CHILE FORTALECE EL MONITOREO ECOLÓGICO DE LARGO PLAZO DEL KRIL EN EL OCÉANO AUSTRAL
En un contexto de creciente variabilidad ambiental en el océano Austral, el Instituto Antártico Chileno (INACH) continúa fortaleciendo su programa de monitoreo ecológico de largo plazo del kril antártico ( Euphausia superba ), una especie clave para el funcionamiento del ecosistema marino antártico. Desde hace tres años, científicos y científicas del Instituto realizan transectas hidroacústicas a bordo del buque polar BAP Carrasco , perteneciente a la Armada del Perú. Estas labores refuerzan que la colaboración internacional sigue siendo un pilar fundamental para sostener el monitoreo antártico.
Gracias a este trabajo conjunto y en comparación con temporadas anteriores, el equipo científico registró una menor abundancia del kril, fluctuación que podría estar relacionada con variaciones en la temperatura del agua y cambios en la distribución espacial de la especie. Sin embargo, más allá de un resultado puntual, las y los investigadores subrayan que el kril presenta una alta variabilidad interanual, lo que hace indispensable avanzar hacia un monitoreo ecológico integral que combine estudios hidroacústicos para estimar abundancia, seguimiento del comportamiento de depredadores naturales como indicadores del ecosistema y evaluación de presiones emergentes, como la presencia de nuevos contaminantes asociados a la actividad humana. El equipo científico ejecutó la transecta hidroacústica anual entre el 20 y el 24 de febrero a bordo del Carrasco en el sector de la bahía Fildes, isla Rey Jorge.
El grupo estuvo conformado por Francisco Santa Cruz, Rodolfo Rondón y Magdalena Márquez, todos biólogos marinos e investigadores del INACH, quienes, dentro del marco de la Expedición Científica Peruana a la Antártida ANTAR XXXII, contaron con el apoyo de dos investigadoras de este país: la bióloga marina Sofía Chung Velásquez y Daniella Orihuela Castillo, bachiller en Biología Marina. Respecto a las labores realizadas en esta expedición, Francisco Santa Cruz, investigador del programa de AMP del INACH, menciona que para estas transectas hidroacústicas vamos lanzando una red de plancton para capturar kril y realizar mediciones que nos permiten identificar su tamaño, a qué profundidad se encuentran los cardúmenes y qué tan abundantes son en la columna de agua. También lanzamos equipos oceanográficos para medir distintas variables ambientales como es la temperatura del agua de mar, salinidad y oxígeno disuelto.
Monitoreo integral para comprender el ecosistema El desarrollo de estas campañas ha permitido avanzar hacia un enfoque de investigación más completo, incorporando nuevas dimensiones al estudio del kril y su entorno. Entre ellas, destacan nuevas actividades de experimentación con kril vivo y evaluación de la presencia e impacto del carbono negro (contaminante emergente resultante de la combustión de biomasa). Esta labor permite estudiar los impactos de otras presiones antrópicas, como la presencia de diversos contaminantes.
Respecto a este nuevo enfoque metodológico empleado, Magdalena Márquez, también profesional del programa de AMP del INACH, destacó las capacidades técnicas del buque peruano. Es innovador experimentar a bordo del Carrasco, ya que cuenta con todas las herramientas necesarias para desarrollar nuestras funciones. El kril es un organismo difícil de mantener vivo; si lo trasladáramos a un laboratorio en tierra, es muy probable que no sobreviva.
En cambio, a bordo lo podemos mantener en condiciones óptimas cerca de 48 horas, explicó. Estos esfuerzos son clave, ya que las variaciones en la abundancia y distribución del kril tienen efectos directos en especies que dependen de él, como pingüinos, focas y ballenas, evidenciando la estrecha conexión entre los distintos componentes del ecosistema . Desde el año 2018, el INACH cuenta con un programa de monitoreo que contribuye directamente a la generación de información científica para el manejo sustentable de la pesquería de kril y la propuesta de un Área Marina Protegida en el Dominio 1 (AMPD1), en el marco de la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA).
Esta relación causa-efecto observada entre el krill, su ambiente y los depredadores naturales, es clave para comprender la respuesta del ecosistema a las fluctuaciones de la especie y justifica la urgencia de establecer medidas precautorias y la adopción del AMPD1, además de informar la nueva estrategia de manejo de la pesquería de kril. Compromiso por la conservación y la sustentabilidad Dada la variabilidad natural de esta región, es vital la continuidad y actualización constante de estas actividades. Santa Cruz establece que para justificar técnicamente la adopción del AMPD1, se debe generar una línea base de información, en este caso de tipo ecológica.
El objetivo es generar series de tiempo robustas para comprender profundamente el ecosistema y así identificar y diseñar con precisión las zonas que requieren protección. El fin es encontrar un balance y armonización entre el desarrollo sustentable de las pesquerías de kril y la protección del océano Austral. Por otro lado, esta información resulta de gran importancia en cuanto a la toma de decisiones sobre nuevas estrategias de conservación del kril, las cuales pretenden ser más precautorias de acuerdo al escenario de variabilidad ambiental que afecta al océano Austral.
La CCRVMA fue establecida en 1982 como parte del Sistema del Tratado Antártico. Desde el año 2012, Chile bajo la gestión del INACH y en alianza con el Instituto Antártico Argentino (IAA), lidera los análisis técnicos para justificar el establecimiento de la AMPD1 . Esta iniciativa cuenta con el respaldo de la Subsecretaría de Pesca y Acuicultura (SUBPESCA) y de la industria pesquera nacional.
Como cada año, el desafío es presentar la propuesta modificada en la convención internacional CCRVMA, que se celebra cada mes de octubre en Hobart, Australia. Allí se debatirá y buscará adoptar medidas de conservación, fundamentales para garantizar la estabilidad y el futuro del ecosistema en la Antártica. El INACH es un organismo técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores con plena autonomía en todo lo relacionado con asuntos antárticos de carácter científico, tecnológico y de difusión.
El INACH cumple con la Política Antártica Nacional incentivando el desarrollo de la investigación de excelencia, participando efectivamente en el Sistema del Tratado Antártico y foros relacionados, fortaleciendo a Magallanes como puerta de entrada al Continente Blanco y realizando acciones de divulgación del conocimiento antártico en la ciudadanía. El INACH organiza el Programa Nacional de Ciencia Antártica (PROCIEN).
¿Te pareció importante esta noticia?
Compártela y mantén informado a Chile