Chileno que hizo historia en los Paralímpicos de Invierno cuenta cómo se las ingenia para financiar su carrera y lo duro que ha sido estudiar
Nicolás Bisquertt se lució en los últimos Juegos Paralímpicos de Invierno. Fue sexto en el Eslalon Gigante y octavo en el Súper Gigante. Es la mejor actuación de un deportista chileno en la historia de este tipo de eventos y obtuvo dos diplomas paralímpicos.
Este jueves, "Nico" conversó con Agenda Deportes de Emol TV y habló de lo que pasó en Milano Cortina. "Estoy muy contento por este doble diploma. Se vieron los frutos de todo LO que llevamos haciendo hace años, por parte mía y de todo el staff.
Quizá esperábamos algo más que el diploma, pero bien, es algo que yo no tenía. Mi mejor resultado era ser noveno en los Juegos anteriores", afirmó. "Yo quiero mucho más, no voy a decir que no, pero en este minuto era quizá mi cien por ciento.
Estoy contento, pero eso no quiere decir que esté satisfecho. Se acabó la última carrera, fuimos a la ceremonia de clausura y le dijo a mi entrenador: 'Empezó un nuevo ciclo'. El hambre de la medalla es muy grande", añadió.
El esquiador reveló cómo financia su carrera. No es barato. Pasa buena parte del año en el hemisferio norte.
Para poder hacer eso, ha tenido que salir a buscar auspicios. "Es complicado conseguir lo que uno necesita para hacer una temporada, es un deporte muy caro. He golpeado puertas como loco buscando auspicios por todos lados y logré esta temporada conseguir muy buenos auspicios, temporadas anteriores también", comentó.
"Nico" contó cómo se las ingenia para conseguir esos patrocinios y narró una anécdota. Una vez tuvo que inventar direcciones de correo hasta que dio con la correcta. "Una locura.
Me he pasado que no tenía el correo, pero tenía el nombre del gerente general de la empresa. Sabía que una parte era el @ más el nombre de la empresa, así que empecé a jugar con nombre y apellido, con punto y sin punto. Mandé cinco mails y uno le llegó, los otros rebotaban.
Ese auspicio no salió, pero hay que tocar muchas puertas, mientras más puertas toques puedes conseguir uno", relató. Nunca ha pensado en tirar la toalla. Sabe que es bastante probable que le digan que no, pero piensa que alguien va a aparecer con un sí.
"Siempre hay uno que dice que sí. Otros dicen: 'Yo no puedo, pero tu proyecto me gusta tanto que voy a intentar ayudarte de alguna manera'. Me ha pasado mucho, a veces no se puede no más, pero hemos salido de reuniones con personas y hasta nos han ofrecido trabajo, porque además armamos el proyecto de una manera atractiva para la empresa.
Uno no puede ir con 'estos son mis resultados, auspíciame'. Hay que proponer algo para que sea atractivo. Lo armamos de una manera tal con Diego, que es mi entrenador, que la misma empresa nos ofrecía trabajo.
Yo les decía que no y Diego es ingeniero comercial, pero renunció a su pega para ser entrenador y les decía 'este es mi trabajo por ahora'", manifestó. "Llevo congelando casi todos los segundos semestres" "Nico", quien sufrió un accidente a los 13 años, no solo se dedica al deporte. Estudia ingeniería en la universidad.
Le gusta lo que estudia, pero se ha demorado en sacar la carrera, le cuesta compatibilizar su vida académica con ser un atleta de alto rendimiento. "Cuando comienza mi temporada en Chile, en julio, congelo el segundo semestre de la universidad y me dedico completamente a esquiar durante julio, agosto, septiembre y la mitad de octubre. Después, a mediados de noviembre, viajamos al hemisferio norte y seguimos esquiando hasta marzo.
Normalmente yo todos los años compito en la Copa del Mundo y es un circuito con fechas en Europa", apunta. "Llevo casi nueve años en la universidad, congelando casi todos los segundos semestres. Ahora me quedan nueve ramos, este año quiero tratar de terminar la universidad.
Este año empieza el próximo ciclo olímpico, así que la idea es por lo menos terminar con los ramos", prosiguió. Siguiendo en esa línea, el esquiador profundizó: "Los primeros años son los que más cuestan. Uno se desconecta en julio de la universidad y vuelve en abril a conectarse de nuevo.
Con el tiempo me fui acostumbrando a llegar a Chile y estudiar tres semanas casi todo el día para ponerme al día. Cuando entré a la universidad, sabía que lo iba a hacer". Pese a las dificultades, le gusta lo que estudia.
Algún día le gustaría ejercer, pero su prioridad es el deporte. "Ahora voy a terminar y después veré lo que haré. Me he demorado, porque la prioridad es el esquí.
La carrera me gusta harto, no sabré a qué me voy a dedicar, pero algo haremos. Ese es un desafío. Terminar la carrera, ver cómo financió mi vida y ver cómo sigo en el esquí", cerró.
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