Centros médicos, tiendas de conveniencia y cafeterías: el nuevo mapa de las exsucursales bancarias en Santiago
Donde antes había filas para cobrar cheques, firmar papeles o solicitar trámites bancarios, hoy hay salas de espera, vitrinas de panadería o estanterías de tiendas de conveniencia. Las tradicionales sucursales bancarias están cambiando de rostro: locales en que durante décadas concentraron trámites financieros actualmente son centros médicos, cafeterías o pequeños formatos de retail, en una transformación silenciosa, pero cada vez más visible en Santiago. Este cambio responde a una tendencia sostenida de cierre de sucursales a nivel país.
Según datos de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), a febrero de 2026 había 1. 426 sucursales en Chile, frente a 1. 459 oficinas registradas en igual mes de 2025.
Una década atrás, en 2016, -cuando comenzó a acelerarse el ajuste-, el sistema contaba con cerca de 2. 295 puntos de atención. Reconversión Según datos de Colliers, solo en la Región Metropolitana, entre 2024 y 2025 se cerraron cerca de 76 sucursales bancarias, mientras que en lo que va de 2026 bajaron su cortina 12 oficinas.
En los últimos 18 meses, Banco de Chile lidera el ajuste con 15 cierres, seguido por Bci (10), mientras que Santander ha optado por formatos híbridos. En contraste, BancoEstado se mantiene como el único actor con aperturas. El cierre de sucursales ha implicado reutilización de estos espacios, especialmente en ubicaciones “AAA”, con alto flujo y visibilidad.
El principal destino de las exsucursales son los centros de salud ambulatorios: por ejemplo, un exBanco Santander en Avenida Macul con Quilín fue transformado en un centro médico de UC Christus, mientras que en el eje Pedro de Valdivia, en Providencia, antiguos locales de Banco de Chile hoy son ocupados por redes como Bupa o Integramédica (ver infografía). También destaca la reconversión hacia retail de conveniencia y gastronomía, como la exoficina de Bci en Vitacura 8157, hoy una tienda Bretti, o antiguos locales de Scotiabank en Las Condes que han sido subdivididos para dar paso a formatos como Oxxo u Ok Market. Mientras que, en el centro de Santiago, varias exsucursales han sido ocupadas por servicios públicos o, por el contrario, enfrentan vacancia prolongada.
“Vemos que por lo general, si un banco cierra en una comuna de ingresos medios-altos, lo más probable es que en seis meses se transforme en un centro de toma de muestras o una cafetería premium. Si cierra en el casco histórico, el destino más probable es una oficina pública o, lamentablemente, una vacancia prolongada”, aseguró el vicepresidente de Colliers, Reinaldo Gleisner. Razones del cierre De acuerdo con la firma, los cierres en 2025 y 2026 responden a dos factores claros.
En primer lugar, el vencimiento de contratos de arriendo firmados hace una década que no se renuevan: “Al vencer, los bancos prefieren no renovar y devolver locales de 500 metros cuadrados (m2) para operar con islas digitales de 50 m2 en malls”, dijo Gleisner. En segundo término, el aumento en los costos operativos, con “zonas de cajas que han subido entre 25% y 30% los gastos, debido a las nuevas exigencias de seguridad (... ) Por ello, es más barato cerrar la atención de caja y derivar al cliente a un cajero automático o transferencia digital”, complementó el ejecutivo.
Y si bien las sucursales aún se utilizan para trámites como la solicitud de créditos hipotecarios o la atención en cajas, la tendencia a la reducción de oficinas no se detiene. Actualmente, la Región Metropolitana cuenta con cerca de 525 sucursales activas, y Colliers proyectó que la cifra bajará a unas 500 hacia fines de 2026.
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