, y regenerar los sistemas naturales. 3.

En este camino, hacia un mundo sin residuos, ¿qué papel deben jugar los sistemas educativos y las universidades? El rol de los sistemas educativos es clave. Y es que cuando hablamos de cambiar al mundo en general, sobre cualquier tema, el impacto en el número de personas que tienen los sistemas educativos es inmenso, y tienen el poder de incidir de manera positiva en muchas generaciones de personas que eventualmente serán parte o motor de esos cambios.

Para lograr un mundo sin residuos, es importante que todos los niveles de los sistemas educativos, incluyendo las universidades, integren dentro de sus planes y ofertas académicas los temas relacionados con sostenibilidad ambiental y el avance de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU. No existe ningún rubro académico que no esté relacionado con la sostenibilidad. Todos tienen que ver con el mundo que habitamos, así que todos podemos contribuir desde los ámbitos en los que nos desenvolvemos, sin importar lo que hayamos estudiado o lo que hagamos durante nuestro paso por la vida.

Es por el bien de todos, ya que todos habitamos este planeta.

¿Te pareció importante esta noticia?

Compártela y mantén informado a Chile