Capacitación en soldadura y puerto abre nuevas oportunidades laborales en Coquimbo
En un mercado laboral exigente, capacitarse ya no es una opción, sino una necesidad. En Coquimbo, 38 personas decidieron dar ese paso y hoy ven cómo nuevas oportunidades comienzan a abrirse tras completar cursos en soldadura y operaciones portuarias. Formación con foco en empleabilidad real La iniciativa, impulsada por el Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (SENCE), apostó por oficios con alta demanda en la región, como soldadura por oxigás, arco voltaico y labores en recintos portuarios.
Con una inversión superior a los $73 millones, el programa no solo entregó formación técnica, sino también certificaciones habilitantes clave, como la calificación en soldadura y el carnet portuario, herramientas concretas para ingresar al mundo laboral formal. Historias que reflejan el impacto Detrás de cada certificado hay trayectorias marcadas por esfuerzo y reinvención. Alexis Jiménez, participante del curso de soldadura, relató su experiencia: “La verdad fue algo bastante, al principio fue difícil, yo no tenía ni idea sobre lo que era la soldadura… decidí meterme al curso sobre soldadura.
Y fue una experiencia bastante maravillosa”. Por su parte, Jasmín Riquelme, quien se formó en operaciones portuarias, destacó el valor de abrir espacios en áreas tradicionalmente masculinizadas: “Este curso, de verdad, que lo muestro muy favorable ya que puede mostrar cualquier ámbito dentro de un recinto portuario”. Más que capacitación: condiciones para participar Uno de los elementos diferenciadores del programa es su enfoque integral.
No solo se entrega formación gratuita, sino también apoyos como subsidios de movilización, alimentación y cuidados, reduciendo barreras de acceso para personas con responsabilidades familiares o ingresos inestables. Esta lógica apunta a un problema estructural: muchas veces quienes más necesitan capacitarse son quienes menos pueden hacerlo sin apoyo estatal. Una estrategia con base territorial El diseño de los cursos no fue al azar.
Se realizó en conjunto con el Consejo Regional de Capacitación, asegurando que la oferta formativa responda a necesidades reales del mercado local. El director regional (s) de SENCE, Eduardo Toro, enfatizó este enfoque: “No solo entregan herramientas técnicas, sino que generan oportunidades reales de desarrollo, fortaleciendo la autonomía económica de las personas y aportando al crecimiento productivo de nuestra región”. Desafíos: de la capacitación al empleo efectivo Aunque los resultados son positivos, surge una pregunta clave: ¿cuánto de esta capacitación se traduce en empleo estable y de calidad?
El desafío no termina en la certificación. La articulación con empresas, la continuidad formativa y la calidad de los empleos disponibles serán determinantes para que estas iniciativas no queden solo en buenas intenciones. Aun así, el modelo muestra una दिशा clara: alinear capacitación con demanda real y acompañar a las personas en todo el proceso puede marcar una diferencia concreta en territorios con brechas laborales.
5 datos claves 38 personas se certificaron en Coquimbo (28 hombres y 10 mujeres). Inversión total superó los $73 millones. Cursos: soldadura y operaciones portuarias.
Incluye certificaciones habilitantes como carnet portuario. Programa entrega subsidios para facilitar la participación.
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