Benjamín Walker regresa a Puerto Varas: “El sur de Chile tiene algo que obsesiona incluso a músicos de otros países”
Una tradición en el sur Para el cantautor, cada visita al sur tiene un significado especial. “El sur de Chile es muy especial para cualquier persona que lo visite. He tenido conversaciones con músicos de otros países (menciona a Erlend Øye, entre otros) que se obsesionan con el Lago Llanquihue y con el estado de ánimo que se genera ahí.
Dicen que no lo encuentran en ningún otro lugar del mundo”, comenta. Benjamín agrega que la zona se ha transformado en un punto recurrente dentro de su historia personal y musical. “Para mí es sinónimo de visitar amigos, familia, ver paisajes como un volcán junto a un lago gigante y saber que puedes recorrer todo eso en pocos kilómetros.
Es muy estimulante”. Entre esos destinos, Puerto Varas ocupa un lugar particular. “Es la zona que más he visitado y se ha vuelto una tradición que trato de cuidar.
Las giras finalmente son una excusa para volver”, dice entre risas. El legado familiar El músico también reflexiona sobre la influencia de su madre, la reconocida cantautora Cecilia Echeñique, en su formación artística. “Mi madre ha sido una gran influencia desde que soy muy chico.
Aprendí del oficio de hacer música observándola: en los shows, en los ensayos, en el backstage. La realidad que conocí siempre estuvo llena de instrumentos y canciones”. Ese entorno, explica, fue clave para que la música se transformara en su propio camino.
“Con el tiempo convertí todo eso en mi oficio. Muchas cosas de lo que hago (desde el criterio musical hasta el gusto por ciertas canciones) tienen que ver con lo que escuchaba cuando era niño”. Incluso, ambos artistas han comenzado a imaginar un proyecto en conjunto.
“Hemos estado hablando de hacer algo juntos, recuperar las canciones que escuchábamos en la casa y que nos unen. Nos gustaría convertirlo en un disco colaborativo. Es una idea que todavía está en etapa de concepción, pero sería muy lindo hacer música con ella”, adelanta.