Científicos caracterizan brotes de plagas que afectan la sostenibilidad del cultivo de pelillo
El pelillo (Gracilaria chilensis), una de las algas más cultivadas en Chile y utilizada principalmente para producir agar, enfrenta importantes desafíos debido al aumento de plagas y organismos que dañan los cultivos en el sur del país. Así lo reveló una investigación publicada recientemente en la revista científica Algal Research, liderada por el investigador de MASH y docente de la UACh sede Puerto Montt, Pedro Murúa y desarrollada por un equipo interdisciplinario del Núcleo Milenio MASH del centro i~mar de la Universidad de Los Lagos (sede Puerto Montt) junto a la Universidad Católica de Temuco. El estudio se realizó en Maullín, Región de Los Lagos, donde durante más de un año se monitorearon distintos sistemas de cultivo de pelillo para entender cómo influyen factores como la profundidad, la época del año y el tipo de cultivo en la aparición de epifitos (organismo invasor) sobre Gracilaria.
Los resultados mostraron que el pelillo crece mejor durante primavera, cuando la presencia de plagas es menor. Sin embargo, durante verano y otoño aumenta fuertemente la proliferación de algas epifitas y organismos incrustantes que cubren las algas de cultivo, reduciendo su crecimiento y biomasa final. Entre los principales problemas detectados destacan pequeñas algas rojas filamentosas (Ceramiales), capaces de cubrir completamente el pelillo y competir directamente por espacio y luz.
También hay plagas que son animales sésiles (hidrozoos), que suelen estar asociados a ambientes más tranquilos, como en el fondo del estuario, y cuyos brotes son más lentos, pero igualmente preocupantes. “En general, el estudio demuestra que las plagas aparecen con más fuerza dependiendo de la temporada y del tipo de cultivo utilizado, por lo que entender esos patrones es clave para prevenir pérdidas”, explica el investigador Pedro Murúa, autor principal del estudio.
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