Antimateria en movimiento: el hito del CERN que cambia la física experimental
Un equipo de la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN) logró este martes transportar con éxito una nube de antimateria en un camión, en lo que la institución calificó como un "hito mundial" que podría transformar el estudio de estas partículas extremadamente difíciles de conservar. La antimateria -casi imposible de mantener debido a que se aniquila al contacto con la materia- fue trasladada a lo largo de ocho kilómetros sin perder ninguna partícula, según destacaron expertos del organismo en una rueda de prensa. El experimento se llevó a cabo en el centro BASE del CERN.
"Esto abre vías que antes eran imposibles. Hace 30 años que se buscaba transportar antimateria y ahora, con el nuevo sistema, se podrán realizar experimentos de precisión en distintos lugares, lo que multiplica las posibilidades de nuevos descubrimientos", afirmó el responsable del proyecto BASE, Stefan Ulmer. Hasta ahora, el CERN era el único lugar del mundo capaz de producir, almacenar y estudiar antiprotones, gracias a sus desaceleradores AD y ELENA.
Sin embargo, trasladarlos fuera del complejo para realizar mediciones más precisas era considerado inviable. Para superar este desafío, los científicos desarrollaron el sistema BASE-STEP, que permitió capturar 92 antiprotones, desconectarlos de las instalaciones y trasladarlos en un camión. Una "trampa" criogénica para antimateria El dispositivo BASE-STEP, de cerca de una tonelada, actúa como una "trampa" para antiprotones, con un imán superconductor y refrigeración criogénica con helio líquido que los mantiene cerca del cero absoluto por unas cuatro horas sin energía externa.
El organismo científico europeo busca trasladar antimateria a centros externos, como los de la Universidad Heinrich Heine de Düsseldorf y la Universidad Leibniz de Hannover, donde se podrían realizar mediciones más precisas que en Ginebra. En ese contexto, las fluctuaciones del campo magnético generadas por los propios equipos limitan la exactitud de los experimentos. El director del proyecto BASE-STEP, Christian Smorra, explicó que se espera que el laboratorio de Düsseldorf pueda comenzar este tipo de mediciones hacia finales de esta década.
"Para alcanzar nuestro primer destino, el laboratorio de precisión de Düsseldorf, necesitamos ocho horas, por lo que tendríamos que mantener el imán superconductor a una temperatura inferior a 8,2 grados Kelvin (−264,95 °C) durante todo ese tiempo", detalló Smorra. No obstante, advirtió que el mayor reto persiste en la fase final del proceso: transferir los antiprotones a los sistemas experimentales sin que se aniquilen al entrar en contacto con la materia. Un paso clave para entender el universo La antimateria está compuesta por partículas casi idénticas a la materia ordinaria, pero con carga eléctrica y momento magnético opuestos.
Su estudio es fundamental para la física moderna y uno de los principales objetivos del CERN. Uno de los grandes enigmas científicos es por qué el universo está formado casi exclusivamente por materia, pese a que tras el Big Bang deberían haberse generado cantidades iguales de materia y antimateria, que al encontrarse habrían desaparecido mutuamente. "Si el antiprotón resulta ser un poco más ligero que el protón, podríamos entender principios fundamentales como por qué nuestro universo está compuesto por materia y no por antimateria", concluyó Ulmer.
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